HLI

El Colegio de Pediatras de EEUU se ha pronunciado sobre la falta de seguridad de la vacuna del papiloma humano (VPH). Lo ha hecho para documentar una nueva reacción adversa y defender el derecho de las familias a decidir si vacunar o no -como no podía ser de otra manera- y a favor del consentimiento informado. Esto último no debería ser noticia pero en el contexto español lo es porque aquí la “Gran Pediatría” es el principal lobby de los fabricantes de esta vacuna y hay corrientes fundamentalistas que quieren que las vacunaciones sean obligatorias.

Es con probabilidad la primera vez que un colegio de pediatras critica de manera tajante la falta de seguridad de la citada inmunización. Los pediatras estadounidenses relacionan las dos marcas de la vacuna del papiloma, Gardasil, de Sanofi, Pasteur, Merck, Sharp & Dohme (MSD) y Cervarix, de GlaxoSmithKline, con el nuevo síndrome denominado Premature Ovarian Failure (POF) o insuficiencia ovárica prematura en niñas y adolescentes vacunadas.

El POF puede provocar menopausias prematuras en las jóvenes inmunizadas con estas vacunas y no hay estudios a medio o largo plazo sobre este fallo.

Además, hay indicios de que es bastante frecuente el riesgo de padecerlo. Desde el punto de vista de quienes seguimos todo lo que rodea a esta vacuna desde que comenzó a recomendarse, hace unos nueve años ya, pensamos que la noticia es fruto de las prisas con las que se comercializó que también han denunciado los médicos críticos.

Asistimos pues a un nuevo episodio en larga carrera de ocultación de información u omisión de información sobre los riesgos de estas vacunas que protagonizan sus fabricantes.

A tenor de lo expuesto en su comunicado, en el Colegio de Pediatras de EEUU no confía en que los productores de estas vacunas y la FDA, la agencia reguladora de productos sanitarios en EEUU (que acaba de reconocer, por ejemplo, que el método anticonceptivo Essure lo aprobó con pocas pruebas científicas) lo hagan de la manera adecuada.

El pediatra Scott S. Field escribe en nombre de la organización exponiendo la situación de la siguiente manera:

- La función ovárica no se evaluó a largo plazo en los estudios de seguridad en ratas o en los ensayos de vacunas contra el VPH en humanos.

- hacerla más efectiva- y la toxicidad para los ovarios previamente documentada en ratas de otro componente, el polisorbato 80.

Lo que están poniendo sobre la mesa de debate estos pediatras es si el polisorbato 80 es el ingrediente tóxico de la vacuna contra el VPH que provoca la menopausia prematura en las jovencitas vacunadas. Los fabricantes de la vacuna del papiloma desarrollaron “ensayos clínicos” sobre seguridad de Gardasil, antes de su lanzamiento comercial, en los que usaron un placebo que contenía polisorbato 80, así como un adyuvante a base de aluminio.

Esto puede interpretarse como una trampa. El placebo es una sustancia inerte precisamente para que cuando se compare con él un principio activo salgan a relucir las diferencias. Si una vacuna contiene polisorbato y se compara con un placebo que lleva polisorbato daños como el POF (u otros) NO pueden detectarse y así lo explica Field, que además argumenta:

Un gran número de niñas participantes en los ensayos originales estaban tomando anticonceptivos hormonales que pueden enmascarar la disfunción ovárica, incluyendo la amenorrea y la insuficiencia ovárica. Por lo tanto, la relación causal entre las vacunas del papiloma humano (si no está específicamente en Gardasil®) y disfunción ovárica no pueden descartarse en este momento”.

Destaca este estudio citado en la bibliografía de la nota de los pediatras:

1. Colafrancesco S, Perricone C, Tomljenovic L, Shoenfeld Y. Human papilloma virus vaccine and primary ovarian failure: another facet of the autoimmune/inflammatory syndrome induced by adjuvants. Am J Reprod Immunol. 2013; 70:309-31.

Este trabajo documenta varias facetas del síndrome autoimnune o inflamatorio inducido por adyuvantes. Me resulta curioso porque la defensa jurídica de Sanofi y su perito lo niegan en los juzgados, en los procesos que tiene abiertos la farmacéutica en España. Niegan cualquier síndrome autoinmune asociado a su vacuna. Niegan la literatura científica. Tratan de confundir a los jueces mientras en EEUU sí advierten del riesgo de efectos autoimnunes adversos. Aquí, pagando a un perito, lo niegan ante el juez para crearle dudas.

Desde el otorgamiento de licencias de comercialización para Gardasil en 2006, ha habido cerca de 213 notificaciones de posibles efectos secundarios en el VAERS que implican la amenorrea, POF o menopausia prematura, el 88% de los cuales han sido asociados con Gardasil.

Cervarix se autorizó a finales de 2009 y representa el 4,7% de los informes de amenorrea en VAERS desde el año 2006 y el 8,5% de esos informes a partir de febrero de 2010 hasta mayo de 2015. Es importante destacar los datos del period anterior a la llegada al mercado de estas vacunas, de 1990 a 2006, durante el que NO se registraron casos de POF o menopausia prematura y hubo sólo 32 notificaciones de posible amenorrea.

Field ha contactado con el fabricante de Gardasil, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) y la FDA para dar a conocer las preocupaciones del Colegio de Pediatras de EEUU.

Estos piden que se hagan más estudios en ratas que comprueben a largo plazo la función ovárica tras las vacunaciones; que la información sobre amenorrea del VAERS sea estudiada por la autoridad sanitaria estadounidense; y que los médicos y doctoras sean avisados de los posibles riesgos apuntados.

El problema como he comentado en otras ocasiones es que la FDA ni retira el producto en nombre del principio de precaución ni tomará medidas hasta que los daños sean muchos y palpables (si es que esto no ocurre ya). Si hay una clara falta de información vuelve a demostrarse que aprobó demasiado rápido un producto sanitario.

Al menos debería decretar la suspensión de comercialización hasta nueva evidencia o pruebas y actuaciones para que no haya más víctimas. Que se le pidan a los fabricantes de la vacuna nuevos estudios refuerza la idea de que la documentación que le entregaron a la FDA en su momento no fue suficiente, como ahora indican los/las pediatras.

Resulta paradójico que ahora sean Sanofi y Glaxo quien tengan que ofrecer más datos sobre la seguridad de las vacunas del papiloma cuando todo apunta a que no desarrollaron bien (por escribirlo de manera suave) sus ensayos originales. ¿Qué esperan las autoridades sanitarias que esos laboratorios les cuenten en unos años lo que no les contaron con anterioridad?

El sistema de aprobación de productos sanitarios está tocado. No es la primera vez que un mal producto se cuela en el mercado y luego, cuando ya ha hecho mucho daño, la FDA se ve obligada a advertir de sus consecuencias. Y el sistema falla porque son las compañías las que financian a los reguladores.

La FDA cobra a las farmacéuticas tasas por los trabajos de revisión de documentación sobre sus productos. Esto es un claro conflicto de interés. Los órganos reguladores de medicamentos y productos sanitarios han de ser INDEPENDIENTES.

Lo que se deberían hacer en casos como el que abordamos es una investigación independiente sobre esta vacuna y luego facturársela a las farmacéuticas beneficiadas.

 

Fuente: http://www.acpeds.org/the-college-speaks/position-statements/health-issues/new-concerns-about-the-human-papillomavirus-vaccine.

 

Agradecemos a Gloria Grifo de Rodríguez, de la Fundación Vida y Familia, organización que está afiliada y representa a Vida Humana Internacional en Panamá, el envío de este artículo.

Pete Baklinski

Aviso: El siguiente artículo contiene información sexual sensible que puede afectar a menores de edad o a otras personas particularmente vulnerables a este tema.

