Descanse en paz, Magaly Llaguno, Gran Defensora de la Vida


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HLI

Joseph Meaney, PhD
Director Internacional de Desarrollo
Human Life International (HLI)

Nota del traductor/editor: Este artículo fue originalmente publicado para el Boletín de la Internacional de Seminaristas por la Vida de HLI. Sin embargo, estamos convencidos de su utilidad para todas las personas involucradas en la defensa de la vida y la familia.

El juicio de la conciencia es, al mismo tiempo, algo maravilloso a considerar y un asunto muy serio a tener en cuenta. Nuestro Señor inspiró a millones de mártires cuyas conciencias fueron formadas en la fe católica y que, como resultado de ello, dijeron a sus perseguidores: Podrás matarme, pero no podrás obligarme a traicionar mis convicciones de conciencia.
 

¿Qué significa la palabra “conciencia”?

La conciencia, o la conciencia moral, es un término filosófico y teológico que viene del latín conscientia, que significa “con conocimiento”. Este término latino viene, a su vez, del vocablo griego syneidesis. Estas formas antiguas de la palabra tienen el doble significado de tener conocimiento y de darse cuenta. Estos dos significados se encuentran presentes en los idiomas que provienen más directamente del latín, como el español.

Tristemente, la sublime realidad de la conciencia frecuentemente es caricaturizada y aun usada hoy en día como la justificación de casi toda clase de opiniones personales. Decir que mi conciencia me obliga o me prohíbe hacer algo puede ser una astuta manera de ponerle punto final a cualquier discusión o juicio moral. En el mundo real, sin embargo, esta estrategia fracasa. Intente decir a un juez o policía “mi conciencia me permitió llevarme el automóvil de esa persona” y verá cómo la ley trata ese tipo de tonterías.

La verdadera conciencia tiene un fundamento racional y objetivo y sus conclusiones pueden ser justificadas por otras personas. Para dejar que la conciencia sea nuestra guía, debemos saber exactamente qué es y qué no es:

La conciencia moral es un juicio de la razón por el que la persona humana reconoce la cualidad moral de un acto concreto que piensa hacer, está haciendo o ha hecho. En todo lo que dice y hace, el hombre está obligado a seguir fielmente lo que sabe que es justo y recto. Mediante el dictamen de su conciencia el hombre percibe y reconoce las prescripciones de la ley divina (Catecismo de la Iglesia Católica, no. 1778).

La Iglesia valora muchísimo la conciencia, ya que insiste en que toda persona tiene la obligación moral de seguir el juicio de su conciencia. Sin embargo, la Iglesia también nos pone sobre aviso explícitamente de que la conciencia no es infalible. De hecho, los errores de los juicios de conciencia han sido tan frecuentes que, a través de su historia, la Iglesia ha insistido con fuerza en la importancia capital de la formación de la conciencia y de la educación moral:

Hay que formar la conciencia y esclarecer el juicio moral. Una conciencia bien formada es recta y veraz. Formula sus juicios según la razón, conforme al bien verdadero querido por la sabiduría del Creador. La educación de la conciencia es indispensable para todos, puesto que todos nos encontramos bajo la presión de influencias negativas y somos tentados por el pecado a preferir nuestro propio juicio y a rechazar las enseñanzas autorizadas.

La educación de la conciencia es una tarea de toda la vida. Desde los primeros años despierta al niño al conocimiento y la práctica de la ley interior reconocida por la conciencia moral. Una educación prudente enseña la virtud; preserva o sana del miedo, del egoísmo y del orgullo, de los insanos sentimientos de culpabilidad y de los movimientos de complacencia, nacidos de la debilidad y de las faltas humanas. La educación de la conciencia garantiza la libertad y engendra la paz del corazón.

En la formación de la conciencia, la Palabra de Dios es la luz de nuestro caminar; es preciso que la asimilemos en la fe y la oración, y la pongamos en práctica.  Es preciso también que examinemos nuestra conciencia atendiendo a la cruz del Señor. Somos asistidos por los dones del Espíritu Santo, ayudados por el testimonio o los consejos de otros y guiados por la enseñanza autorizada de la Iglesia. (Catecismo de la Iglesia Católica, nos. 1783-1785.)

