Descanse en paz, Magaly Llaguno, Gran Defensora de la Vida


ENTRAR AQUI

HLI

Cecilia Rodríguez Galván
Asesora de Vida Humana Internacional
Temas Educativos

 

En 2008, 26 Ministros de Educación y 30 Ministros de Salud se reunieron en la Ciudad de México en la cumbre de la XVII Conferencia Internacional sobre el SIDA y adoptaron la Declaración Ministerial “Prevenir con Educación” (“la Declaratoria” o “la DM”). Con esta declaración se creó uno de los compromisos más ambiciosos para los grupos que implementan la “educación” sexual genitalista en todo el mundo y que se dirigió específicamente a América Latina como un área de “educación” integral en sexualidad (EIS).

 

Tras la firma de la DM, se han realizado evaluaciones de su implementación por parte del gigante abortista Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés). La IPPF ha detectado cómo en gran parte de la región, tanto en materia legislativa como en el desarrollo de programas y contenido curricular, han logrado alcanzar los objetivos de la declaración. En 2015 el promedio de avance general para los 17 países evaluados fue de 69% [1].

 

Entre las acciones programáticas de la IPPF está el asegurar la implementación de “consejería” amigable a los jóvenes, que va acompañada de la eliminación de la patria potestad para la toma de decisiones de salud [2].

 

Entre las estrategias, los recursos y el marco legal de la IPPF, está el imponer los “derechos sexuales y reproductivos” [aborto encubierto], así como el establecimiento de recursos, marcos legales para lograr introducirlos en la educación y la salud, y campañas que han demostrado ineficacia a nivel mundial [3].

 

La “educación” sexual de la IPPF planteada a partir del sistema educativo y de salud en todo el mundo reclama ser “promoción de la salud sexual”. Sin embargo, podemos evidenciar que NO está enfocada en dar información veraz respecto del uso de la sexualidad sino en informar que a cualquier edad la libertad sexual es un “derecho” [4].

 

La Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo que la ONU llevó a cabo en El Cairo en 1994 (CIPD), donde intentó implantar el aborto como un “derecho” internacional, supuso la creación de nuevos currículos cuyo implantación dejó al derecho soberano de cada país [5]. Sin embargo, a través de los años el presunto “bien” de incluir “servicios sexuales y reproductivos” ha dado como resultado el mal que constituye el fomento de las relaciones sexuales en los jóvenes, como veremos a continuación.

 

Por ejemplo, en Inglaterra, un meta-análisis, que incluyó 30 estudios en 9,642 chicas adolescentes, demostró que los programas no logran que las jóvenes retrasen las relaciones sexuales. Otros 11 estudios, en este caso, de varones, en 7,418 jóvenes, llegaron a la misma conclusión. Se estudió la incidencia de las campañas y los programas escolares impartidos durante 30 años con vistas a lograr el retraso de la actividad sexual, el aumento del uso de anticonceptivos y la reducción de embarazos en adolescentes. Los autores concluyen que la “educación” sexual que se ha impartido desde 1970 no ha conseguido ninguno de esos tres objetivos [6]. No estamos a favor de que se les informe ni dé anticonceptivos a los estudiantes. Pero el punto es que ni siquiera esta meta, que es informe a la fracasada ideología de esta “educación” sexual, se logró cumplir.

 

Otro estudio que cubrió los años de 1998 a 2007, arrojó que las clínicas de salud diagnosticaron casi 250,000 casos nuevos de infecciones de transmisión sexual (ITS) en 1998 y que esta cifra se elevó a casi 400,000 en 2007. En cuanto a otros casos de ITS, las clínicas registraron casi 150,000 en 1998 y casi 250,000 en 2007. Y en cuanto a los casos de ITS en las clínicas de medicina genitourinaria (GUM clinics), se registraron 300,000 casos de ITS en 1998 y 350,000 en 2007 [7].

 

La “educación” sexual de la IPPF y otras entidades antivida ha sido un monumental fracaso en todo el mundo y, en particular, en América Latina. Los padres de familia deben tomar nota de ello y unirse a otros padres, para impedir que continúe el daño moral, espiritual y físico a sus hijos que estos programas causan.

 

Notas: [1]. Cf. El documento completo en PDF con todas sus gráficas y fuentes, pág., 3 en: [2]. Cf. Íbid., pág. 4. [3]. Cf. Íbid., pág. 5. [4]. Cf. Íbid., pág. 10. [5]. Cf. CIPD, par. [6]. Cf. British Medical Journal (324: 1426; 2002). Citado en Ibíd., pág. 12. [7]. Cf. “Sexualy Transmitted Infections”. Health Protection Agency Centre. TOI Infections. 18 de marzo de 2009. Gráfica citada en Ibíd., pág. 13.

El Colegio de Pediatras de EEUU urge a padres de familia, profesionales de la salud, educadores y legisladores rechazar todas las políticas públicas que condicionan a los niños a aceptar una vida de transición al sexo opuesto a base de sustancias químicas e intervenciones quirúrgicas, como si fuese normal y saludable. Los hechos científicos – y no la ideología – son los que determinan la realidad [1].