GILBERT, Arizona, 23 de marzo de 2016 (LifeSiteNews.com) – Si usted es un padre o una madre de familia a quien le han dicho que el programa de educación sexual de su hijo o hija es integral, fundado en las evidencias, apropiado a la edad y promotor de relaciones sanas, entonces a usted y a todos los demás padres a quienes se les ha dado el mismo mensaje les han mentido. Según el nuevo y poderoso documental que denuncia lo que sus productores llaman una “agenda engañosa”, muchas escuelas en todo el mundo, agencias gubernamentales y organismos de la ONU están promoviendo estos programas de educación sexual.

“La agenda de la educación sexual integral (CSE, por sus siglas en inglés) es muy engañosa”, Sharon Slater, presidente de Family Watch International y creadora del documental dijo a LifeSiteNews.com.

“Los que promueven la CSE dicen que postergará el inicio de la actividad sexual, impedirá los embarazos en las adolescentes, impedirá el contagio con el VIH, sacará a los menores de edad de la pobreza, promoverá la igualdad de género y mucho más. Sin embargo, estos programas dan como resultado lo opuesto. La CSE fomenta en los niños el involucrarse en la experimentación sexual y en comportamientos de alto riesgo, y a menudo da información a los niños sin el conocimiento o el consentimiento de sus padres,” dijo Slater, y añadió: “Es una mentira tan grande”.

El documental, dado a conocer el 22 de marzo [2016] se titula “The War on Children: The Comprehensive Sexuality Education Agenda” (“La guerra contra los niños: La agenda de la educación sexual integral”, traducción libre) [1]. También fue publicado junto con este filme el sitio en la web StopCSE.org (“Detengamos la CSE”, traducción libre) [2]. Este sitio contiene montones de informaciones de apoyo a esta denuncia.

El documental, que dura 35 minutos y tiene una versión breve de 10 minutos [3], proporciona una mirada detallada a estos programas de educación sexual alrededor del mundo por medio de entrevistas a expertos en los campos de la psicología infantil, la salud y el bienestar. Entre los expertos consultados se encuentran el Dr. Michelle Cretella, presidente del American College of Pediatricians (“Colegio de Pediatras de EEUU”, traducción libre); la Dra. Judith Reisman, directora del Liberty Child Protection Center (“Centro para la Protección y Libertad de los Niños”, traducción libre); y la doctora, psiquiatra y experta en educación sexual, Miriam Grossman.

La conclusión general es que la CSE, con su contenido explícito y su perspectiva de la sexualidad humana fundada en derechos, constituye un asalto a la salud y a la inocencia de los niños al sexualizarlos y radicalizarlos desde la más temprana edad.

Slater dijo que basta con que los padres echen una mirada a los programas para que se den cuenta de lo dañinos que pueden ser para sus hijos. “Los padres tienen que saber que muchas escuelas han hecho de sus hijos el blanco de una educación sexual explícita cuyo objetivo es sexualizarlos y radicalizarlos desde la infancia”.

“Los padres también deben saber que organizaciones como Planned Parenthood (PP) están ganando millones de dólares a costa de la sexualización de los niños. Una vez que son adoctrinados de esta manera, los niños recibirán consejería sexual, pruebas de embarazo y de enfermedades de transmisión sexual (ETS), así como tratamiento para estas últimas, abortos, condones y anticonceptivos. Y PP es la que proporciona todo esto. Se trata de una industria multimillonaria”, dijo Slater.

La experta también dijo que el daño moral y psicológico que la CSE está causando a los niños es “incalculable”.

“Debido a que la CSE fomenta en los menores de edad el interés por experimentar sexualmente, ello puede conducirlos a embarazos tempranos, a la infección de ETS, incluyendo el VIH, ya que los estudios demuestran que los niños probablemente no van a usar los condones de manera correcta ni todas las veces. [Nota de VHI: el uso de condones agrava más aún la inmoralidad de la fornicación, ya que la fomenta; y, además, es un acto de irresponsabilidad ya que de por sí los condones pueden fallar, sin importar su uso teóricamente correcto. Por supuesto, el no usarlos es aún peor desde el punto de vista puramente técnico en cuanto a la prevención, pero su uso es un total engaño por el falso sentido de seguridad que dan.]

Slater siguió diciendo que “los estudios han demostrado que los niños que se involucran en relaciones sexuales tempranas con muchos compañeros experimentan más la depresión y se les hace más difícil establecer  matrimonios y familias estables cuando son adultos”.

“Además de todo ello – dijo Slater – solo toma una fracción de segundo para que una imagen pornográfica deje una impresión permanente en el cerebro. Y como muchos programas de la CSE usan materiales tan explícitos que se pueden considerar pornográficos, esta educación sexual puede conducir a los niños a la adicción pornográfica. Además, la mayoría de los programas de CSE animan a los niños a cuestionar su propio género o a permanecer en su confusión de género, lo cual puede llevarlos a toda una vida de confusión sexual”.

Slater desenmascaró los slogans que los promotores de la CSE usan con frecuencia para venderles la idea a los padres de esta educación sexual.

Apropiada a la edad – “Los que proponen la CSE creen que los niños son seres sexuales desde el nacimiento y que se les debe fomentar las experiencias sexuales. Por ejemplo, los Estándares para la Educación Sexual de la Organización Mundial de la Salud para Europa aconsejan que a los niños, desde recién nacidos hasta la edad de cuatro, se les debe enseñar cómo proporcionarse placer por medio de la masturbación y animar a explorar sus identidades de género. Esto es ‘apropiado para la edad’ según los proponentes de la CSE y lo que quieren enseñar empeora según los niños crecen”.

Basada en las evidencias – “Los que proponen la CSE usan estudios falsos del Instituto Alan Guttmacher y otras organizaciones que promueven los derechos sexuales y que se esconden tras la máscara de entidades dedicadas a la investigación, para decir que la CSE produce resultados que en realidad son lo contrario. Se trata de un ingenioso plan de mercadeo”.

“El Instituto Alan Guttmacher fue fundado por Planned Parenthood (PP) y dice que su meta es ser un organización que se dedica a la investigación objetiva. Pero tal parece que sólo publica estudios que muestran que los niños necesitan los ‘servicios’ lucrativos de PP, como la ‘planificación familiar’, los condones, los anticonceptivos y la CSE. La mayoría de los padres no sabe que PP es el proveedor más grande de la CSE de EEUU y posiblemente del mundo”.

Médicamente precisa – “Los promotores de la CSE usan el término ‘médicamente precisa’ para decir que no se debe enseñar moral o control sexual junto con la educación sexual. Y, como consideran que enseñar abstinencia sexual es enseñar moral, dicen que solamente los programas de CSE son médicamente precisos y que ninguno de los programas que enseñan la abstinencia sexual lo son”.

Relaciones sanas – “Para los proponentes y proveedores de la CSE, el término ‘relaciones sanas’ significa aprender a cómo negociar las relaciones sexuales placenteras y a asegurarse que se obtenga el consentimiento de la otra parte (pero no de sus padres) antes de tener dichas relaciones. [Nota de VHI: Por supuesto, la fornicación es un acto gravemente malo sin importar quién de permiso para ello.] Los programas de CSE enseñan a sus hijos que todo se vale, siempre y cuando usen condones y obtengan el consentimiento del compañero sexual. Algunos programas de CSE sugieren que los condones sean opcionales si los dos menores de edad deciden no usarlos”.

Slater también señaló que los padres necesitan darse cuenta que los promotores de esos programas de educación sexual se los venden a los padres bajo distintos nombres y máscaras. Por ejemplo, hay un libro de texto de educación sexual para niños que equipara las relaciones sexuales orales y anales, así como el tocar genitales y el coito vaginal con la frase “me gustas”.