Debemos tener un profundo sentido de la fragilidad de la conciencia. Es una suprema arrogancia aseverar que uno sabe lo que está bien o lo que está mal en todos los casos. El pecado y el interés propio pueden oscurecer o nublar fácilmente nuestra conciencia. Por lo tanto, todos debemos humilde y respetuosamente buscar la dirección del Magisterio de la Iglesia y de las autoridades en las que confiamos que son personas santas y sabias.
 

Nuestra salvación está íntimamente relacionada con la conciencia

Está en juego nada más y nada menos que nuestro destino eterno. Si nuestra conciencia está confundida, nos puede “dejarnos llevar por la corriente” y aceptar cosas como “buenas” y “rectas” simplemente porque son “populares” o “políticamente correctas”. Ello nos puede hacer caer en graves errores respecto de los cuales no hay pretexto ante Dios. San Pablo expresa claramente este principio:

En efecto, cuando los gentiles, que no tienen ley, cumplen naturalmente las prescripciones de la ley, sin tener ley, para sí mismos son ley; como quienes muestran tener la realidad de esa ley escrita en su corazón, atestiguándolo su conciencia, y los juicios contrapuestos de condenación o alabanza, en el día en que Dios juzgará las acciones secretas de los hombres, según mi Evangelio, por Cristo Jesús. (Romanos 2:14-15).

La obligación de seguir la propia conciencia está estrictamente vinculada al requisito moral de formar bien dicha conciencia. Débiles pretextos, como el de “todo el mundo lo está haciendo” o el de “si te sientes bien haciéndolo, hazlo”, nunca deben convertirse en lemas de personas espiritual y moralmente bien formadas.

Es verdad que hay muchas situaciones grises en las que honestamente no está claro qué está bien o qué está mal. Por ello, la Iglesia ha empleado mucho tiempo y esfuerzo en la teología moral y en la bioética a través de los siglos, para ayudar a los que enfrentan dilemas morales.

La conciencia no conoce el bien moral y el mal moral solamente a nivel abstracto. La conciencia reconoce estas cosas también a nivel concreto. El resultado de una buena decisión moral puede ser positivo, en cuyo caso la persona logra tener una “conciencia clara y en paz”. O dicha decisión puede ser negativa, en cuyo caso la persona termina con una “conciencia culpable”. La conciencia obra como una voz interior, nos habla con claridad y autoridad. El Concilio Vaticano II lo dice de una manera poética: “La conciencia es el núcleo más secreto y el sagrario del hombre, en el que éste se siente a solas con Dios, cuya voz resuena en el recinto más íntimo de aquélla” (Constitución pastoral, Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, no. 16).

Uno puede intentar empujar la conciencia a un lado, ahogarla o despreciar la importancia de lo que va a realizar. Incluso, uno puede excusarse de cualquier responsabilidad diciendo: “Me ordenaron hacer eso” o “el castigo por hacer lo correcto era demasiado severo”, etc. Pero la conciencia sigue siendo la brújula moral en nuestro interior. Como muchos de nosotros sabemos muy bien, uno puede hacerse sordo a la voz de su conciencia y eventualmente dejar de escucharla del todo. Y, sin embargo, aun en esos casos, puede suceder que, en ciertos momentos de crisis, uno despierte y escuche de nuevo la voz de la conciencia.
 

¿Es la conciencia un sentimiento o una acción?

Uno de los aspectos más valiosos de la conciencia es que nos puede fastidiar y “roer” por dentro hasta que nos arrepintamos de nuestros pecados y regresemos a la Verdad. Hay gente que bromea sarcásticamente acerca de la “culpa católica”. Pero este sentimiento saludable de sentirnos culpables por el pecado que hemos cometido es increíblemente beneficioso al empujarnos de regreso a los brazos misericordiosos de Dios a través del Sacramento de la Reconciliación y de enmendar nuestra vida. Es similar a cuando sentimos un dolor que nos alerta acerca de una problema físico que tenemos y ello nos empuja a buscar la atención médica que necesitamos.