  1. La disforia de género (GD, por sus siglas en inglés) en menores de edad se refiere a una condición psicológica en la cual los niños experimentan una acentuada incongruencia entre su género, tal y como ellos lo perciben, y el género vinculado a su sexo biológico. Estos niños a menudo expresan que pertenecen al sexo opuesto. Se estima que las tasas de este problema no superan el 1% de los menores.
  2. Es falso afirmar que las diferencias, que algunos estudios arrojan, entre los cerebros de los transexuales adultos y los de los adultos no transexuales demuestran que la GD sea innata. Si estas diferencias en las estructuras cerebrales de los adultos transexuales existieran, las mismas serían muy probablemente el resultado, y no la causa, de la identificación y la conducta transexuales. Ello se debe a que se sabe que dicha identificación y dicha conducta configuran la microestructura cerebral a través de un proceso conocido como neuroplasticidad.
  3. Cuando la GD se da en los niños antes de la pubertad, esa GD se resuelve en el 80-95% de los pacientes cuando completan la adolescencia, luego de pasar de forma natural la pubertad. Ello concuerda con los estudios realizados en gemelos idénticos que demuestran que nadie nace con la pre-determinación genética para desarrollar la GD.
  4. La complejidad de la conducta humana se debe a una combinación de la biología, el medio ambiente y la capacidad para tomar decisiones libres. Los estudios realizados en gemelos idénticos demuestran que la GD está predominantemente influenciada por eventos no compartidos que ocurren después del nacimiento. El estudio realizado en adultos transexuales que contó con la muestra más numerosa arrojó que solamente en el 20% de los gemelos idénticos ambos eran transexuales. Los gemelos idénticos tienen el 100% del mismo ADN desde la concepción y se desarrollan en el mismo ambiente prenatal, donde están expuestos a las mismas hormonas prenatales. Siendo ese el caso y si los genes y las hormonas prenatales contribuyesen significativamente al transexualismo, los índices de concordancia transexual serían cerca del 100%. En vez de ello, se halló que el 80% de los pares de gemelos idénticos fue discordante en cuanto al transexualismo. Ello significa que por lo menos el 80% de lo que contribuye al transexualismo en un adulto, cuyo hermano gemelo idéntico no es transexual, consiste en una o más experiencias post natales no compartidas.
  5. No hay una sola dinámica familiar, situación social, evento adverso o combinación de los mismos que determine que el niño vaya a desarrollar la GD. Este hecho y los estudios realizados en gemelos idénticos sugieren que hay muchos factores que pueden causar la GD en ciertos niños vulnerables. Los estudios clínicos sugieren que la disfuncionalidad parental y familiar, el contagio y la presión social facilitados por los medios de difusión y las redes sociales contribuyen al desarrollo y la persistencia de la GD en algunos niños vulnerables. Pueden existir también otros factores que no se han descubierto todavía.
  6. Se ha suprimido el debate entre los médicos, los terapeutas y los académicos respecto de la reciente tendencia a afirmar apresuradamente que los niños que tienen la GD son transexuales. Muchos profesionales de la salud están muy preocupados porque el afirmar que un niño es transexual encamina a ese niño hacia un proceso de cambio de sexo que requiere el uso de hormonas tóxicas y cirugías innecesarias. Los profesionales de la salud que se oponen a esos procedimientos en base al principio de ética médica de “primero no hacer daño” son reducidos al silencio. Este hecho ocurre tanto en el ámbito de aquellos profesionales de la salud de tendencia conservadora como de aquellos de tendencia izquierdista [2].
  7. La sexualidad humana es un realidad biológica binaria: “XY” y “XX” son, respectivamente, marcadores genéticos del sexo masculino y femenino – no son marcadores de enfermedad o desorden. La norma del diseño humano es ser concebido varón o mujer. La sexualidad humana es binaria en su diseño y su evidente propósito es la reproducción y el florecimiento de nuestra especie. Este principio es evidente por sí mismo. Los desórdenes extremadamente infrecuentes que ocurren durante el desarrollo sexual, entre los cuales se encuentran el síndrome de la insensibilidad androgénica y la hiperplasia adrenal congénita, son desviaciones médicamente identificables de la norma sexual binaria, y se les identifica correctamente como desórdenes del diseño humano. Las personas que sufren estos desórdenes no constituyen un tercer sexo.
  8. Los seres humanos nacen con un sexo biológico. El género (la autoconsciencia de ser varón o mujer) es un concepto psicológico y no una realidad biológica. Nadie nace con una autoconsciencia de ser varón o mujer. Esa autopercepción se desarrolla con el tiempo y, como otros aspectos de la autoconsciencia, puede descarrilarse a causa de las percepciones subjetivas del niño producto de ciertas relaciones interpersonales y experiencias adversas desde la infancia. Las personas que “se sienten del sexo opuesto” o “en medio de los dos sexos” no constituyen un tercer sexo. Siguen siendo, biológicamente, del sexo masculino o femenino.
  9. Cuando una persona cree que es algo que no es, en el mejor de los casos es un ejemplo de confusión, y, en el peor, de autoengaño.
  10. Las hormonas para “cambiar el sexo” (estrógenos para varones y testosterona para niñas) están vinculadas a peligrosos riesgos para la salud. El suministro a varones de estrógenos por vía oral puede hacerlos correr el riesgo de sufrir trombosis o trombo embolismo, enfermedad cardiovascular, aumento de peso, aumento de los lípidos, aumento de la presión arterial, diabetes, enfermedad de la vesícula biliar, tumor en la glándula pituitaria y cáncer de mama. Las niñas que reciben testosterona pueden correr el riesgo de sufrir disminución del lípido de alta densidad (el colesterol protector) y aumento de los triglicéridos (que implica riesgo cardiovascular), aumento de los niveles de aminoácidos, toxicidad del hígado, exceso de células rojas, aumento de la apnea del sueño, resistencia a la insulina y efectos desconocidos en los tejidos mamarios, ováricos y uterinos.
  11. La pubertad no es un desorden y no debe ser tratada como si fuera una enfermedad intentando evitar que ocurra. Las hormonas que bloquean la pubertad inducen un estado de enfermedad, que es precisamente la ausencia de la pubertad. Las hormonas que bloquean la pubertad detienen el crecimiento de los huesos y disminuyen su densidad, impiden la organización y la maduración del cerebro del adolescente – que dependen de esteroides sexuales – e inhiben la fertilidad al impedir el desarrollo del tejido gonadal y de gametos maduros mientras dure el suministro de estas hormonas.
  12. Los niños pre púberes que reciben hormonas que bloquean la pubertad seguidas de hormonas del sexo opuesto quedan esterilizados permanentemente. Los niños pre púberes cuya pubertad no es suprimida por medio de hormonas pero que directamente reciben hormonas del sexo opuesto también quedan esterilizados permanentemente.
  13. Por lo menos un estudio prospectivo (cuyas conclusiones se proyectan hacia el futuro) ha demostrado que todos los niños pre púberes, a quienes se les suministran hormonas para impedir la pubertad, eventualmente eligen recibir hormonas para cambiar de sexo. Ello sugiere que pretender ser del sexo opuesto y suprimir la pubertad, lejos de ser plenamente reversibles e inocuos, como sus proponentes alegan, ponen en movimiento un solo e inevitable resultado: la identificación transexual, que requiere el uso de por vida de hormonas del sexo opuesto, las cuales, a su vez, causan infertilidad y otros riesgos graves para la salud.
  14. Las adolescentes que sufren de GD y que han tomado testosterona diariamente durante un año puede que sean sometidas a una mastectomía (extirpación de los senos) a una edad tan temprana como los 16 años. Este procedimiento no es reversible.
  15. Un estudio de seguimiento realizado durante 30 años arrojó tasas de suicidio en adultos suecos, que se sometieron a procesos para cambiar de sexo, casi 20 veces más elevadas que las del resto de la población. Téngase en cuenta que Suecia es uno de los países que más acepta la ideología LGBT. Ello demuestra que si bien el cambio de sexo alivia un poco la disforia de género en adultos, no da como resultado niveles de salud a la par con los de la población general. También sugiere que las disparidades en la salud mental no se deben principalmente al prejuicio social, sino a la patología que ha precipitado los sentimientos transexuales y el estilo de vida transexual.
  16. El condicionar a los niños para que crean el absurdo de que ellos o cualquier otra persona podrían “nacer con el cuerpo equivocado”, y que toda una vida de procedimientos hormonales y quirúrgicos para cambiar de sexo es normal y saludable, no es otra cosa que maltrato infantil. Reafirmar la disforia de género por medio de la educación pública y las leyes confundirán a los niños y a sus padres, y harán que más niños recurran a las “clínicas de género” donde les suministrarán hormonas para bloquear la pubertad. Ello, a su vez, asegurará que esos niños “elegirán” una vida de esterilidad, tóxicas hormonas para cambiar de sexo y probablemente también innecesarias cirugías que mutilarán sus cuerpos saludables cuando sean adultos.
  17. El permitir procedimientos irreversibles de por vida en menores de edad que no pueden dar un consentimiento válido constituye un serio problema de ética médica. Los niños y los adolescentes no tienen la madurez cognitiva ni la experiencia de vida para comprender la magnitud de tales decisiones. La ética por sí sola exige ponerles fin a la supresión de la pubertad, y al uso de hormonas y cirugías para cambiar de sexo en niños y adolescentes.