“Es importante darse cuenta que la CSE se presenta escondida bajo muchos nombres, como los programas de anti-maltrato, abuso sexual o prevención de la violación, educación para la vida familiar, educación para la salud sexual y reproductiva, educación para relaciones sanas y otros más”.

“Los padres también necesitan ser cautelosos en cuanto a los programas llamados ‘escuelas seguras’, ya que estas frases son eufemismos para encubrir programas que adoctrinan a los niños con radicales ideologías sexuales y de género. De hecho, los padres y los que elaboran políticas públicas necesitan darse cuenta que en muchos casos la CSE no es otra cosa que una educación a favor los [mal llamados] derechos al aborto y al LGBT astutamente disfrazada”.

Family Watch International ha lanzado una petición [4] exigiendo que la ONU “detenga inmediatamente la promoción y el financiamiento de la dañina educación sexual integral”.

“Una creciente evidencia claramente muestra que la CSE es uno de los ataques más insidiosos contra la salud y la inocencia de los niños que uno se pueda imaginar”, declara la petición.

Finalmente, Slater dijo que “con todo el ataque frontal que actualmente se perpetra en la ONU y en las legislaturas alrededor del mundo, el pretender obligar el establecimiento de la CSE para los niños (y en estos mismos momentos en el Estado de Arizona, EEUU), todos tenemos un rol que desempeñar en la denuncia de esta tendencia tan peligrosa. No puedo dormir durante la noche conociendo el daño que estos programas causan a los niños y los tortuosos métodos que se usan para promover la CSE”.


Notas:

[1]. http://www.comprehensivesexualityeducation.org/videos/the-war-on-children-the-comprehensive-sexuality-education-agenda/.

[2]. http://cseorg.wpengine.com/.

[3]. http://www.comprehensivesexualityeducation.org/videos/the-war-on-children-the-comprehensive-sexuality-education-agenda/trailer-the-war-on-children-the-comprehensive-sexuality-education-agenda/.

[4]. http://www.comprehensivesexualityeducation.org/act-now-2/stop-cse-petition/.


Fuente: https://www.lifesitenews.com/news/groundbreaking-new-documentary-exposes-lie-of-comprehensive-sex-ed-programs?utm_source=LifeSiteNews.com+Daily+Newsletter&utm_campaign=416577113f-LifeSiteNews_com_US_Headlines_06_19_2013&utm_medium=email&utm_term=0_0caba610ac-416577113f-326205922.


Estamos lanzando un curso de capacitación virtual provida/ profamilia para todo el mundo y tendrá la participación de varios conferencistas de alto nivel, dirigido a voluntarios de grupos provida y parroquias.

El curso consta de 7 módulos y tendrá una duración de 1 mes por modulo (una reunión de dos horas por semana durante cuatro semanas), le incluyo la lista parcial de los conferencistas y los temas centrales de cada modulo

El lanzamiento del curso básico provida de Vida Humana Internacional será oficialmente el 4 de abril, como la mayor parte de los expositores no podrán dar sus charlas al vivo por la diferencia de horas, se ha visto conveniente que esas charlas sean colocadas en el sitio virtual de Worhmole.campus de donde se emitirá el curso. Toda la información estará grabada incluyendo videos, presentaciones en PowerPoint y material de apoyo para cada módulo.

El formato será de dos horas por semana con la idea de terminar cada módulo en cuatro semanas.

Adolfo J. Castañeda, MA, STL
Director de Educación para el Mundo Hispano
Vida Humana Internacional


Como católico que intenta vivir la doctrina de Jesucristo que nos viene a través del constante Magisterio de la Iglesia (el Papa y los obispos que están en comunión con él), me quedé preocupado con los recientes comentarios del Santo Padre acerca del zika y los anticonceptivos. Me limito a señalar algunos puntos que espero sirvan de clarificación.

En primer lugar, nadie puede cambiar la doctrina de la Iglesia que trata sobre asuntos de ley natural (que es ley divina) y que tienen que ver con actos intrínsecamente malos, ni siquiera el Papa. El uso de anticonceptivos es un acto intrínseca y gravemente malo y, por tanto, no puede ser nunca lícito, no importa las circunstancias y los motivos. Cuando los esposos tienen motivos graves para espaciar los nacimientos de sus hijos, pueden recurrir a los métodos naturales de reconocimiento de la fertilidad y sólo a ellos y, junto con la abstinencia periódica, posponer un futuro embarazo por cierto tiempo o por tiempo indefinido. El caso del zika, virus que presuntamente tiene conexión con la microcefalia – conexión que no ha sido demostrada plenamente todavía por la ciencia – puede ser uno de esos motivos. Pero nunca deben recurrir ni a la anticoncepción artificial ni a un uso antinatural del acto conyugal para lograr ese objetivo.

El caso de las religiosas en África, a las cuales el Papa Pablo VI presuntamente dio permiso para usar anticonceptivos para protegerse de las violaciones que podrían sufrir, es una declaración papal que no ha sido comprobada, si es que de hecho tuvo lugar, pues hasta ahora nadie ha sido capaz de citar con precisión el documento donde constaría esta presunta declaración. En todo caso, esa situación no tiene nada que ver con casos como el zika. Las religiosas en África tenían el riesgo de sufrir violencia sexual; el caso del zika y sus presuntas consecuencias en un futuro embarazo en el contexto de un matrimonio, tiene que ver con el temor de tener un embarazo en el cual el bebé no nacido tenga una enfermedad congénita. Pero en ambos casos la doctrina de la Iglesia de más 2,000 años (y que en realidad viene de Dios mismo, de manera que es eterna), queda intacta. Ningún acto anticonceptivo, por ser intrínsecamente malo, puede ser “hecho bueno” por ciertas circunstancias, por malas que sean.

Los que proponen los anticonceptivos para las mujeres que corren el riesgo ser violadas se involucran en una especulación que no tiene ningún apoyo en el constante magisterio de la Iglesia. Una mujer bajo amenaza de violación deber objeto de protección por parte de sus familiares, de las autoridades y de la sociedad en general. El atacante debe ser apresado y enjuiciado. En los casos como el zika, es evidente que si la esposa ya está embarazada, ella y su criatura por nacer deben ser objeto de la mejor atención médica disponible, pero nunca recurrir al aborto, como el Papa Francisco expresó contundentemente.

El comentario del Santo Padre de que evitar el embarazo no es un mal absoluto, con todo respeto, es correcto, pero incompleto y se presta a malos entendidos, como, de hecho, lamentablemente ha ocurrido. Es cierto que los esposos pueden evitar un embarazo y no incurrir en pecado, pero sólo si cumplen, como ya hemos señalado, con las siguientes dos condiciones: (1) que el motivo sea grave y (2) que el medio que utilicen sea el correcto: los métodos naturales para espaciar los nacimientos, que son 99% eficaces si se enseñan bien y se practican correctamente.

Añadimos que el dispositivo intrauterino (DIU) y todos los métodos hormonales (v.gr., pastillas anticonceptivas, incluyendo las del “día siguiente”, los implantes, como el Implanon, y los inyectables, como el Depo-Provera, etc.) son ABORTIVOS, al menos parte del tiempo. Reiteramos que el uso de CUALQUIER método anticonceptivo, sea abortivo o no, es moralmente grave, pero, lógicamente los que son abortivos lo son más todavía. Añadimos también que el DIU y los métodos hormonales, además de ser inmorales, son particularmente nocivos para la mujer, v.gr., cáncer de mama, coágulos sanguíneos, ataques cardíacos, etc.