En su Suma Teológica, Santo Tomás de Aquino se refiere al juicio de conciencia como un acto de la razón práctica: “La conciencia, originalmente, indica la relación de un conocimiento con una cosa. Ya que conciencia equivale a un consaber. Ahora bien, la aplicación de una ciencia a una cosa se efectúa a través de un acto. Por eso, atendiendo a la razón nominal, resulta claro que la conciencia es un acto”. (Suma Teológica, Parte I, Cuestión 79, Artículo 13.)

Aunque es indiscutible que la conciencia es una facultad que tiene un sólido vínculo con el intelecto, la misma también se relaciona con el corazón y la voluntad, apelando a lo mejor que hay en el interior de la persona. La conciencia llama al hombre desde lo alto (Dios nos habla a través de ella), pero respeta plenamente su libertad respecto de cómo actuar. La tentación, por otro lado, apela a los instintos más bajos y a la debilidad, intentando seducir a la persona a hacer algo que viola lo que la persona misma ya sabe que es correcto. La conciencia ayuda al hombre a actuar libremente y evita que sea subyugado por las malas pasiones o las exigencias ideológicas; mientras que la tentación esclaviza a la persona a las pasiones, los deseos, los ídolos o las modas que son contrarias al bien que Dios quiere para nosotros.

Todos reconocemos los horrores que han cometido personas desprovistas de un conciencia activa en su interior. La conducta psicopática o sociópata es particularmente terrible, debido a que una frialdad y una astuta crueldad han sustituido a la conciencia. Las personas que tienen una conciencia mal formada o distorsionada pueden actuar o pensar de una manera casi tan horrible.

De los rincones más oscuros de la humanidad, sin embargo, podemos adquirir una mayor apreciación del carácter sagrado y de la belleza de una conciencia recta. Debemos esforzarnos por lograr una conciencia que rechace con desdén las muchas falsificaciones de la conciencia que nos propone el mundo actual.

La conciencia no es algo que nos permita justificar hacer lo que queramos, ni tampoco un mero “sentimiento” acerca de lo que debemos hacer o no hacer. En vez de ello, la conciencia es la voz de Dios que resuena en el corazón humano, revelándonos la verdad y llamándonos a hacer el bien y a rechazar el mal.

(Conferencia de Obispos Católicos de EEUU, La formación de la conciencia para ser ciudadanos fieles, no. 17.)

Abrigo la esperanza de que esta breve introducción al importante tema de la conciencia les incentive a formar y proteger sus propias conciencias y también las de las personas que el Señor les ha encomendado a vuestro servicio pastoral.



Fuentes consultadas en la redacción de este artículo que recomendamos para un estudio de profundización sobre este tema:

Catecismo de la Iglesia Católica, nos. 1776-1802, http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html

Concilio Vaticano II, Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, nos. 16, 19, 26, 50 y 87, http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/index_it.htm

FRONT ROYAL, VIRGINIA, EEUU. 10 de noviembre de 2016. “El señor Donald Trump ha ganado la presidencia de EEUU. Si bien le damos la bienvenida a esta noticia, también estamos muy conscientes de que nuestra labor, como defensores de la vida y la familia, comienza hoy de nuevo. Oremos para que el señor Trump se adhiera a sus compromisos de campaña en relación con el respeto debido a la vida humana. Oremos también para que el nuevo presidente se rodee de hombres y mujeres de profunda fe y sólida  integridad – hombres y mujeres que tengan el valor y la convicción de llevar a cabo los profundos cambios que el gobierno de EEUU necesita en este momento de la historia. Con las mayorías obtenidas, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, por parte del Partido Republicano, cuya plataforma es provida, el señor Trump debe ser capaz de cumplir con sus promesas de campaña, especialmente en cuanto a la eliminación del financiamiento público a Planned Parenthood, la organización más abortista de EEUU y filial de la más abortista del mundo: la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés).

