Estas aqui:Portada|Publicaciones|Boletín Electrónico de VHI|2012|VOL. 18, NO. 8, 17 DE MAYO DEL 2012|EL CARÁCTER INMORAL DE LA LEGALIZACIÓN DE LAS “UNIONES” HOMOSEXUALES.

ELIGE SUB-SECCIONES en "Consecuencias del aborto"

Jueves, 17 de Mayo de 2012 17:45

EL CARÁCTER INMORAL DE LA LEGALIZACIÓN DE LAS “UNIONES” HOMOSEXUALES.

Dr. Luis E. Raez

 

El 3 de junio del 2003, la Congregación para la Doctrina de la Fe publicó un documento titulado: “Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales”, que fue aprobado por el Papa Juan Pablo II.

 

El documento está dividido en cuatro partes. La primera se refiere a la naturaleza y a las características irrenunciables del matrimonio: “El matrimonio no es una unión cualquiera entre personas humanas. Ha sido fundado por el Creador, que lo ha dotado de una naturaleza propia, propiedades esenciales y finalidades. La verdad natural sobre el matrimonio ha sido confirmada por la Revelación contenida en las narraciones bíblicas de la creación: el hombre, imagen de Dios, ha sido creado ‘varón y mujer’ (Gn 1, 27)”. El hombre y la mujer a pesar de ser iguales y tener los mismos derechos son complementarios. Dice el documento: “El matrimonio, además, ha sido instituido por el Creador como una forma de vida en la que se realiza aquella comunión de personas que implica el ejercicio de la facultad sexual. ‘Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y se harán una sola carne’ (Gn 2, 24). En fin, Dios ha querido donar a la unión del hombre y la mujer una participación especial en su obra creadora. Por eso ha bendecido al hombre y la mujer con las palabras: ‘Sed fecundos y multiplicaos’ (Gn 1, 28). En el designio del Creador la complementariedad de los sexos y fecundidad pertenecen, por lo tanto, a la naturaleza misma de la institución del matrimonio. Además, la unión matrimonial entre el hombre y la mujer ha sido elevada por Cristo a la dignidad de sacramento. La Iglesia enseña que el matrimonio cristiano es signo eficaz de la alianza entre Cristo y la Iglesia (cf. Ef 5, 32). Este significado cristiano del matrimonio, lejos de disminuir el valor profundamente humano de la unión matrimonial entre el hombre y la mujer, lo confirma y refuerza (cf. Mt 19, 3-12; Mc 10, 6-9).

 

En contraste con lo mencionado previamente y de acuerdo con el Catecismo de la Iglesia Católica: ‘Los actos homosexuales, en efecto, cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso. En la Sagrada Escritura las relaciones homosexuales están condenadas como graves depravaciones (cf. Rm 1, 24-27; 1 Cor 6, 10; 1 Tim 1, 10). Este juicio de la Escritura no permite concluir que todos los que padecen esta anomalía sean personalmente responsables de ella; pero atestigua que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados’.” Es decir, el acto homosexual es, en sí mismo, un grave mal moral, y si ese acto se comete con pleno conocimiento de dicha maldad moral y con pleno consentimiento, entonces es un pecado grave.

 

La segunda parte del documento habla de las actitudes ante el problema de las uniones homosexuales por parte de las autoridades civiles, que van desde la indiferencia hasta la búsqueda de la legalidad de las mismas, con el pretexto de evitar una mal llamada “discriminación”. Es necesario aclarar que el respeto a las personas equivocadas no implica el legalizar sus actos. Debemos pensar --enfatiza el documento-- en las generaciones venideras, como los niños, que crecerán pensando que esta conducta anormal es natural, especialmente si lo hacen en un “hogar” homosexual.

 

La tercera parte del documento presenta cuatro argumentos contra el reconocimiento de las uniones homosexuales. El primero es de orden racional y pide una vez más a la sociedad promulgar leyes de acuerdo con el orden moral y respetuosas de los derechos inalienables de cada persona. Como dice Santo Tomás de Aquino: “Toda ley propuesta por los hombres tiene razón de ley en cuanto es conforme con la ley moral natural, reconocida por la recta razón”. Las legislaciones favorables a las uniones homosexuales son contrarias a la recta razón porque confieren garantías jurídicas análogas a las de la institución matrimonial a la unión entre personas del mismo sexo. El documento recuerda el peligro de volver un comportamiento privado (y pecaminoso) en parte del orden jurídico, con respercusiones en la sociedad (por ejemplo, las adopciones de niños por parejas homosexuales).

 

El segundo argumento es de orden biológico y antropológico: “En las uniones homosexuales están completamente ausentes los elementos biológicos y antropológicos del matrimonio y de la familia... éstas no están en condiciones de asegurar adecuadamente la procreación y la supervivencia de la especie humana”. Como mencionamos anteriormente, no sólo se niega la posibilidad de la procreación, sino que al adoptarse niños, se les está negando la experiencia de la maternidad y de la paternidad.