El comentario del Santo Padre de que en el caso de evitar el embarazo por razón del zika hay un conflicto entre el quinto mandamiento (“No matarás”) y el sexto (“No cometerás adulterio”, mandamiento que engloba todos los mandamientos sobre la sexualidad humana), con todo respeto, es una equivocación. (Recordemos que el Papa estaba ofreciendo un comentario a una pregunta periodística y no enseñando magisterialmente, por lo que su carisma de infalibilidad, no estaba en juego). No puede haber conflicto cuando se trata de mandamientos divinos, sobre todo cuando prohíben actos intrínseca y gravemente malos. Los conflictos de valores sólo pueden ocurrir cuando se trata de normas humanas, incluyendo las eclesiásticas, v.gr., no poder ir a Misa cuando tengo que cuidar a un enfermo a quien nadie más puede cuidar ese día. Los mandamientos que prohíben el aborto, el adulterio y la anticoncepción, por nombrar algunos, son absolutos, precisamente porque versan sobre actos intrínseca y gravemente malos. No tiene sentido hablar de un conflicto entre ellos.

Con toda humildad y respeto, pedimos al Santo Padre o a la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) que clarifique y reitere de la manera más contundente posible que la anticoncepción y la esterilización son actos intrínseca y gravemente graves, es decir, siempre, en todo lugar y para todo el mundo constituyen materia de pecado grave. De manera que si se cometen con plena advertencia y plena voluntad se cae en un pecado mortal, ante el cual no se puede acceder a la Santa Comunión ni tampoco al Reino de los Cielos y se corre el grave peligro de la condenación eterna, a no ser que se recurra a la Confesión con un corazón sinceramente arrepentido, donde se recibe la infinita misericordia de Dios que nos espera con los brazos abiertos llenos de amor.

Pedimos también que, al igual que hizo Pablo VI al final de su profética Encíclica Humanae vitae, donde reiteró esta doctrina, el Santo Padre o la CDF pidan a todos los obispos del mundo que consideren este asunto como uno de los más URGENTES en su labor docente y pastoral. Es decir, que enseñen con mucho amor y sin ambigüedades esta doctrina y ofrezcan en sus diócesis toda la ayuda pastoral necesaria para que los matrimonios y los que se preparan para este bellísimo Sacramento pueda vivir, dar ejemplo y enseñar esta doctrina tan hermosa y que constituye un elemento indispensable de la defensa y promoción del amor conyugal y de la transmisión de la vida humana.

Todo lo afirmado aquí se puede encontrar en la Encíclica Humanae vitae, especialmente en los números del 10 al 16. Las citas al pie de página de este maravilloso documento dan testimonio de la doctrina bimilenaria de la Iglesia sobre este tema tan importante.

El autor agradece profundamente la ayuda que le suplió Mons. Ignacio Barreiro, STD, para hacer más preciso este artículo. Mons. Barreiro fue Director Ejecutivo de la Oficina de Human Life International (HLI) en Roma. Actualmente reside en las oficinas centrales de HLI, cerca de Washington, DC, donde se dedica a la investigación, la redacción de artículos muy valiosos y la atención pastoral del personal de HLI.

Declaración de Human Life International (Vida Humana Internacional) acerca de los comentarios del Papa Francisco acerca del Zika y la anticoncepción durante el vuelo de regreso luego de su visita a México:

-actualización – viernes 19 de febrero de 2016 – 1:30 PM EST


En el día de hoy, Radio Vaticano publicó el texto de una entrevista con el vocero del Vaticano, Padre Federico Lombardi, con el que intentó clarificar algunos de los comentarios más controvertidos del Santo Padre que fueron dados el jueves 18 de febrero de 2016 durante el regreso de su viaje a México. Durante la entrevista, el Padre Lombardi expandió sobre el contenido de los comentarios que el Papa Francisco dio sobre la posibilidad de que las parejas casadas usasen anticonceptivos debido a las preocupaciones que existen en torno al virus de Zika. Vida Humana Internacional está sumamente preocupada de que, en lugar de clarificar los comentarios en referencia a la muy precisa doctrina de la Iglesia, el Padre Lombardi dio unas declaraciones que contradicen la firme doctrina de la Iglesia en torno a la anticoncepción, al hacer referencia tanto a la decisión del Papa Pablo VI que no es de carácter magisterial y a la que el Santo Padre también hizo referencia, y al añadir una referencia a unas expresiones, que de igual manera no son de carácter magisterial, del Papa Benedicto XVI, y que contradicen la propia explicación dada por el Papa Benedicto sobre sus expresiones. Deseamos repetir, junto a la Iglesia, su propia condena del acto en torno al uso de los anticonceptivos que se lee en Humanae Vitae 14:


En conformidad con estos principios fundamentales de la visión humana y cristiana del matrimonio, debemos una vez más declarar que hay que excluir absolutamente, como vía lícita para la regulación de los nacimientos, la interrupción directa del proceso generador ya iniciado, y sobre todo el aborto directamente querido y procurado, aunque sea por razones terapéuticas.


Hay que excluir igualmente, como el Magisterio de la Iglesia ha declarado muchas veces, la esterilización directa, perpetua o temporal, tanto del hombre como de la mujer; queda además excluida toda acción que, o en previsión del acto conyugal, o en su realización, o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, se proponga, como fin o como medio, hacer imposible la procreación.


Tampoco se pueden invocar como razones válidas, para justificar los actos conyugales intencionalmente infecundos, el mal menor o el hecho de que tales actos constituirían un todo con los actos fecundos anteriores o que seguirán después y que por tanto compartirían la única e idéntica bondad moral. En verdad, si es lícito alguna vez tolerar un mal moral menor a fin de evitar un mal mayor o de promover un bien más grande, no es lícito, ni aun por razones gravísimas, hacer el mal para conseguir el bien, es decir, hacer objeto de un acto positivo de voluntad lo que es intrínsecamente desordenado y por lo mismo indigno de la persona humana, aunque con ello se quisiese salvaguardar o promover el bien individual, familiar o social. Es por tanto un error pensar que un acto conyugal, hecho voluntariamente infecundo, y por esto intrínsecamente deshonesto, pueda ser cohonestado por el conjunto de una vida conyugal fecunda.

  

1)  Agradecemos la contundente condena del aborto por parte del Santo Padre y su clara afirmación del hecho de sentido común – a menudo pasado por alto – de que el aborto no cura ninguna enfermedad, sino que solamente destruye la vida de inocentes bebés.


2) Inmediatamente después de los comentarios del Papa Francisco, comenzaron a publicarse titulares diciendo “El Papa aprueba la anticoncepción en áreas amenazadas por el virus del Zika”. Como ese malentendido ya está siendo usado para presionar a los obispos de América Latina, tenemos la esperanza de recibir una clarificación lo más pronto posible por parte de la Santa Sede. Tenemos la esperanza también de que dicha clarificación enfatice la doctrina irreformable de la Iglesia sobre la inmoralidad absoluta del uso de anticonceptivos para evitar el embarazo, junto con la afirmación de la licitud de los métodos naturales cuando los esposos tienen motivos graves para espaciar los embarazos de sus hijos y la necesidad de que las personas amenazadas por el Zika reciban la mejor prevención, asesoría y apoyo posibles, y que las ya afectadas reciban el mejor tratamiento posible.