“Se trata de una verdadera oportunidad para revocar el actual ataque contra la vida humana, el matrimonio verdadero, la familia, la libertad religiosa y las demás instituciones que permiten un auténtico florecimiento para todo el pueblo. Junto a nuestro deber de exigir responsabilidad al nuevo gobierno, renovemos nuestro compromiso con la defensa de todos estos dones de Dios en todos los niveles de la sociedad. Comencemos con comprometernos nosotros mismos y nuestras propias familias con el crecimiento en la santidad. Nuestro Dios es tan bueno. Vivamos con verdadera gratitud y generosidad respecto de los dones que Él nos ha dado y con plena convicción de que Dios es la única respuesta a los problemas de EEUU y del mundo. No tengamos miedo y pongámonos a trabajar.”


El candidato vicepresidencial por el Partido Demócrata en EEUU es el Sr. Tim Kaine. La mayoría de los medios de difusión secularistas y proaborto han descrito al ex Gobernador del Estado de Virginia como un “católico devoto”. Nada más lejos de la verdad objetiva.La postura proaborto de Kaine es cada vez más extremista. Cecile Richards, presidente del gigante abortista de EEUU, Planned Parenthood, expresó su “gran entusiasmo” por la candidatura de Kaine y por el hecho de haber sido escogido por Hillary Clinton. La ex Secretaria de Estado ha sido respaldada por Planned Parenthood como su candidata presidencial favorita. Clinton y Planned Parenthood tienen la misma ideología extremadamente proaborto: aborto a petición sin restricción alguna, pagado por los contribuyentes y, posiblemente también, sin que ningún profesional de la salud tenga el derecho legal a oponerse a cooperar con este crimen. Kaine ha abrazado esta ideología de muerte sin pensarlo dos veces [1], [2].

De hecho, el candidato a la vicepresidencia ha recibido un expediente del 100% en cuanto a votar a favor del aborto por parte de Planned Parenthood y de NARAL Pro-Choice America, dos de las entidades más abortistas del país. Kaine ha apoyado la anulación de leyes provida y ha pretendido obligar a los trabajadores de la salud a participar en el aborto y a suministrar abortivos. También ha declarado su apoyo a Roe v. Wade, la sentencia del Tribunal Supremo en 1973, que dio como resultado la legalización del aborto a petición en todo EEUU durante los nueve meses del embarazo [1], [2].

En un debate en diciembre de 2011 durante la campaña por el Senado de Virginia, Kaine explicó cómo la pastilla anticonceptiva puede impedir la implantación del embrión recién concebido en el útero de su madre (provocando así un aborto temprano). Pero precisamente por eso, se opuso a la aprobación de una ley en su estado que declaraba que la vida humana comienza en la concepción, ya que dicha ley no sólo haría ilegal el aborto, sino también la anticoncepción [1], [2].
 
Hablando de anticonceptivos, Kaine ha reducido el financiamiento para los programas que solamente enseñan la abstinencia sexual en las escuelas y ha insistido en que a los estudiantes adolescentes hay que enseñarles acerca de los anticonceptivos [1], [2].
 
Kaine también ha declarado su apoyo al mal llamado “matrimonio” homosexual y a la adopción de menores por parte de parejas del mismo sexo. Y tuvo la insolencia de decirle al grupo a favor del homosexualismo más grande del país, que la Iglesia Católica iba a cambiar su postura en contra del “matrimonio” homosexual para que fuera conforme a él. Se le olvidó que es él, Tim Kaine, el que tiene que cambiar su postura, y no la Iglesia, ya que la doctrina (no “postura”) en contra del aborto y del “matrimonio” homosexual viene de Dios mismo y no de la Iglesia [2].
 
En resumen, Kaine repetidamente se ha opuesto a los cinco temas no negociables que la Iglesia y los Obispos de EEUU nos han enseñado a no contradecir: la defensa de la vida ante el aborto en todas sus formas, la defensa de la vida ante la eutanasia, la defensa de la vida ante la experimentación con embriones humanos, la defensa del matrimonio entre un hombre y una mujer, y la defensa de la libertad religiosa [1], [2].

Incluso, Kaine ha llegado al extremo de pedir al Papa Francisco que apoye a Planned Parenthood, en cuanto a la aprobación de un proyecto de ley en el Congreso de EEUU para combatir el zika, para que Planned Parenthood les practique el aborto a las mujeres embarazadas infectadas con este virus [1], [2].