Notas: [1]. La declaración completa en inglés con todas sus fuentes se encuentra aquí: https://www.acpeds.org/the-college-speaks/position-statements/genderdysphoria-in-children. [2]. Véase en inglés: https://youthtranscriticalprofessionals.org/.

Joseph Meaney, PhD
Director Internacional de Desarrollo
Human Life International (HLI)

Nota del traductor/editor: Este artículo fue originalmente publicado para el Boletín de la Internacional de Seminaristas por la Vida de HLI. Sin embargo, estamos convencidos de su utilidad para todas las personas involucradas en la defensa de la vida y la familia.

El juicio de la conciencia es, al mismo tiempo, algo maravilloso a considerar y un asunto muy serio a tener en cuenta. Nuestro Señor inspiró a millones de mártires cuyas conciencias fueron formadas en la fe católica y que, como resultado de ello, dijeron a sus perseguidores: Podrás matarme, pero no podrás obligarme a traicionar mis convicciones de conciencia.
 

¿Qué significa la palabra “conciencia”?

La conciencia, o la conciencia moral, es un término filosófico y teológico que viene del latín conscientia, que significa “con conocimiento”. Este término latino viene, a su vez, del vocablo griego syneidesis. Estas formas antiguas de la palabra tienen el doble significado de tener conocimiento y de darse cuenta. Estos dos significados se encuentran presentes en los idiomas que provienen más directamente del latín, como el español.

Tristemente, la sublime realidad de la conciencia frecuentemente es caricaturizada y aun usada hoy en día como la justificación de casi toda clase de opiniones personales. Decir que mi conciencia me obliga o me prohíbe hacer algo puede ser una astuta manera de ponerle punto final a cualquier discusión o juicio moral. En el mundo real, sin embargo, esta estrategia fracasa. Intente decir a un juez o policía “mi conciencia me permitió llevarme el automóvil de esa persona” y verá cómo la ley trata ese tipo de tonterías.

La verdadera conciencia tiene un fundamento racional y objetivo y sus conclusiones pueden ser justificadas por otras personas. Para dejar que la conciencia sea nuestra guía, debemos saber exactamente qué es y qué no es:

La conciencia moral es un juicio de la razón por el que la persona humana reconoce la cualidad moral de un acto concreto que piensa hacer, está haciendo o ha hecho. En todo lo que dice y hace, el hombre está obligado a seguir fielmente lo que sabe que es justo y recto. Mediante el dictamen de su conciencia el hombre percibe y reconoce las prescripciones de la ley divina (Catecismo de la Iglesia Católica, no. 1778).

La Iglesia valora muchísimo la conciencia, ya que insiste en que toda persona tiene la obligación moral de seguir el juicio de su conciencia. Sin embargo, la Iglesia también nos pone sobre aviso explícitamente de que la conciencia no es infalible. De hecho, los errores de los juicios de conciencia han sido tan frecuentes que, a través de su historia, la Iglesia ha insistido con fuerza en la importancia capital de la formación de la conciencia y de la educación moral:

Hay que formar la conciencia y esclarecer el juicio moral. Una conciencia bien formada es recta y veraz. Formula sus juicios según la razón, conforme al bien verdadero querido por la sabiduría del Creador. La educación de la conciencia es indispensable para todos, puesto que todos nos encontramos bajo la presión de influencias negativas y somos tentados por el pecado a preferir nuestro propio juicio y a rechazar las enseñanzas autorizadas.

La educación de la conciencia es una tarea de toda la vida. Desde los primeros años despierta al niño al conocimiento y la práctica de la ley interior reconocida por la conciencia moral. Una educación prudente enseña la virtud; preserva o sana del miedo, del egoísmo y del orgullo, de los insanos sentimientos de culpabilidad y de los movimientos de complacencia, nacidos de la debilidad y de las faltas humanas. La educación de la conciencia garantiza la libertad y engendra la paz del corazón.

En la formación de la conciencia, la Palabra de Dios es la luz de nuestro caminar; es preciso que la asimilemos en la fe y la oración, y la pongamos en práctica.  Es preciso también que examinemos nuestra conciencia atendiendo a la cruz del Señor. Somos asistidos por los dones del Espíritu Santo, ayudados por el testimonio o los consejos de otros y guiados por la enseñanza autorizada de la Iglesia. (Catecismo de la Iglesia Católica, nos. 1783-1785.)

Debemos tener un profundo sentido de la fragilidad de la conciencia. Es una suprema arrogancia aseverar que uno sabe lo que está bien o lo que está mal en todos los casos. El pecado y el interés propio pueden oscurecer o nublar fácilmente nuestra conciencia. Por lo tanto, todos debemos humilde y respetuosamente buscar la dirección del Magisterio de la Iglesia y de las autoridades en las que confiamos que son personas santas y sabias.
 

Nuestra salvación está íntimamente relacionada con la conciencia

Está en juego nada más y nada menos que nuestro destino eterno. Si nuestra conciencia está confundida, nos puede “dejarnos llevar por la corriente” y aceptar cosas como “buenas” y “rectas” simplemente porque son “populares” o “políticamente correctas”. Ello nos puede hacer caer en graves errores respecto de los cuales no hay pretexto ante Dios. San Pablo expresa claramente este principio:

En efecto, cuando los gentiles, que no tienen ley, cumplen naturalmente las prescripciones de la ley, sin tener ley, para sí mismos son ley; como quienes muestran tener la realidad de esa ley escrita en su corazón, atestiguándolo su conciencia, y los juicios contrapuestos de condenación o alabanza, en el día en que Dios juzgará las acciones secretas de los hombres, según mi Evangelio, por Cristo Jesús. (Romanos 2:14-15).

La obligación de seguir la propia conciencia está estrictamente vinculada al requisito moral de formar bien dicha conciencia. Débiles pretextos, como el de “todo el mundo lo está haciendo” o el de “si te sientes bien haciéndolo, hazlo”, nunca deben convertirse en lemas de personas espiritual y moralmente bien formadas.

Es verdad que hay muchas situaciones grises en las que honestamente no está claro qué está bien o qué está mal. Por ello, la Iglesia ha empleado mucho tiempo y esfuerzo en la teología moral y en la bioética a través de los siglos, para ayudar a los que enfrentan dilemas morales.

La conciencia no conoce el bien moral y el mal moral solamente a nivel abstracto. La conciencia reconoce estas cosas también a nivel concreto. El resultado de una buena decisión moral puede ser positivo, en cuyo caso la persona logra tener una “conciencia clara y en paz”. O dicha decisión puede ser negativa, en cuyo caso la persona termina con una “conciencia culpable”. La conciencia obra como una voz interior, nos habla con claridad y autoridad. El Concilio Vaticano II lo dice de una manera poética: “La conciencia es el núcleo más secreto y el sagrario del hombre, en el que éste se siente a solas con Dios, cuya voz resuena en el recinto más íntimo de aquélla” (Constitución pastoral, Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, no. 16).