3)  Mientras esperamos la traducción oficial al español de los comentarios del Santo Padre, sentimos la obligación de clarificar una comparación que ha sido atribuida al Papa por parte de las traducciones que se han publicado en los medios seculares de difusión. Dejemos a un lado momentáneamente qué fue exactamente lo que aprobó el Beato Papa Pablo VI ante la terrible situación de las monjas que estaban siendo amenazadas por la violencia sexual en el Congo durante la década de los 60, ya que no parece haber un expediente oficial que corrobore esa aprobación. El acto de violación sexual y el acto conyugal son dos cosas completamente diferentes. Aunque debería ser evidente, es importante enfatizar que una mujer que va a sufrir una violación no tiene ninguna obligación de dejar que ese acto resulte en un embarazo. Ella no ha participado en ese acto, sino que ha sido víctima de un acto violento, y por ello puede usar un método de barrera (no uno que sea abortivo, como los métodos hormonales o el dispositivo intrauterino), ya que su intención no es la anticoncepción per se, sino protegerse de un embarazo fuera de un acto conyugal normal. Sin embargo, los esposos que usan anticonceptivos se involucran en un acto completamente diferente. Como enseña la Iglesia, si hay una seria preocupación acerca de la salud o seguridad de la esposa o de la criatura, ello puede muy bien constituir un motivo suficientemente grave para usar los métodos naturales (para detectar los tiempos fértiles y practicar la abstinencia periódica) con el objeto de posponer los embarazos. Pero el uso de métodos antinaturales, como los hormonales (que pueden actuar de manera abortiva también y dañar la salud femenina) o los de barrera nunca son lícitos y no pueden ser aprobados por la Iglesia.


4)  Es indignante que tantos miembros de los medios de difusión y de la industria del control demográfico hayan aceptado acríticamente el vínculo entre el Zika y la microcefalia como si fuese una verdad absoluta, a pesar de no existir ninguna prueba científica y, aún más, de que cada vez más y más científicos expresan dudas acerca de dicha conexión. La inmensa mayoría de las personas que contraen el Zika nunca sabrán que lo tienen, y la mayor parte de la minoría que sí se entera de ello experimentará síntomas leves. En estos momentos se investiga la conexión entre el Zika y algunos casos de una grave enfermedad llamada el síndrome de Guillian-Barre. Dicha investigación debe recibir el apoyo de todos.


5)  Si bien es cierto que se están llevando a cabo varias investigaciones acerca de un posible vínculo entre el Zika y la microcefalia, muchas personas de los medios han estado intentando avergonzar a la Iglesia para que cambie su inalterable doctrina en contra de la anticoncepción. Estos periodistas alegan, como si fuese un hecho fehaciente, la ya refutada y moralmente irrelevante afirmación de que el Zika causa la microcefalia en los niños no nacidos cuyas mamás han contraído el virus.


6)  Reiteramos, en total acuerdo con el Santo Padre, que el aborto (el acto deliberado que pone fin a la vida de un ser humano no nacido) es un acto absolutamente grave y que nunca puede recibir la aprobación de nadie bajo ninguna circunstancia, independientemente de cómo se efectuó el embarazo. Tampoco cura ninguna enfermedad.


7) Agradecemos a los obispos de Brasil y de otros países latinoamericanos afectados por el virus del Zika por habernos dado una clara enseñanza acerca de esta situación. Merecen nuestro apoyo por enseñar una doctrina poco popular con veracidad y amor, con el objeto de hacer florecer la salvación de Cristo a los fieles bajo su cuidado pastoral.




versión original en inglés

HLI Statement on Zika and Birth Control

viernes 19 de febrero 2016

http://www.hli.org/2016/02/hli-statement-on-zika-and-birth-control/

Mons. Ignacio Barreiro, STD
Ex Director Ejecutivo de la Oficina en Roma
Human Life International

 

La teoría del “género” fue propugnada en primer lugar por feministas radicales que querían “liberarse” del matrimonio y la maternidad, buscando provocar un cambio cultural que les otorgase el poder social y político. Después, esa teoría ha sido defendida por diversas personas que buscan justificar la homosexualidad. Los sostenedores de esta teoría buscan imponerla mediante diversas formas de ingeniería social y, como parte de este proceso de manipulación de la sociedad, lo hacen por intermedio de normas jurídicas que tienen como objeto crear una determinada realidad social.

 

Ahora bien, la ideología del “género” abre otra posibilidad totalitaria, pues no es desatinado temer que en un futuro el gobierno de una sociedad trate de imponer el “género” que considere más conveniente a sus súbditos o porque se arrogue el derecho de escoger el “género” de conformidad a lo que considere más “útil” para las personas o se escoja el “género” dentro de criterios de planificación social. En muchos casos se busca imponer esta ideología mediante medidas totalitarias que destruyen el derecho a la libertad de expresión de los que critican esta teoría, llegando en algunos casos a convertir en delitos la crítica a la misma. En nombre de la libertad destruyen la libertad de los demás, como criticaba un pensador latinoamericano a ciertos liberales que buscaban imponer su ideología por la fuerza. Él sostenía que la verdad solo se puede imponer por la fuerza de sus propios razonamientos.

 

Frente a esta amenaza totalitaria tenemos que insistir sobre el derecho fundamental del ser humano a la libertad de comunicación pública de su pensamiento en forma articulada y precisa. Este derecho tiene que ser respetado por cualquier sociedad que se considere civilizada. Sobre esto Benedicto XVI enseñaba, “Hoy se da una profunda contradicción. Mientras, por un lado, se reivindican presuntos derechos, de carácter arbitrario y superfluo, con la pretensión de que las estructuras públicas los reconozcan y promuevan, por otro, hay derechos elementales y fundamentales que se ignoran y violan en gran parte de la humanidad” [10].

 

La Iglesia, siguiendo las normas de Jesucristo, tiene el derecho y el deber de criticar esta ideología sobre la base de los principios de la razón iluminados por la revelación cristiana. San Juan Pablo II destacaba que, “A la imagen de hombre y mujer, propia de la razón natural, y particularmente del cristianismo, se opone una antropología alternativa que rechaza el dato, inscrito en la corporeidad, según el cual la diferencia sexual posee un carácter identificante para la persona. Como resultado de ello, entra en crisis el concepto de familia fundada en el matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer, como célula natural y fundamental de la sociedad. La paternidad y la maternidad son concebidas sólo como un proyecto privado, realizable incluso mediante la aplicación de técnicas biomédicas, que pueden prescindir del ejercicio de la sexualidad conyugal. De ese modo, se postula una inaceptable “división entre libertad y naturaleza”, que, por el contrario, “están armónicamente relacionadas entre sí e íntima y mutuamente aliadas” (Veritatis splendor, 50) [11]. El Papa Francisco hablando de las amenazas a la familia ha señalado, “La crisis de la familia es una realidad social. Luego están las colonizaciones ideológicas sobre las familias, modalidad y propuestas que existen en Europa y vienen incluso de más allá del océano. Luego, tenemos ese error de la mente humana que es la teoría del gender, que crea tanta confusión. Así la familia se ve atacada” [12].

 

La ideología del “género” lleva a que se exija la legalización del mal llamado “matrimonio” entre personas del mismo sexo. Ello conlleva una imposibilidad lógica, pues es un elemento esencial de la unión matrimonial que las dos personas que lo contraigan sean de diversos sexos. Sobre esto tenemos que recordar lo que ha afirmado recientemente el Papa Francisco, que “no puede existir confusión entre la familia querida por Dios y cualquier otro tipo de uniones” [13]. También comporta el requisito que esos matrimonios estén en condiciones legales de adoptar niños. Tenemos que tener en cuenta que si se permite que una pareja de homosexuales adopte niños, se estaría presentando a esos niños un modelo antinatural de las relaciones de adultos, modelo que no fomenta el crecimiento psicológico normal y saludable, más bien provocará daño en los niños. Sobre esto tenemos que insistir que no existe un derecho a la adopción por parte de las personas adultas, en vez de ello, lo que existe es el derecho de los niños a ser adoptados por un matrimonio debidamente constituido y que esté dispuesto a educarlos con amor.