Kaine también se ha opuesto a la aprobación de un proyecto de ley en el Congreso de EEUU, cuyo objetivo era prohibir el aborto a partir de las 20 semanas, etapa a partir de la cual la mayoría de los científicos están de acuerdo con que los bebés no nacidos pueden sentir dolor [1], [2].

También les ha pedido a los que él llama “católicos del Papa Francisco” a que voten por Hillary Clinton. Parece que se le ha olvidado que el Papa Francisco se opone totalmente al aborto, incluyendo los casos de mujeres embarazadas que están infectadas con el zika [1], [2].

Además de todo ello, Tim Kaine ha aceptado la “teología de la liberación” de corte marxista. Durante un viaje de misión a Honduras cuando era joven, Kaine se entrevistó con el Padre James Carney, SJ, quien en aquel entonces vivía en el vecino país de Nicaragua, un sacerdote que creía que la violencia era necesaria para llevar a cabo el plan de Dios para lograr el cambio socio-político en “favor” de los pobres [1].

Kaine mantiene relaciones amistosas con el sucesor del Padre Carney, el Padre Ismael Moreno, SJ. El Padre Moreno fue nombrado director de la radio “Progreso”, de inspiración socialista, por el Padre Carney antes de morir. En 2015, el Padre Moreno dijo a sus oyentes que “sigan los pasos y la memoria del Padre Carney en su lucha por una sociedad más justa y equitativa”. Luego, en 2016, este mismo sacerdote fue portavoz de Kaine en la Convención Nacional del Partido Demócrata transmitida en español por Univisión [1].

Durante su debate con el vicepresidente Mike Pence, Kaine dijo que él intenta vivir lo mejor posible según la fe católica en la que fue criado. Sin embargo, añadió, refiriéndose a la prohibición del aborto, que él no puede imponerle la doctrina de su religión al resto de la gente [3].
Ese tipo de respuesta tan absurda demuestra que el ex gobernador de Virginia no conoce la doctrina católica o que, si la conoce, está dispuesto a tergiversarla. Como no podemos ni debemos juzgar sus intenciones, optamos por la primera posibilidad.

Cuando la Iglesia se pronuncia en contra del aborto y en defensa de la vida no le está imponiendo a nadie un principio moral que es exclusivo de su doctrina o de la doctrina cristiana. La defensa de la vida ante cualquier ataque directo, incluido el aborto, es un principio de ley natural, la cual obliga moralmente a todo el mundo, y no sólo a los que profesan ser católicos. Por consiguiente, la denuncia, por parte de la Iglesia, de leyes que permiten el aborto no es de ninguna manera un intento de imponer una doctrina “sectaria”, como erróneamente alega el Senador Kaine.

Durante ese mismo debate, Kaine increpó a su contrincante Pence por su postura provida acusándole de no respetar la capacidad de las mujeres para tomar decisiones acerca de sus “derechos reproductivos” y sus embarazos [3]. Con todo respeto para el señor Kaine, eso es pura demagogia.

El ex gobernador de Virginia debería saber muy bien que en la mayoría de los casos las mujeres que abortan no sabían lo que en realidad estaban haciendo. Ni Planned Parenthood ni los principales medios seculares de difusión informan debidamente acerca de los horribles daños que el aborto legal les causa a las mujeres y de que mata a un ser humano [4]. ¿Cómo van a poder tomar una decisión libre e informada si nadie les dio a conocer la verdad acerca del aborto? Muchas de las mujeres que abortan confiesan luego que fueron abandonadas por su entorno socio-familiar en su situación de vulnerabilidad socio-económica.

En todo caso, ¿cómo puede una persona, sea hombre o mujer, decidir que otro ser humano no es una persona cuya vida debe ser respetada? ¿Cómo puede el señor Kaine, con toda la inteligencia que Dios le ha dado, y con toda la preparación académica y la experiencia pública que ha tenido, decir semejante disparate?

Es verdaderamente bochornoso que un hombre, que se supone sea una persona de gran capacitad intelectual, hable en términos de eufemismos demagógicos, como “la capacidad de las mujeres para tomar sus propias decisiones respecto de sus ‘derechos reproductivos’”. ¿Acaso no sabe que ese término no es otra cosa que parte de un lenguaje codificado para encubrir el aborto, que es la matanza directa de un ser humano inocente que no ha nacido todavía? Es verdaderamente bochornoso y más tratándose de un hombre que profesa públicamente ser un “católico devoto”.