Uno puede intentar empujar la conciencia a un lado, ahogarla o despreciar la importancia de lo que va a realizar. Incluso, uno puede excusarse de cualquier responsabilidad diciendo: “Me ordenaron hacer eso” o “el castigo por hacer lo correcto era demasiado severo”, etc. Pero la conciencia sigue siendo la brújula moral en nuestro interior. Como muchos de nosotros sabemos muy bien, uno puede hacerse sordo a la voz de su conciencia y eventualmente dejar de escucharla del todo. Y, sin embargo, aun en esos casos, puede suceder que, en ciertos momentos de crisis, uno despierte y escuche de nuevo la voz de la conciencia.
 

¿Es la conciencia un sentimiento o una acción?

Uno de los aspectos más valiosos de la conciencia es que nos puede fastidiar y “roer” por dentro hasta que nos arrepintamos de nuestros pecados y regresemos a la Verdad. Hay gente que bromea sarcásticamente acerca de la “culpa católica”. Pero este sentimiento saludable de sentirnos culpables por el pecado que hemos cometido es increíblemente beneficioso al empujarnos de regreso a los brazos misericordiosos de Dios a través del Sacramento de la Reconciliación y de enmendar nuestra vida. Es similar a cuando sentimos un dolor que nos alerta acerca de una problema físico que tenemos y ello nos empuja a buscar la atención médica que necesitamos.

En su Suma Teológica, Santo Tomás de Aquino se refiere al juicio de conciencia como un acto de la razón práctica: “La conciencia, originalmente, indica la relación de un conocimiento con una cosa. Ya que conciencia equivale a un consaber. Ahora bien, la aplicación de una ciencia a una cosa se efectúa a través de un acto. Por eso, atendiendo a la razón nominal, resulta claro que la conciencia es un acto”. (Suma Teológica, Parte I, Cuestión 79, Artículo 13.)

Aunque es indiscutible que la conciencia es una facultad que tiene un sólido vínculo con el intelecto, la misma también se relaciona con el corazón y la voluntad, apelando a lo mejor que hay en el interior de la persona. La conciencia llama al hombre desde lo alto (Dios nos habla a través de ella), pero respeta plenamente su libertad respecto de cómo actuar. La tentación, por otro lado, apela a los instintos más bajos y a la debilidad, intentando seducir a la persona a hacer algo que viola lo que la persona misma ya sabe que es correcto. La conciencia ayuda al hombre a actuar libremente y evita que sea subyugado por las malas pasiones o las exigencias ideológicas; mientras que la tentación esclaviza a la persona a las pasiones, los deseos, los ídolos o las modas que son contrarias al bien que Dios quiere para nosotros.

Todos reconocemos los horrores que han cometido personas desprovistas de un conciencia activa en su interior. La conducta psicopática o sociópata es particularmente terrible, debido a que una frialdad y una astuta crueldad han sustituido a la conciencia. Las personas que tienen una conciencia mal formada o distorsionada pueden actuar o pensar de una manera casi tan horrible.

De los rincones más oscuros de la humanidad, sin embargo, podemos adquirir una mayor apreciación del carácter sagrado y de la belleza de una conciencia recta. Debemos esforzarnos por lograr una conciencia que rechace con desdén las muchas falsificaciones de la conciencia que nos propone el mundo actual.

La conciencia no es algo que nos permita justificar hacer lo que queramos, ni tampoco un mero “sentimiento” acerca de lo que debemos hacer o no hacer. En vez de ello, la conciencia es la voz de Dios que resuena en el corazón humano, revelándonos la verdad y llamándonos a hacer el bien y a rechazar el mal.

(Conferencia de Obispos Católicos de EEUU, La formación de la conciencia para ser ciudadanos fieles, no. 17.)

Abrigo la esperanza de que esta breve introducción al importante tema de la conciencia les incentive a formar y proteger sus propias conciencias y también las de las personas que el Señor les ha encomendado a vuestro servicio pastoral.



Fuentes consultadas en la redacción de este artículo que recomendamos para un estudio de profundización sobre este tema:

Catecismo de la Iglesia Católica, nos. 1776-1802, http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html

Concilio Vaticano II, Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, nos. 16, 19, 26, 50 y 87, http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/index_it.htm

FRONT ROYAL, VIRGINIA, EEUU. 10 de noviembre de 2016. “El señor Donald Trump ha ganado la presidencia de EEUU. Si bien le damos la bienvenida a esta noticia, también estamos muy conscientes de que nuestra labor, como defensores de la vida y la familia, comienza hoy de nuevo. Oremos para que el señor Trump se adhiera a sus compromisos de campaña en relación con el respeto debido a la vida humana. Oremos también para que el nuevo presidente se rodee de hombres y mujeres de profunda fe y sólida  integridad – hombres y mujeres que tengan el valor y la convicción de llevar a cabo los profundos cambios que el gobierno de EEUU necesita en este momento de la historia. Con las mayorías obtenidas, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, por parte del Partido Republicano, cuya plataforma es provida, el señor Trump debe ser capaz de cumplir con sus promesas de campaña, especialmente en cuanto a la eliminación del financiamiento público a Planned Parenthood, la organización más abortista de EEUU y filial de la más abortista del mundo: la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés).

“Se trata de una verdadera oportunidad para revocar el actual ataque contra la vida humana, el matrimonio verdadero, la familia, la libertad religiosa y las demás instituciones que permiten un auténtico florecimiento para todo el pueblo. Junto a nuestro deber de exigir responsabilidad al nuevo gobierno, renovemos nuestro compromiso con la defensa de todos estos dones de Dios en todos los niveles de la sociedad. Comencemos con comprometernos nosotros mismos y nuestras propias familias con el crecimiento en la santidad. Nuestro Dios es tan bueno. Vivamos con verdadera gratitud y generosidad respecto de los dones que Él nos ha dado y con plena convicción de que Dios es la única respuesta a los problemas de EEUU y del mundo. No tengamos miedo y pongámonos a trabajar.”


El candidato vicepresidencial por el Partido Demócrata en EEUU es el Sr. Tim Kaine. La mayoría de los medios de difusión secularistas y proaborto han descrito al ex Gobernador del Estado de Virginia como un “católico devoto”. Nada más lejos de la verdad objetiva.La postura proaborto de Kaine es cada vez más extremista. Cecile Richards, presidente del gigante abortista de EEUU, Planned Parenthood, expresó su “gran entusiasmo” por la candidatura de Kaine y por el hecho de haber sido escogido por Hillary Clinton. La ex Secretaria de Estado ha sido respaldada por Planned Parenthood como su candidata presidencial favorita. Clinton y Planned Parenthood tienen la misma ideología extremadamente proaborto: aborto a petición sin restricción alguna, pagado por los contribuyentes y, posiblemente también, sin que ningún profesional de la salud tenga el derecho legal a oponerse a cooperar con este crimen. Kaine ha abrazado esta ideología de muerte sin pensarlo dos veces [1], [2].

De hecho, el candidato a la vicepresidencia ha recibido un expediente del 100% en cuanto a votar a favor del aborto por parte de Planned Parenthood y de NARAL Pro-Choice America, dos de las entidades más abortistas del país. Kaine ha apoyado la anulación de leyes provida y ha pretendido obligar a los trabajadores de la salud a participar en el aborto y a suministrar abortivos. También ha declarado su apoyo a Roe v. Wade, la sentencia del Tribunal Supremo en 1973, que dio como resultado la legalización del aborto a petición en todo EEUU durante los nueve meses del embarazo [1], [2].