 

El tercer argumento es de orden social. La sociedad debe su supervivencia a la familia fundada sobre el matrimonio. La pareja heterosexual dentro de la familia ejerce un rol procreativo y un rol educativo. Una unión homosexual cambiaría radicalmente lo que hoy entendemos por familia: padre, madre e hijos. La consecuencia inevitable del reconocimiento legal de las uniones homosexuales es la redefinición del matrimonio. El documento enseña que la justa autonomía personal no puede ser una excusa en este contexto, ya que tendría una influencia nociva para el desarrollo de la sociedad.

 

El cuarto argumento es de orden jurídico: “Dado que las parejas matrimoniales cumplen el papel de garantizar el orden de la procreación y son, por lo tanto, de eminente interés público, el derecho civil les confiere un reconocimiento institucional. Las uniones homosexuales, por el contrario, no exigen una específica atención por parte del ordenamiento jurídico, porque no cumplen dicho papel para el bien común”.

 

Por otro lado, el no reconocer las uniones homosexuales no deja de lado todos los derechos que la sociedad le reconoce a cada uno de estos individuos, por lo que es falso que se diga que tienen menos derechos civiles. Aquí conviene agregar lo que enseña otro documento de esta Congregación, a saber, que los derechos fundamentales de toda persona deben ser respetados. Sin embargo, algunos de estos derechos no son absolutos (por ejemplo, el derecho al empleo) y pueden ser limitados cuando hay desórdenes externos de conducta (cf.:http://www.vidahumana.org/vidafam/iglesia/legislativas.html.)

 

Por último, en el documento se llama la atención a todos los católicos, sobre todo a aquellos que están involucrados en la política, especialmente en el poder legislativo. Por todo lo explicado anteriormente, es un acto inmoral grave el hecho de que un católico apoye la legalización de las uniones o “matrimonios” homosexuales.

 

El documento termina afirmando muy claramente que “reconocer legalmente las uniones homosexuales o equipararlas al matrimonio, significaría no solamente aprobar un comportamiento desviado y convertirlo en un modelo para la sociedad actual, sino también ofuscar valores fundamentales que pertenecen al patrimonio común de la humanidad. La Iglesia no puede dejar de defender tales valores, para el bien de los hombres y de toda la sociedad”.

 

Considerado uno de los veinte mejores oncólogos del mundo, el Dr. Luis E. Raez es American Board Certified en: Medicina Interna, Hematología Clínica, Oncología Médica y Medicina Geriátrica. Trabaja como Director del Grupo de Oncología Toráxica del “Memorial Health Care System” en el Estado de la Florida, EEUU y como Profesor Asociado de Medicina en el “Herbert Whertheim College of Medicine” de la “Florida International University (FIU)”. También es Profesor Visitante de Medicina en la Universidad Cayetano Heredia en Perú. El Dr. Raez se dedica a la investigación y tratamiento del cáncer de pulmón y tiene un interés muy grande en los temas de Ética Médica y Moral. El Dr. Raez tiene más de 70 publicaciones en libros y revistas médicas en ingl é s, español y p ortugués; y más de 90 presentaciones a nivel nacional e internacional.

 

Portada » Publicaciones » Boletín Electrónico de VHI » 2012 » VOL. 18, NO. 8, 17 DE MAYO DEL 2012 » EL CARÁCTER INMORAL DE LA LEGALIZACIÓN DE LAS “UNIONES” HOMOSEXUALES.



Vida Humana necesita su Ayuda para continuar defendiendo la Fe, la Vida y la Familia

Consecuencias del aborto

Enseñanzas de la Iglesia

  • La Iglesia Católica, el aborto y la política
    1. ¿Tiene derecho la Iglesia a pronunciarse sobre el aborto en el ámbito político? ¿No sería eso meterse indebidamente en la política por parte de la Iglesia?   Primero que todo, el aborto causa la muerte de un ser humano inocente. Y el deber y el derecho de la Iglesia…
  • Sobre los niños que mueren sin bautismo
    Comentario del padre Raniero Cantalamessa -predicador de la Casa Pontificia- a la liturgia del domingo de la Natividad de San Juan Bautista. Isaías 49, 1-6; Hechos 13, 22-26; Lucas 1, 57-66.80. Juan es su nombre En el espacio del XII domingo del Tiempo Ordinario, este año se celebra la Natividad…
  • Los católicos y la defensa de la vida humana
    Por la Conferencia Episcopal Española Puntos principales del documento Introducción: El Comité Episcopal para la Defensa de la Vida estaba persuadido de que la legislación en materia de aborto provocado viene a consentir una injustísima muerte de inocentes cuyas motivaciones principales son la comodidad, la ignorancia, la soledad y la…
  • Ampliada la definición del aborto
    A la luz de los nuevos fármacos y procedimientos quirúrgicos con respecto al aborto, de lo que sabemos acerca de la concepción y de las enseñanzas de la Iglesia Católica en lo referente a la santidad de la vida humana, surgió la pregunta de si "la definición legal que utiliza…
  • Aborto: Falacias y refutaciones a los argumentos de los "católicos" disidentes
    Aborto: Falacias y refutaciones ¿Cuál es la verdadera doctrina de la Iglesia Católica? Hay personas que se llaman "católicas" pero que no aceptan la doctrina de la Iglesia con respecto a la defensa de la vida humana ante el crimen del aborto e intentan confundir al pueblo católico sobre este…