Por favor, oremos todos por Tim Kaine.

Notas: [1]. Lisa Bourne, “Kaine’s Jesuit mission trip inspired his political and spiritual embrace of ‘liberation theology’,” October 6, 2016, LifeSiteNews.com, https://www.lifesitenews.com/news/kaines-jesuit-mission-trip-inspired-his- political-and-spiritual-embrace-of; [2].Fr. Mark Hodges, “The contrast between the two VP candidates on life and family couldn’t be more stark,” 4 de octubre de 2016 (LifeSiteNews), https://www.lifesitenews.com/news/the-contrast-between-the-two-vp-candidates- on-life-and-family-couldnt-be-mo. [3]. Vicepresidential debate, 28 de septiembre de 2016. https://www.bing.com/videos/search?q=vice+presidential+debate&view=detail&mid= 604AE1ECEA7F9E2AEBC9604AE1ECEA7F9E2AEBC9&FORM=VIRE. [4]. Katie Yoder, “Study: Networks don’t report dangers of abortion to women,” 31 de marzo de 2016, https://www.lifesitenews.com/opinion/study-networks-dont- report-dangers-of-abortion-to- women?utm_source=LifeSiteNews.com+Daily+Newsletter&utm_campaign=8dd38e9 e24- LifeSiteNews_com_US_Headlines_06_19_2013&utm_medium=email&utm_term=0 _0caba610ac-8dd38e9e24-326205922. Claire Chretien, Planned Parenthood refused to let me pull consent for using my aborted baby’s body parts: post- abortive mom,” 29 de septiembre de 2016, LifeSiteNews.com. https://www.lifesitenews.com/news/planned-parenthood-refused-my-request-to- undo-my-baby-body-parts-donation-p. Rebecca Downs, Women say Planned Parenthood forced them into abortions, 18 de julio de 2016, LifeSiteNews.com, July 18, 2016. https://www.lifesitenews.com/pulse/women-say-planned-parenthood-forced-them- into-abortions. Noticia tomada con autorización de Live Action News.


Continuación de la homilía del Padre John Lankeit del 2 de octubre del 2016. El Padre Lankeit es rector de la Catedral de la Diócesis de Phoenix, Arizona (EEUU), cuyo obispo es Mons. Thomas J. Olmsted.

El tema de la homilía es la responsabilidad moral al votar en las elecciones presidenciales y congresionales del 8 de noviembre próximo en EEUU.

Cada temporada de elecciones, cuando un sacerdote habla sobre estos temas desde el púlpito, una cierta parte de la población se queja de que el sacerdote se inmiscuye en política: “¡Un sacerdote no tiene por qué hablar de política en la iglesia!” Eso es lo que dicen algunas personas.


Pero, ¿qué dice Dios al sacerdote a quien ha designado para ser el padre espiritual de las personas confiadas a su ministerio? Lo mismo que le dijo al profeta Ezequiel: "…Te he puesto como centinela para la casa de Israel, apenas oigas que sale de mi boca, tendrás que advertírselo de mi parte. Cuando diga al malo ‘¡Malo, vas a morir!’ Si no le hablas, si no haces que se preocupe por su mala conducta, el malo morirá debido a su pecado, pero a ti te pediré cuentas de su sangre. Al contrario, si le has llamado la atención al malo por su mala conducta y no se aparta de ella, si no deja su mala conducta, morirá debido a su pecado, pero tú no tendrás nada que temer (Ezequiel 33: 7-9).

Otra de las tácticas del diablo es animarnos a poner excusas por nuestra participación en las cosas realmente malas, apelando a las causas buenas que apoyamos, que de alguna manera que cancelan el grave mal que posibilitamos.