En un debate en diciembre de 2011 durante la campaña por el Senado de Virginia, Kaine explicó cómo la pastilla anticonceptiva puede impedir la implantación del embrión recién concebido en el útero de su madre (provocando así un aborto temprano). Pero precisamente por eso, se opuso a la aprobación de una ley en su estado que declaraba que la vida humana comienza en la concepción, ya que dicha ley no sólo haría ilegal el aborto, sino también la anticoncepción [1], [2].
 
Hablando de anticonceptivos, Kaine ha reducido el financiamiento para los programas que solamente enseñan la abstinencia sexual en las escuelas y ha insistido en que a los estudiantes adolescentes hay que enseñarles acerca de los anticonceptivos [1], [2].
 
Kaine también ha declarado su apoyo al mal llamado “matrimonio” homosexual y a la adopción de menores por parte de parejas del mismo sexo. Y tuvo la insolencia de decirle al grupo a favor del homosexualismo más grande del país, que la Iglesia Católica iba a cambiar su postura en contra del “matrimonio” homosexual para que fuera conforme a él. Se le olvidó que es él, Tim Kaine, el que tiene que cambiar su postura, y no la Iglesia, ya que la doctrina (no “postura”) en contra del aborto y del “matrimonio” homosexual viene de Dios mismo y no de la Iglesia [2].
 
En resumen, Kaine repetidamente se ha opuesto a los cinco temas no negociables que la Iglesia y los Obispos de EEUU nos han enseñado a no contradecir: la defensa de la vida ante el aborto en todas sus formas, la defensa de la vida ante la eutanasia, la defensa de la vida ante la experimentación con embriones humanos, la defensa del matrimonio entre un hombre y una mujer, y la defensa de la libertad religiosa [1], [2].

Incluso, Kaine ha llegado al extremo de pedir al Papa Francisco que apoye a Planned Parenthood, en cuanto a la aprobación de un proyecto de ley en el Congreso de EEUU para combatir el zika, para que Planned Parenthood les practique el aborto a las mujeres embarazadas infectadas con este virus [1], [2].

Kaine también se ha opuesto a la aprobación de un proyecto de ley en el Congreso de EEUU, cuyo objetivo era prohibir el aborto a partir de las 20 semanas, etapa a partir de la cual la mayoría de los científicos están de acuerdo con que los bebés no nacidos pueden sentir dolor [1], [2].

También les ha pedido a los que él llama “católicos del Papa Francisco” a que voten por Hillary Clinton. Parece que se le ha olvidado que el Papa Francisco se opone totalmente al aborto, incluyendo los casos de mujeres embarazadas que están infectadas con el zika [1], [2].

Además de todo ello, Tim Kaine ha aceptado la “teología de la liberación” de corte marxista. Durante un viaje de misión a Honduras cuando era joven, Kaine se entrevistó con el Padre James Carney, SJ, quien en aquel entonces vivía en el vecino país de Nicaragua, un sacerdote que creía que la violencia era necesaria para llevar a cabo el plan de Dios para lograr el cambio socio-político en “favor” de los pobres [1].

Kaine mantiene relaciones amistosas con el sucesor del Padre Carney, el Padre Ismael Moreno, SJ. El Padre Moreno fue nombrado director de la radio “Progreso”, de inspiración socialista, por el Padre Carney antes de morir. En 2015, el Padre Moreno dijo a sus oyentes que “sigan los pasos y la memoria del Padre Carney en su lucha por una sociedad más justa y equitativa”. Luego, en 2016, este mismo sacerdote fue portavoz de Kaine en la Convención Nacional del Partido Demócrata transmitida en español por Univisión [1].

Durante su debate con el vicepresidente Mike Pence, Kaine dijo que él intenta vivir lo mejor posible según la fe católica en la que fue criado. Sin embargo, añadió, refiriéndose a la prohibición del aborto, que él no puede imponerle la doctrina de su religión al resto de la gente [3].
Ese tipo de respuesta tan absurda demuestra que el ex gobernador de Virginia no conoce la doctrina católica o que, si la conoce, está dispuesto a tergiversarla. Como no podemos ni debemos juzgar sus intenciones, optamos por la primera posibilidad.

Cuando la Iglesia se pronuncia en contra del aborto y en defensa de la vida no le está imponiendo a nadie un principio moral que es exclusivo de su doctrina o de la doctrina cristiana. La defensa de la vida ante cualquier ataque directo, incluido el aborto, es un principio de ley natural, la cual obliga moralmente a todo el mundo, y no sólo a los que profesan ser católicos. Por consiguiente, la denuncia, por parte de la Iglesia, de leyes que permiten el aborto no es de ninguna manera un intento de imponer una doctrina “sectaria”, como erróneamente alega el Senador Kaine.

Durante ese mismo debate, Kaine increpó a su contrincante Pence por su postura provida acusándole de no respetar la capacidad de las mujeres para tomar decisiones acerca de sus “derechos reproductivos” y sus embarazos [3]. Con todo respeto para el señor Kaine, eso es pura demagogia.

El ex gobernador de Virginia debería saber muy bien que en la mayoría de los casos las mujeres que abortan no sabían lo que en realidad estaban haciendo. Ni Planned Parenthood ni los principales medios seculares de difusión informan debidamente acerca de los horribles daños que el aborto legal les causa a las mujeres y de que mata a un ser humano [4]. ¿Cómo van a poder tomar una decisión libre e informada si nadie les dio a conocer la verdad acerca del aborto? Muchas de las mujeres que abortan confiesan luego que fueron abandonadas por su entorno socio-familiar en su situación de vulnerabilidad socio-económica.

En todo caso, ¿cómo puede una persona, sea hombre o mujer, decidir que otro ser humano no es una persona cuya vida debe ser respetada? ¿Cómo puede el señor Kaine, con toda la inteligencia que Dios le ha dado, y con toda la preparación académica y la experiencia pública que ha tenido, decir semejante disparate?

Es verdaderamente bochornoso que un hombre, que se supone sea una persona de gran capacitad intelectual, hable en términos de eufemismos demagógicos, como “la capacidad de las mujeres para tomar sus propias decisiones respecto de sus ‘derechos reproductivos’”. ¿Acaso no sabe que ese término no es otra cosa que parte de un lenguaje codificado para encubrir el aborto, que es la matanza directa de un ser humano inocente que no ha nacido todavía? Es verdaderamente bochornoso y más tratándose de un hombre que profesa públicamente ser un “católico devoto”.

Por favor, oremos todos por Tim Kaine.