 

Tenemos que tener en cuenta también que constituye una grave ofensa, tanto a la libertad religiosa como a la libertad de conciencia, el obligar a las organizaciones religiosas de servicio social a violar sus principios y otorgar la custodia de niños a adultos cuyos valores son radicalmente opuestos a los suyos. Sólo hay dos razones por las que los activistas están tratando de expandir los derechos de adopción a las parejas homosexuales y forzar a todas las agencias de adopción a cumplir con esta regulación: en primer lugar, conceder más legitimidad a las uniones homosexuales en la sociedad, y en segundo lugar, limitar el alcance de los servicios de caridad que las organizaciones religiosas son capaces de realizar en la sociedad.

 

En nuestros tiempos hemos experimentado el liberalismo que ha querido acuñar un hombre sin ataduras, el marxismo que quería inventar un “nuevo” hombre, el nazismo, un hombre “superior”, y la teoría del “género”, un hombre “liberado” de la diferencia sexual: los hombres y las mujeres son intercambiables en el nombre del falso valor de la paridad. Ahora es fácil ver las viejas raíces liberales de la teoría del “género”, pues se busca “liberar” a los seres humanos de su propia naturaleza. Tenemos que demostrar los errores de la ideología del “género” antes que produzca las hecatombes que han producido el liberalismo, el marxismo y el nazismo. Frenaremos esa ideología con la fuerza que nos viene de la razón y el poder que nos da la gracia de Dios.

 

 

Frente a la teoría del “género” tenemos que reafirmar la objetividad de la naturaleza que nos ha dado Dios. Si encontramos una tendencia contraria a esa naturaleza, tenemos que reconocerla como antinatural y ayudar a los que la sufren con asistencia sobrenatural y científica. Tenemos que defender nuestra libertad de proclamar la verdad que viene de Dios contra las crecientes tendencias totalitarias de los estados modernos.

 

Notas:

[10]. Benedicto XVI, “Caritas in veritate” #43, http://w2.vatican.va/content/benedict-xvi/es/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html.

[11]. San Juan Pablo II, Discurso a los participantes en una semana internacional de estudios sobre el matrimonio y la familia, 27 de Agosto 1999. http://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/speeches/1999/august/documents/hf_jp-ii_spe_19990827_institute-jp-ii.html.

[12]. Papa Francisco, Discurso en el encuentro con los jóvenes en el Paseo Maritimo Caracciolo, el 21 de marzo de 2015 en el contexto de la visita Pastoral a Pompeya y Napoles. http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2015/march/documents/papa-francesco_20150321_napoli-pompei-giovani.html.

[13]. Papa Francisco, Discurso in ocasión de la Inauguración del Año Judicial del Tribunal de la Rota Romana, 22 de enero 2016. http://w2.vatican.va/content/francesco/it/speeches/2016/january/documents/papa-francesco_20160122_anno-giudiziario-rota-romana.html.

27 de enero de 2016 miércoles

 

A continuación se incluye una declaración del Padre Shenan Boquet, Presidente de la Human Life International / Vida Humana International, en torno al problema de la extensión del virus de Zika:

 

‘Nosotros compartimos con nuestros hermanos y hermanas en América Latina su preocupación sobre la extensión del virus de Zika, al igual que sobre la causa y los efectos del mismo. Es poco lo que se sabe hasta ahora, pero existe una preocupación que el virus que se propaga por medio del mosquito está vinculado al grave defecto fetal de la microcefalia en los infantes que nacen de las madres que hayan contraído el virus durante el embarazo. En lo que respecta esta preocupación, han surgido llamados para que en muchos países se pospongan los embarazos e incluso hasta un período de dos años, a pesar de que algunos países todavía están deliberando las medidas que se deberían tomar y de su duración, que deberían ser objeto de recomendación a las parejas sobre la postergación de los embarazos.

 

En primer lugar, la doctrina católica nos enseña que es moralmente lícito que los cónyuges pospongan los embarazos por razones de peso. (cf Humanae Vitae n. 10, 16), y entre esas razones queda incluida la salud de la madre y del infante. Si una pareja decide posponer el embarazo, entonces solamente los métodos naturales – tales como aquellos que constituyen los métodos de ‘planificación natural familiar’ que usan indicadores médicos de fertilidad – habrán de ser utilizados. Los métodos artificiales (tales como los hormonales, de barrera, e interrupción), siguen siendo inaceptables. Exhortamos a los fieles que se encuentran en las zonas afectadas, que les soliciten a sus obispos una guía segura en torno a este asunto. Sin duda los obispos dialogarán con los especialistas en la medicina al respecto, y les proveerán de una enseñanza clara, mientras este asunto continúa siendo dilucidado.

 

En segundo lugar, se anticipa que el llamado a evitar los embarazos podría venir de los proponentes del control demográfico, quienes siempre están pidiéndole a las familias y las mujeres de escasos recursos que eviten los embarazos. Y es probable que este asunto sea objeto de más campañas de recaudación de fondos y de propaganda anti-natalista. También se anticipa que, ante esta dificultuosa situación, surgirá un llamado a favor de ampliar el acceso el aborto de modo radical, por ley, como si la matanza de un infante fuese a curar una enfermedad. Es lamentable que la ideología radical a favor del control demográfico y de una sexualidad desenfrenada, haya contagiado a tantas instituciones médicas y políticas, a tal punto que muchas personas desconfían de las autoridades, lo cual se entiende. No obstante, nosotros exhortamos a los católicos fieles que no formulen conclusiones súbitas sobre lo que podría estar detrás del llamado a evitar los embarazos. En su lugar, les exhortamos a que escuchen con detenimiento lo que digan los médicos especialistas que sean católicos fieles. Sin duda ellos están analizando la situación y están trabajando en colaboración con los obispos para informarles al respecto.

 

Indudablemente, la Iglesia Católica tendrá un rol, por medio de sus hospitales y unidades de cuidado, para ayudar en la cura de los enfermos y en la preparación de los métodos de prevención. Exhortamos a las instituciones de la Iglesia Católicas que colaboren con otros en torno a este asunto, para que se mantengan alertas en caso de surgir unas determinadas condiciones que requerirían que la Iglesia deje a un lado el Evangelio para así poder realizar una labor humanitaria (cf Evangelii Nuntiandi n. 32). Además, dado que las agencias de asistencia son las que hacen uso de esfuerzos legítimos para promover una serie de programas anti-vida y destructivos, le corresponde a los católicos mantenerse en alerta para que la colaboración en este asunto no requiera de un compromiso ilícito. Tampoco la Iglesia puede dar su endoso a la labor de una agencia conocida por su promoción del control demográfico, lo cual ha sido denunciado por el Papa Francisco y sus predecedores (cf Laudato si’ n. 50, 60).

 

Los padres de familia católicos están llamados a ser responsables y generosos, a buscar la formación en la fe, y a recibir los sacramentos de la confesión y la Eucaristía. Este llamado a ser responsables exige, como respuesta, la confianza y la prudencia, a la vez que advierte y se opone a la presión ejercida por cualquier agencia que ataque la dignidad de la persona humana o los dones del matrimonio y la sexualidad humana. Una amenaza a la salud pública, que bien podría ser legítima, no es una justificación para recurrir al uso de métodos pecaminosos y destructivos, como un medio para evitar los embarazos, y mucho menos para hacer del aborto una ‘cura’ falsa.’

 

 

versión original en inglés:

HLI Statement on Concerns Over the Zika Virus

Padre Shenan Boquet – Presidente de la Human Life International / Vida Humana Internacional

27 de enero de 2016 miércoles

http://www.hli.org/2016/01/10605/

Steve Mosher
Presidente
Population Research Institute

 

Si sospechas que algo malo pasa cuando en la ONU se tratan temas relacionados con la vida humana, créeme que nunca serás el único. El 25 de septiembre de 2015 se adoptaron en esa entidad los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los grupos abortistas han logrado introducir en ellos los términos “derechos sexuales y reproductivos” y “servicios de salud sexual y reproductiva”, para presionar a todos los países a que despenalicen o finalmente legalicen el aborto.