Veamos la cuestión de la pena capital, por ejemplo. Hay quienes dicen, “Estoy en contra de la pena de muerte... y si tú te opones al aborto, ¡debes también estar en contra de la pena de muerte!” Bien, veamos. ¿Cuál es la mayor objeción a la pena capital? Que las personas inocentes podrían ser erróneamente condenadas a muerte. Y hay que reconocer que las personas inocentes podrían ser ejecutadas injustamente debido a las muchas fallas de nuestro sistema judicial.


Y esta misma razón para oponerse a la pena capital es precisamente la razón por la que los católicos nunca deben apoyar de buen grado o incluso permitir el aborto con su voto. Porque, mientras que algunas personas inocentes sin lugar a dudas han sido condenadas a muerte por error a través de la pena capital, en el aborto una persona inocente es siempre condenada a muerte, y nunca por error. Siempre ha sido por decisión deliberada.



Si una persona está en contra de la pena de muerte, entonces, necesariamente debe estar en contra del aborto, porque la intención del aborto es matar a sabiendas y deliberadamente a un niño o niña inocente – siempre.


¿Qué hay de la guerra? Las personas que se oponen enérgicamente a las guerras en el Medio Oriente, por ejemplo, a menudo citan estadísticas del gran número de personas inocentes accidentalmente muertas en fuego cruzado. A esto le llaman “daño colateral” - las personas inocentes que mueren en la guerra - que es, quizás la mayor tragedia de la guerra. Pero oponerse a la muerte accidental de personas inocentes en la guerra, al tiempo que permite con su voto la matanza intencional de los seres humanos más inocentes en el planeta, bueno...esa es la hipocresía más extrema.



Si una persona se opone a la guerra a causa de las muertes accidentales, no intencionadas, de personas inocentes, debe necesariamente oponerse al aborto debido a que la muerte en el aborto no es accidental ni involuntaria, siempre es directamente intencional.

veces oímos la reivindicación demasiado engañosa de que un candidato o partido reducirá los abortos mediante la mejora de las condiciones económicas o sociales, y al mismo tiempo promueve el aborto como un derecho digno de protección.
 
Veamos los hechos: El aborto no es causado por la economía o las condiciones sociales. Los factores económicos y sociales son, sin duda, las circunstancias que afectan la decisión de una madre en algunos casos, pero no son las causas.
 
Después de todo, si eliminar el aborto fuera simplemente una cuestión de economía, o el acceso a la asistencia sanitaria, u otros factores socioeconómicos, entonces ¿por qué las madres ricas también abortan a sus bebés?

Hay muchísimos católicos que, con razón, han criticado a obispos y sacerdotes en los últimos años por no haberse expresado con más energía contra el abuso sexual de niños por parte de algunos sacerdotes. ¿Por qué, entonces, muchos de esos mismos católicos quieren silenciar a los obispos y sacerdotes que hablan enérgicamente en contra de matar a niños inocentes? ¿Por qué oponerse al abuso sexual de los niños es cuestión de justicia, pero oponerse al asesinato de los niños es cuestión de “predicar política”?

Independientemente de la resistencia, un sacerdote debe seguir el ejemplo de Pedro y Juan en los Hechos de los Apóstoles cuando se trata de predicar verdades difíciles. A aquellos que trataron de silenciar su anuncio del Evangelio estos apóstoles respondieron con valentía: “Juzguen si está bien a los ojos del Señor que les obedezcamos a ustedes antes que a Dios. Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído” (Hechos 4: 19- 20).

Un sacerdote no sólo está protegido por la Primera Enmienda (al menos por ahora). También tiene la obligación de obedecer el Quinto Mandamiento de la Ley de Dios: No matarás.

Si un sacerdote no habla en favor de los más vulnerables de nuestra sociedad, y si los fieles católicos no protegen activamente a los más vulnerables en nuestra sociedad al negarse a permitir su destrucción deliberada con su voto, entonces esos católicos están consintiendo la muerte por su cobardía.
 