Notas: [1]. Lisa Bourne, “Kaine’s Jesuit mission trip inspired his political and spiritual embrace of ‘liberation theology’,” October 6, 2016, LifeSiteNews.com, https://www.lifesitenews.com/news/kaines-jesuit-mission-trip-inspired-his- political-and-spiritual-embrace-of; [2].Fr. Mark Hodges, “The contrast between the two VP candidates on life and family couldn’t be more stark,” 4 de octubre de 2016 (LifeSiteNews), https://www.lifesitenews.com/news/the-contrast-between-the-two-vp-candidates- on-life-and-family-couldnt-be-mo. [3]. Vicepresidential debate, 28 de septiembre de 2016. https://www.bing.com/videos/search?q=vice+presidential+debate&view=detail&mid= 604AE1ECEA7F9E2AEBC9604AE1ECEA7F9E2AEBC9&FORM=VIRE. [4]. Katie Yoder, “Study: Networks don’t report dangers of abortion to women,” 31 de marzo de 2016, https://www.lifesitenews.com/opinion/study-networks-dont- report-dangers-of-abortion-to- women?utm_source=LifeSiteNews.com+Daily+Newsletter&utm_campaign=8dd38e9 e24- LifeSiteNews_com_US_Headlines_06_19_2013&utm_medium=email&utm_term=0 _0caba610ac-8dd38e9e24-326205922. Claire Chretien, Planned Parenthood refused to let me pull consent for using my aborted baby’s body parts: post- abortive mom,” 29 de septiembre de 2016, LifeSiteNews.com. https://www.lifesitenews.com/news/planned-parenthood-refused-my-request-to- undo-my-baby-body-parts-donation-p. Rebecca Downs, Women say Planned Parenthood forced them into abortions, 18 de julio de 2016, LifeSiteNews.com, July 18, 2016. https://www.lifesitenews.com/pulse/women-say-planned-parenthood-forced-them- into-abortions. Noticia tomada con autorización de Live Action News.


Continuación de la homilía del Padre John Lankeit del 2 de octubre del 2016. El Padre Lankeit es rector de la Catedral de la Diócesis de Phoenix, Arizona (EEUU), cuyo obispo es Mons. Thomas J. Olmsted.

El tema de la homilía es la responsabilidad moral al votar en las elecciones presidenciales y congresionales del 8 de noviembre próximo en EEUU.

Cada temporada de elecciones, cuando un sacerdote habla sobre estos temas desde el púlpito, una cierta parte de la población se queja de que el sacerdote se inmiscuye en política: “¡Un sacerdote no tiene por qué hablar de política en la iglesia!” Eso es lo que dicen algunas personas.


Pero, ¿qué dice Dios al sacerdote a quien ha designado para ser el padre espiritual de las personas confiadas a su ministerio? Lo mismo que le dijo al profeta Ezequiel: "…Te he puesto como centinela para la casa de Israel, apenas oigas que sale de mi boca, tendrás que advertírselo de mi parte. Cuando diga al malo ‘¡Malo, vas a morir!’ Si no le hablas, si no haces que se preocupe por su mala conducta, el malo morirá debido a su pecado, pero a ti te pediré cuentas de su sangre. Al contrario, si le has llamado la atención al malo por su mala conducta y no se aparta de ella, si no deja su mala conducta, morirá debido a su pecado, pero tú no tendrás nada que temer (Ezequiel 33: 7-9).

Otra de las tácticas del diablo es animarnos a poner excusas por nuestra participación en las cosas realmente malas, apelando a las causas buenas que apoyamos, que de alguna manera que cancelan el grave mal que posibilitamos.

Veamos la cuestión de la pena capital, por ejemplo. Hay quienes dicen, “Estoy en contra de la pena de muerte... y si tú te opones al aborto, ¡debes también estar en contra de la pena de muerte!” Bien, veamos. ¿Cuál es la mayor objeción a la pena capital? Que las personas inocentes podrían ser erróneamente condenadas a muerte. Y hay que reconocer que las personas inocentes podrían ser ejecutadas injustamente debido a las muchas fallas de nuestro sistema judicial.


Y esta misma razón para oponerse a la pena capital es precisamente la razón por la que los católicos nunca deben apoyar de buen grado o incluso permitir el aborto con su voto. Porque, mientras que algunas personas inocentes sin lugar a dudas han sido condenadas a muerte por error a través de la pena capital, en el aborto una persona inocente es siempre condenada a muerte, y nunca por error. Siempre ha sido por decisión deliberada.



Si una persona está en contra de la pena de muerte, entonces, necesariamente debe estar en contra del aborto, porque la intención del aborto es matar a sabiendas y deliberadamente a un niño o niña inocente – siempre.


¿Qué hay de la guerra? Las personas que se oponen enérgicamente a las guerras en el Medio Oriente, por ejemplo, a menudo citan estadísticas del gran número de personas inocentes accidentalmente muertas en fuego cruzado. A esto le llaman “daño colateral” - las personas inocentes que mueren en la guerra - que es, quizás la mayor tragedia de la guerra. Pero oponerse a la muerte accidental de personas inocentes en la guerra, al tiempo que permite con su voto la matanza intencional de los seres humanos más inocentes en el planeta, bueno...esa es la hipocresía más extrema.



Si una persona se opone a la guerra a causa de las muertes accidentales, no intencionadas, de personas inocentes, debe necesariamente oponerse al aborto debido a que la muerte en el aborto no es accidental ni involuntaria, siempre es directamente intencional.

veces oímos la reivindicación demasiado engañosa de que un candidato o partido reducirá los abortos mediante la mejora de las condiciones económicas o sociales, y al mismo tiempo promueve el aborto como un derecho digno de protección.
 
Veamos los hechos: El aborto no es causado por la economía o las condiciones sociales. Los factores económicos y sociales son, sin duda, las circunstancias que afectan la decisión de una madre en algunos casos, pero no son las causas.
 
Después de todo, si eliminar el aborto fuera simplemente una cuestión de economía, o el acceso a la asistencia sanitaria, u otros factores socioeconómicos, entonces ¿por qué las madres ricas también abortan a sus bebés?

Hay muchísimos católicos que, con razón, han criticado a obispos y sacerdotes en los últimos años por no haberse expresado con más energía contra el abuso sexual de niños por parte de algunos sacerdotes. ¿Por qué, entonces, muchos de esos mismos católicos quieren silenciar a los obispos y sacerdotes que hablan enérgicamente en contra de matar a niños inocentes? ¿Por qué oponerse al abuso sexual de los niños es cuestión de justicia, pero oponerse al asesinato de los niños es cuestión de “predicar política”?

Independientemente de la resistencia, un sacerdote debe seguir el ejemplo de Pedro y Juan en los Hechos de los Apóstoles cuando se trata de predicar verdades difíciles. A aquellos que trataron de silenciar su anuncio del Evangelio estos apóstoles respondieron con valentía: “Juzguen si está bien a los ojos del Señor que les obedezcamos a ustedes antes que a Dios. Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído” (Hechos 4: 19- 20).

Un sacerdote no sólo está protegido por la Primera Enmienda (al menos por ahora). También tiene la obligación de obedecer el Quinto Mandamiento de la Ley de Dios: No matarás.

Si un sacerdote no habla en favor de los más vulnerables de nuestra sociedad, y si los fieles católicos no protegen activamente a los más vulnerables en nuestra sociedad al negarse a permitir su destrucción deliberada con su voto, entonces esos católicos están consintiendo la muerte por su cobardía.
 