 

Hay mucho en juego, ya que al igual que en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que ya expiraron, los ODS que ahora los sustituyen, se aplicarán a todas las naciones del planeta. Tienen la finalidad de servir como un conjunto de directrices para el desarrollo económico y la erradicación de la pobreza. Estarán vigentes durante los próximos 15 años.

 

Desde el inicio de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo de la ONU en El Cairo en 1994, los promotores del aborto han intentado introducir sus conceptos en los documentos de la ONU. Igualmente han avanzado puntos de su agenda en los Comités de Monitoreo de Tratados Internacionales, como el de la Convención de la ONU para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés).

 

Se han producido constantes debates sobre el significado de frases como “derechos sexuales y reproductivos” y “servicios de salud sexual y reproductiva”, que a menudo son embutidas forzadamente en documentos de la ONU. Ningún tema ha escapado a esta pretensión. Ni siquiera cuando se habla de personas incapacitadas o de la tercera edad, por increíble que esto pueda parecer.

 

El movimiento proaborto argumenta, como es lógico, que tales “derechos” incluyen el “derecho” a provocarse un aborto. El movimiento provida, ayudado por el Vaticano y un puñado de países católicos, ha sido igualmente insistente en que el aborto no tiene nada que ver ni con la salud integral ni con la atención médica. A esta oposición se han sumado siempre los países musulmanes.

 

Con la adopción de los ODS, esta batalla se está librando de nuevo en la ONU. El objetivo 3.7 está dirigido a “garantizar el acceso universal a servicios de salud sexual y reproductiva”, mientras que el objetivo 5.6 busca “garantizar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos”.

 

Las naciones en desarrollo que adopten los ODS se verán presionadas a legalizar el aborto, a pesar de que la palabra “aborto” nunca aparece en el documento. Y ya sabremos lo que pasará. Se les dirá, falsamente, que existe un “consenso internacional” en que los “derechos reproductivos” incluyen el mal llamado “derecho” al aborto. Se les explicará que las leyes que protegen a los no nacidos “violan” este consenso y deben ser reemplazadas con nuevas leyes que permitan el aborto a petición. Y serán amenazados con la suspensión de la ayuda internacional a menos que cumplan con estas “recomendaciones”.

 

Los obispos católicos de África, cuyas naciones han recibido este tipo de presión durante décadas, lo han expresado mejor que nadie: “Ya no puede negarse que bajo el eufemismo de ‘salud y derechos sexuales y reproductivos’, se impone claramente este tipo de programas como condición para la ayuda al desarrollo… Los agentes de la ‘civilización’ de la muerte están utilizando un lenguaje ambivalente, seduciendo a los que toman decisiones y a poblaciones enteras, con el fin de hacerlos socios en la búsqueda de sus objetivos ideológicos…Nosotros, pastores africanos, observamos hoy con profunda tristeza que la agenda post-2015 para el desarrollo global, en su estado actual de elaboración, continúa en la dirección establecida en las conferencias de El Cairo y Beijing, y que, veinte años después de estas conferencias, las asociaciones que se han establecido se han convertido en una fuerza política y financiera de gran alcance.”

Tal como ha señalado William Sanders, en un reciente artículo en el National Catholic Bioethics Quarterly: “La siguiente etapa de esta lucha llegará en la primavera de 2016, cuando la ONU considere los ‘indicadores’ que las naciones deberán cumplir como ‘acceso universal a servicios de salud reproductiva’ para alcanzar estos objetivos. Las naciones provida estarán luchando por un lenguaje que sea inequívoco y que deje claro que ninguna nación está legalmente obligada a liberalizar las leyes a favor del aborto”.

Lamentablemente el gobierno de EEUU y todo su poder económico y político estarán del lado equivocado de este asunto, uniéndose a otras naciones occidentales para presionar a favor de la inclusión del aborto como parte de los “servicios reproductivos” obligatorios de los ODS.
 

Millones de vidas están en riesgo. Steve Mosher es el Presidente del Instituto de Investigación en Población (Population Research Institute o PRI). El PRI se dedica a terminar con los abusos contra los derechos humanos cometidos en nombre de la “planificación familiar” y acabar con los contraproducentes paradigmas sociales y económicos derivados de la falacia de la "sobrepoblación".
 

Fuente: Boletín del PRI del 15 de enero de 2016. Más información: Carlos Polo Samaniego, Director de la Oficina de América Latina, Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla . Tel.: (511) 436-5835. www.lapop.org.

Adolfo J. Castañeda, MA, STL
Director de Educación
Vida Humana Internacional

 

Nada de lo que se expone a continuación pretende ser un ataque personal a ninguna persona de cualquier orientación sexual: homosexual, lesbiana, transexual o cualquier otra. La Palabra de Dios y la Iglesia Católica nos enseñan a amar y a respetar a estar personas, quienes tienen la misma dignidad que los demás. Estas personas necesitan nuestra respetuosa ayuda para vivir la castidad y aceptar la identidad sexual que Dios les ha dado en su corporeidad. Nuestra crítica va dirigida únicamente a la ideología que pretende legitimar un comportamiento y una mentalidad que son dañinos para esas mismas personas, los niños, el matrimonio, la familia y toda la sociedad.

 

Una ideología es un sistema de ideas que pretende ser una explicación verdadera de los problemas sociales y de sus soluciones. Pero en realidad puede llegar a ser la justificación de una visión perversa de las cosas por parte de las elites dominantes, con el objeto de manipular y controlar al resto de la población.

 

La perversa ideología de “género” consiste en negar que las diferencias entre hombres y mujeres tengan fundamentos naturales y biológicos. En vez de ello, esta ideología propone que esas diferencias son el fruto de una “construcción” social y cultural. La sociedad y la cultura le imponen a los hombres y a las mujeres sus roles respectivos, ninguno de éstos corresponde a sus diferencias naturales.

 

De esta descabellada propuesta se deduce, y así lo afirman sus acólitos, que no es lo mismo el sexo que el género. El primero, dicen ellos, es de orden puramente biológico; mientras que el segundo es la identidad sexual que la persona decide adoptar. Por ello, afirman los ideólogos del “género”, puede haber diferentes “géneros”, incluso la lista puede ser tan extensa como el número de personas que habita el planeta. Entre estos nuevos “sexos” se encuentran las lesbianas, los gais, los bisexuales y los transexuales – de ahí las siglas LGBT.

 

Los orígenes de este producto de un intelectualismo de pacotilla se remontan – indirecta pero realmente – al marxismo. Con inaudita insensatez, Carlos Marx proponía la lucha de clases como el “motor” de la historia. Para Marx, los dos actores de esta lucha en su época (el siglo XIX) eran la burguesía y el proletariado – el primero dominaba al segundo. Los neo marxistas – en un despliegue de insensatez todavía más grande – han extendido esta antimonia al dominio de la mujer por parte del hombre. La solución marxista para “resolver” ambos casos era la revolución, y el objetivo de ésta era derrocar a la burguesía y al patriarcado. Si queremos tener una imagen adecuada de este tipo de revolución, pensemos en un toro salvaje que irrumpe en una estancia llena de objetos de cristal.

 

Ninguna persona de buena voluntad niega que las injusticias sociales o la opresión doméstica de las mujeres sean actos abominables que necesitan solución. Pero la respuesta no es el enfrentamiento entre las partes ni la propuesta de una ideología que acaba siendo peor que los problemas que pretende “resolver”.