¿Y qué decir de San Pablo a Timoteo acerca de la cobardía en la 2ª lectura de hoy?: Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de fortaleza, de amor y de dominio propio. Por lo tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor… Al contrario, comparte los duros trabajos del Evangelio con la fuerza que viene de Dios. (2 Tim 1: 7-8)
Parte de lo que le toca a cada católico en la dificultad de practicar lo que manda el Evangelio estriba en que debemos arrepentirnos de las acciones que ofenden a Dios y son destructivas para nuestros hermanos y hermanas. Y hay que combatir las amenazas a la vida inocente que son más reales y más urgentes. ¡No se equivoquen! No hay nada que amenace la vida humana inocente más directamente, de manera consistente y urgente que la matanza deliberada de los bebés en el vientre de su madre. ¡Así de claro! [Cada año, en EEUU, ¡se cometen más de un millón de abortos!]
 
Del momento que inicié esta homilía hasta ahora, al menos 30 niños han sido ejecutados deliberadamente en el vientre de sus madres en EEUU; y eso es sólo de los abortos que se reportan.

Permítanme resumir con palabras muy difíciles: “Tenemos la seria obligación de proteger la vida humana, y especialmente las vidas de los más inocentes y vulnerables entre nosotros. Quien omita hacerlo, cuando por el contrario está en condición de protegerla, comete pecado mortal de omisión. Colocan en peligro su propio destino espiritual y se convierten en fuente de escándalo para los demás. En caso de ser católicos, no deberían recibir la Santa Comunión” (Véase: Los católicos en la plaza pública, 4ª ed., P. 25).

Ahora bien, espero que se den cuenta de que se necesita mucho valor para que un sacerdote pueda comunicar palabras tan difíciles como éstas, recordando a su feligresía que algunas acciones son tan gravemente pecaminosas que hacen que un católico no sea digno de recibir la Sagrada Comunión hasta que se haya arrepentido completamente y recurrido al Sacramento de la Confesión.

El sacerdote que se preocupa por el estado de las almas de sus feligreses más de lo que se preocupan ellos mismos, merece la estima de su pueblo por su disposición a expresar esta difícil verdad con auténtico amor, poniendo el bienestar de las almas de su pueblo ante todo, antes que su propia reputación y popularidad o su comodidad. Ese sacerdote debe recibir respeto, admiración y apoyo, en lugar de resistencia o crítica.

Así que, por favor, oren, agradezcan y alienten al padre espiritual que Dios ha designado para ustedes y que les ama lo suficiente como para decirles la verdad, porque el sacerdote que dijo esas mismas palabras es su Obispo y el mío.

El video de la homilía (en inglés) se puede ver aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=881aDDE5qFY

El audio de la homilía (en inglés) se puede escuchar aquí:
http://simonjude.org/documents/2016/10/T001_20161003.mp3.

El texto de la homilía (en inglés) se puede leer aquí:
http://simonjude.org/documents/2016/10/Homily%20OT%2027%20-%20October%202%202016%20Year%20C.pdf

Véase también: Habacuc 1:2-3; 2:2-4; Salmo 95:1-2, 6-7, 8-9; 2 Timoteo 1:6-8, 13-14; Lucas 17:5-10.

















 


Brian Clowes, PhD
Director de Investigación y Capacitación 
Human Life International


El pasado domingo 16 de octubre de 2016, los acólitos de Planned Parenthood Federation of America (PPFA) o simplemente Planned Parenthood, estuvieron celebrando el centésimo aniversario de la que ha llegado a convertirse en la organización más abortista de EEUU, y la filial de la más abortista del mundo: la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés). 


Varios senadores del Partido Demócrata de EEUU han sometido una resolución formal, para honrar a Planned Parenthood. Cien artistas de Hollywood han firmado una carta de felicitación a la organización. Hillary Clinton ha hablado repetidamente de lo mucho que ella aprecia el crimen del aborto y a la fundadora de Planned Parenthood, la eugenista, racista y anti-inmigrante Margaret Sanger. Y, por supuesto, vemos en los medios de difusión cientos de editoriales aduladores que proclaman los elogios de la industria o negocio más corrupto de la historia de esta nación.

Human Life International
Presidente
Padre Shenan J. Boquet


“Hijo de hombre, yo te he puesto como centinela de la casa de Israel. Oirás de mi boca la palabra y les advertirás de mi parte. Cuando yo diga al malvado: ‘Vas a morir’, si tú no le adviertes, si no hablas para advertir al malvado que abandone su mala conducta, a fin de que viva, él, el malvado, morirá por su culpa, pero de su sangre yo te pediré cuentas a ti” (Ezequiel 3:17-18).


Estas penetrantes palabras de Dios Omnipotente deberían motivar a todo pastor de almas a reflexionar profundamente. Debido a que recientemente ha habido varias ofensas graves expresadas en público por parte de católicos prominentes, se necesita mucha claridad pastoral.

Ejerciendo su responsabilidad como pastor de la Arquidiócesis de Filadelfia, EEUU, el Arzobispo Charles Chaput recientemente emitió una carta pastoral para la implementación de la exhortación papal Amoris Laetitia. La carta de Mons. Chaput es una guía para los párrocos, así como para los directores arquidiocesanos y parroquiales encargados de la pastoral matrimonial.


“Los ministros de la Iglesia, impulsados por la misericordia, deben ser sensibles en su ministerio pastoral respecto de estas situaciones [irregulares] – un ministerio que debe ser paciente pero al mismo tiempo fiel y con plena confianza en la verdad salvífica del Evangelio y del poder transformador de la gracia de Dios, confiando en las palabras de Jesucristo, quien ha prometido ‘conoceréis la verdad y la verdad os hará libres’ (Juan 8:32). Los párrocos deben esforzarse por evitar, por un lado, un subjetivismo que evita la verdad, y, por el otro, un rigorismo que carece de misericordia.”

Lcda. Nereida Brumat Decker

Hacia finales del año 2014, Paraguay fue sacudida por la noticia de que una niña de once años de edad estaba embarazada. La niña había sido violada por el novio de la madre.

En los medios noticiosos, la joven niña fue denominada ‘Maynumbi’ para así proteger su identidad. Maynumbi es el nombre indígena en el idioma guaraní en Paraguay que significa ‘el pájaro colibrí’.

De inmediato, el sistema de justicia de Paraguay intervino. El violador fue sentenciado y encarcelado, y permanece en prisión. La niña embarazada fue llevada al hospital de niños de la Cruz Roja Internacional en el país. Su madre fue objeto de investigación policiaca por su rol, si alguno, en el crimen. La niña embarazada fue puesta bajo el cuidado temporero de su tía, hermana de la madre.

Ya en los comienzos del año 2015, las organizaciones pro-aborto no tardaron en querer aprovechar el caso de la niña embarazada. De inmediato, exigieron que se abortara a la bebé concebida mediante un acto de violación [1]. Entre dichas organizaciones pro-abortistas se encontraba la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, como se le conoce por sus siglas en inglés) [2], y Amnistía Internacional [3].

El Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM) [4] y la entidad Igualdad Ya [5], comparecieron ante el Gobierno de Paraguay para exigir el aborto de la bebé concebida, alegando que Maynumbi se encontraba en peligro físico debido al embarazo, que ella no estaba recibiendo la atención médica que necesitaba, y que el nacimiento de un bebé concebido en violación le causaría mucha angustia emocional. Los oficiales de gobierno rechazaron su exigencia, a la vez que señalaron que la joven embarazada y su bebé concebida se encontraban en buen estado de salud y de que estaban recibiendo los máximos cuidados de salud.

En mayo del año pasado, CLADEM le solicitó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que emitiese una medida cautelar a favor del aborto en este caso. En junio de 2015, la CIDH emitió dicha medida cautelar [6].

El Gobierno de Paraguay, en el ejercicio de su soberanía nacional, rechazó la medida cautelar de la CIDH, y de esta manera protegió la salud de la joven madre, al igual que la vida y la salud de su bebé concebida.

Tanto CLADEM como la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) [7] criticaron la decisión tomada por el Gobierno de Paraguay.

Entre las personas que viajaron hasta Paraguay durante aquellos días, para brindarle un apoyo público a Maynumbi y su bebé concebida, se encontraba el doctor en medicina, Rafael Cabrera Artola, Presidente de la Asociación Nicaragüense por la Vida (ANPROVIDA), la afiliada de Vida Humana Internacional en Nicaragua. El doctor Rafael Cabrera es un perito internacional en el tema de que el aborto nunca es necesario para salvar la vida de la madre embarazada. También fue el señor Gualberto García Jones, director de la Red Interamericana de Derechos Humanos.

Es claro que la OEA se ha distanciado grandemente de su misión, la cual consiste en asistir a sus Estados Miembros en las áreas de la democracia, los derechos humanos, la seguridad, y el desarrollo. Con su agenda radical a favor del aborto, la OEA se ha convertido en un opositor frente a los Estados Miembros, particularmente en cuanto a las leyes nacionales que protegen a los niños concebidos y el matrimonio natural.

Indudablemente, Maynumbi es muy joven, pero también es inteligente. Luego de recibir consejería por parte de profesionales en la medicina, ella comprendió que

estaba embarazada, y lo que ello significaba. Una vez que comprendió el estado de su situación, le dijo a su tía: ‘Entonces yo espero que el bebé sea una niña y quiero que se llame Milagros’. El jueves 13 de agosto de 2015, la bebé Milagros nació en perfecto estado de salud.

No hay duda de que Maynumbi ha pasado por una odisea terrible. Sin embargo, con el apoyo y la atención médica que ha recibido, Maynumbi ha sido salvada del dolor del aborto. A partir del nacimiento de Milagros, Maynumbi ha sido firme en declarar que ella se hará cargo del cuidado de la bebé, con el apoyo de su familia extendida, a pesar de sus escasos recursos económicos.

Hoy día, Maynumbi tiene doce años de edad y vive en un casa que le fue construida por el Gobierno de Paraguay, en terreno donde también residen tres generaciones de su familia. Maynumbi también recibe ayuda terapéutica y continúa con sus estudios. Ella y ‘Mili’, como se le llama cariñosamente a la bebé, reciben alimentos y medicina de parte de la Arquidiócesis de Asunción y de la comunidad local. ¡Y Mili también cuenta con muchos juguetes! La abuela y la tía-abuela de Mili la cuidan durante las horas en que Maynumbi está en la escuela.

La familia se ha acercado mucho a Dios por medio de la fe católica. Cuando visito a la familia, siempre regreso llena de alegría y agradecimiento por la misericordia de Dios.

El sábado 13 de agosto de 2016, Milagros celebró su primer cumpleaños. Esta es la bebé que sobrevivió todos los intentos realizados por las grandes organizaciones pro-aborto para terminar con su vida. Su primera fiesta de cumpleaños se llevó a cabo en su hogar, y tuvo una celebración tan grande, como la hubiera tenido la hija de la familia más rica y amorosa del país. La pequeña Mili también tiene amor para repartir al mundo [8].

La autora es una abogada de Argentina que reside en Paraguay. Es la representante de la entidad Con Mirada de Mujer, organización de la sociedad civil de carácter católico que promueve y defiende la vida y la familia en Argentina.

Padre Shenan J. Boquet
Presidente
Human Life International
 

El 20 de septiembre de 2016, un grupo de peritos católicos fieles al Magisterio de la Iglesia publicaron una brillante defensa de la profética Encíclica Humanae vitae, en respuesta a un vergonzoso ataque, patrocinado por la ONU, contra este maravilloso documento del Papa Pablo VI sobre la transmisión de la vida humana y el amor conyugal.

El ataque vino de parte de un grupo de profesores “católicos” disidentes, cuyo título fue “La Declaración de Wijngaards”. La repugnante declaración tuvo lugar durante un evento de la ONU, cuyo objetivo fue promover lo que esta entidad llama el “desarrollo sostenible”

La “Declaración de Wijngaards” no es otra cosa que un refrito de la “ética” egoísta de las décadas de los 60 y 70, por parte de un grupo que funda sus falacias en los deseos y sentimientos de la gente, en vez de las verdades acerca de la persona humana.

Con todo, uno esperaría un mejor intento, o por lo menos una nueva manera de pensar, cuando elaboraron un documento marcadamente anti-católico. Los redactores no solamente rechazaron la antropología católica y la teología moral, tampoco tomaron en cuenta las sombrías predicciones de la Humanae vitae acerca de las consecuencias del uso a gran escala de la anticoncepción, todas las cuales, lamentablemente, se han cumplido.

Quizás no tuvieron espacio en su documento, para incluir la lista de las muchas demandas judiciales que miles de mujeres han presentado cuando se dieron cuenta de que les habían mentido acerca de la “seguridad” de los métodos anticonceptivos.

Tampoco mencionaron el aviso, acerca del elevado riesgo de osteoporosis, que emitió la agencia del gobierno de EEUU que se ocupa de la regulación de fármacos y alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), que conlleva un uso prolongado de la pastilla anticonceptiva. Tampoco se les ocurrió decir que la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo de la propia ONU, ha incluido en su lista de carcinógenos del Grupo-1 a todos los anticonceptivos hormonales, dentro de los cuales está, por supuesto, la desdichada pastilla. Y muy convenientemente para ellos, tampoco incluyeron el hecho de que estos anticonceptivos y el dispositivo intrauterino pueden causar abortos tempranos al impedir la anidación del nuevo ser humano en el útero de su madre.

Quizás el editor de la versión final de esta declaración pensó que era más “prudente” pasar por alto el hecho de que la anticoncepción, en vez de detener la exigencia de la legalización del aborto, ha contribuido en gran medida a que ésta continúe incrementado. La legalización y la aceptación a gran escala de la anticoncepción dieron paso inmediato a un aumento de la legalización del aborto en EEUU, primero a nivel estatal, y luego, muy pronto, a nivel nacional, por medio de la fatídica decisión, por parte del Tribunal Supremo, llamada Roe v. Wade. Todo ello tuvo lugar a pesar de que, repetidamente, los promotores de la anticoncepción nos aseguraron de que “los matrimonios responsables”, que usaban anticonceptivos, “naturalmente” se negarían a exigir el aborto.

<< Start < Prev 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Next > End >>
Page 1 of 108



Vida Humana necesita su Ayuda para continuar defendiendo la Fe, la Vida y la Familia