 

Otro origen de la ideología de “género” ha sido el feminismo antivida. Este feminismo surgió en EEUU en la década de los 60, impulsado por la publicación del libro “The Feminine Mystique” de la archi feminista Betty Friedan. Esta perversión del verdadero feminismo de épocas anteriores propuso que la maternidad era un “obstáculo” para la igualdad de la mujer respecto del hombre y para el desarrollo de ésta en la sociedad. El problema que constituía esta “carga biológica” tenía que ser resuelto por medio de la anticoncepción y el aborto, y – andando el tiempo, de hecho, muy poco tiempo – el lesbianismo. Para 1969, las feministas habían logrado el establecimiento de una cátedra de “Estudios sobre la Mujer” en la Universidad de San Diego, California. Y en la década de los 70, las propagandistas del feminismo extremista habían establecido el término “género” en la jerga de la elite cultural.

 

Otro factor que dio origen a esta repugnante deconstrucción antropológica – de nuevo, de manera indirecta pero muy real – fue la ideología sexual de Alfred Kinsey, doctor en zoología, especialmente de insectos. Kinsey es considerado el padre de la “educación” sexual en EEUU y en el resto del mundo. Kinsey y sus colegas realizaron varios experimentos sexuales carentes de ética y de rigor científico, tanto en adultos (a quienes entrevistaron sobre sus comportamientos sexuales) como en niños (a quienes manipularon sexualmente y anotaron sus reacciones). Como resultado de estos “estudios”, Kinsey propuso con beneplácito la existencia de un ámbito de “desahogos sexuales” que iba desde la heterosexualidad, pasando por la bisexualidad, hasta llegar a la homosexualidad – con otras perversiones de por medio, incluyendo la pedofilia.

Kinsey murió en 1956, pero en 1964 sus colegas establecieron el Consejo de Información y Educación Sexual de EEUU (SIECUS, por sus siglas en inglés). Para 1970, SIECUS y Planned Parenthood (véase más abajo) ya habían convencido al gobierno de establecer la ideología sexual de ellos en los programas de “educación” (o más bien perversión) sexual de las escuelas públicas. En 1981fue publicado el libro de “educación” sexual “Boys and Sex” de Wardell Pomeroy, colega de Kinsey, en el cual hablaba favorablemente acerca de la bestialidad (relaciones sexuales con animales).

Siguiendo con este tema de los orígenes, el primer ideólogo en usar el término “identidad de género” fue el Dr. John Money, profesor de psicología y sexología, hasta 2006, de la Universidad de Johns Hopkins, en EEUU. Ya en 1955, Money había acuñado otro eufemismo: “el rol de género”. Money proponía que si un menor se sentía incómodo con su sexo, sus padres debían tratarlo como si fuese del sexo opuesto. Ese concepto dio lugar a un tristísimo caso de transexualismo, bajo la dirección del propio Money, en el cual un niño acabó suicidándose cuando llegó a la edad adulta. Al igual que Kinsey, Money era favorable a la pornografía y a la pedofilia.

 

Para terminar con este limitado y triste relato de sobre los orígenes de la diabólica ideología de “género”, tenemos a Margaret Sanger, fundadora (en 1942) del gigante abortista Planned Parenthood (“Paternidad Planificada” – traducción libre). Sanger fue una activista neoyorquina que promovía la eugenesia (la creencia en una raza “superior”), la anticoncepción, el aborto y el libertinaje sexual.

 

Hoy en día, los directivos de Planned Parenthood siguen el “legado” de Sanger. Y promueven la ideología LGBT en sus programas de “educación” sexual, aún en contra de la voluntad de indignados padres de familia. La matriz internacional de Planned Parenthood, la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés), también promueve la perversa agenda LGBT en todo el mundo, incluyendo a los países latinoamericanos con el beneplácito de sus interesados gobiernos.

Lo más significativo del activismo de Sanger a favor de la anticoncepción fue el surgimiento de la pastilla anticonceptiva, al cual ella contribuyó con millones de dólares. La aparición de este fármaco impulsó la “revolución” sexual y la idea de que la procreación puede ser separada a voluntad de las relaciones sexuales. Ese aberrante concepto le ha hecho un daño incalculable al matrimonio y a la visión correcta de la sexualidad humana. Al creer que no hay que preocuparse por la “inconveniencia” de los hijos, mucha gente cayó en el error de que el matrimonio en realidad es solamente para el placer sexual y la compañía mutua. A consecuencia de ello, también cayó en el error de que incluso el matrimonio no es tan importante, ya que se puede tener relaciones sexuales “sin consecuencias desagradables”. Por último, la sociedad se precipitó en el desatino de creer que se puede tener relaciones sexuales con cualquiera, sea del mismo sexo o no. La ideología de “género” y el homosexualismo son, pues, el resultado lógico de la separación deliberada de la procreación de las relaciones sexuales y la consecuente degradación de la institución del matrimonio en la conciencia colectiva. Todo ello ha sido el fruto amargo del anticoncepcionismo.

Pasemos ahora al tema de los promotores de la ideología de “género”. Uno de ellos es el Presidente de EEUU, Barack Obama. Poco después de asumir su cargo, Obama se declaró a favor del mal llamado “matrimonio” homosexual. A partir de ese momento su promoción de la ideología de “género” y del LGBT ha sido inexorable y fanática. Bajo su dirección, el Departamento de Educación ha ordenado a las escuelas públicas establecer acomodos para los estudiantes transexuales, so pena de perder subsidios federales. Al momento de escribir este artículo, se encuentra en curso un litigio entre una secundaria en el Estado de Illinois y muchos padres de familia en torno a un muchacho transexual que desea usar las duchas de las estudiantes que practican deportes. El efecto Obama también ha contribuido a que grupos de LGBT quieran imponer en las escuelas el “Mes de Conciencia Transexual”.

 

Fuera de EEUU, el primer promotor de esta infame ideología es la ONU. La Convención de los Derechos del Niño (1990), aunque tiene artículos muy buenos en defensa de los menores, también tiene otros que insinúan que éstos poseen una autonomía igual a la de los adultos, con el consecuente atropello de los derechos paternos. La actual promoción del “género” y del LGBT viene como anillo al dedo a esta perversión de los derechos infantiles. En la Conferencia de Beijing sobre la Mujer (1995), la ONU acuñó los términos “perspectiva de género” y “equidad de género”. Aunque en ninguna de sus múltiples apariciones en el documento final estos ambiguos términos son equiparados al homosexualismo, el otro eufemismo usado, “varias formas de familia”, insinúa que también pueden existir “familias” conformadas por dos homosexuales o dos lesbianas.

 

No hay duda de que cuando una cultura pierde la fe, lo próximo que pierde es la razón. Nos referimos a la razón práctica, es decir, a la sabiduría o sensatez moral. En un próximo artículo presentaremos la doctrina de la Iglesia Católica y de la ley natural sobre este asunto. Tenemos la esperanza de que dicha doctrina ayude a curar o al menos a aliviar, aunque sea parcialmente, la locura inherente a la ideología de “género”, que no es otra cosa que una ideología degenerada.

 

Este artículo se ha basado y tiene sus fuentes en los dossiers que ha publicado VHI sobre la “educación” sexual, el homosexualismo, el feminismo y la ideología de “género”, que se encuentran en: http://vidahumana.org/dossiers. Destacamos el excelente artículo de la Lic. Marlene Gillette-Ibern, Esq., Asesora Legal de VHI, que se encuentra (con el número 3) en: http://vidahumana.org/images/dossiers- 2009- 2014/Educacion%20sexual%20e%20ideologia%20de%20genero%20%2802%29%20 -%2005-06-14.pdf.

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