¿Y qué decir de San Pablo a Timoteo acerca de la cobardía en la 2ª lectura de hoy?: Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de fortaleza, de amor y de dominio propio. Por lo tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor… Al contrario, comparte los duros trabajos del Evangelio con la fuerza que viene de Dios. (2 Tim 1: 7-8)
Parte de lo que le toca a cada católico en la dificultad de practicar lo que manda el Evangelio estriba en que debemos arrepentirnos de las acciones que ofenden a Dios y son destructivas para nuestros hermanos y hermanas. Y hay que combatir las amenazas a la vida inocente que son más reales y más urgentes. ¡No se equivoquen! No hay nada que amenace la vida humana inocente más directamente, de manera consistente y urgente que la matanza deliberada de los bebés en el vientre de su madre. ¡Así de claro! [Cada año, en EEUU, ¡se cometen más de un millón de abortos!]
 
Del momento que inicié esta homilía hasta ahora, al menos 30 niños han sido ejecutados deliberadamente en el vientre de sus madres en EEUU; y eso es sólo de los abortos que se reportan.

Permítanme resumir con palabras muy difíciles: “Tenemos la seria obligación de proteger la vida humana, y especialmente las vidas de los más inocentes y vulnerables entre nosotros. Quien omita hacerlo, cuando por el contrario está en condición de protegerla, comete pecado mortal de omisión. Colocan en peligro su propio destino espiritual y se convierten en fuente de escándalo para los demás. En caso de ser católicos, no deberían recibir la Santa Comunión” (Véase: Los católicos en la plaza pública, 4ª ed., P. 25).

Ahora bien, espero que se den cuenta de que se necesita mucho valor para que un sacerdote pueda comunicar palabras tan difíciles como éstas, recordando a su feligresía que algunas acciones son tan gravemente pecaminosas que hacen que un católico no sea digno de recibir la Sagrada Comunión hasta que se haya arrepentido completamente y recurrido al Sacramento de la Confesión.

El sacerdote que se preocupa por el estado de las almas de sus feligreses más de lo que se preocupan ellos mismos, merece la estima de su pueblo por su disposición a expresar esta difícil verdad con auténtico amor, poniendo el bienestar de las almas de su pueblo ante todo, antes que su propia reputación y popularidad o su comodidad. Ese sacerdote debe recibir respeto, admiración y apoyo, en lugar de resistencia o crítica.

Así que, por favor, oren, agradezcan y alienten al padre espiritual que Dios ha designado para ustedes y que les ama lo suficiente como para decirles la verdad, porque el sacerdote que dijo esas mismas palabras es su Obispo y el mío.

El video de la homilía (en inglés) se puede ver aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=881aDDE5qFY

El audio de la homilía (en inglés) se puede escuchar aquí:
http://simonjude.org/documents/2016/10/T001_20161003.mp3.

El texto de la homilía (en inglés) se puede leer aquí:
http://simonjude.org/documents/2016/10/Homily%20OT%2027%20-%20October%202%202016%20Year%20C.pdf

Véase también: Habacuc 1:2-3; 2:2-4; Salmo 95:1-2, 6-7, 8-9; 2 Timoteo 1:6-8, 13-14; Lucas 17:5-10.

















 


Brian Clowes, PhD
Director de Investigación y Capacitación 
Human Life International


El pasado domingo 16 de octubre de 2016, los acólitos de Planned Parenthood Federation of America (PPFA) o simplemente Planned Parenthood, estuvieron celebrando el centésimo aniversario de la que ha llegado a convertirse en la organización más abortista de EEUU, y la filial de la más abortista del mundo: la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés). 


Varios senadores del Partido Demócrata de EEUU han sometido una resolución formal, para honrar a Planned Parenthood. Cien artistas de Hollywood han firmado una carta de felicitación a la organización. Hillary Clinton ha hablado repetidamente de lo mucho que ella aprecia el crimen del aborto y a la fundadora de Planned Parenthood, la eugenista, racista y anti-inmigrante Margaret Sanger. Y, por supuesto, vemos en los medios de difusión cientos de editoriales aduladores que proclaman los elogios de la industria o negocio más corrupto de la historia de esta nación.

Human Life International
Presidente
Padre Shenan J. Boquet


“Hijo de hombre, yo te he puesto como centinela de la casa de Israel. Oirás de mi boca la palabra y les advertirás de mi parte. Cuando yo diga al malvado: ‘Vas a morir’, si tú no le adviertes, si no hablas para advertir al malvado que abandone su mala conducta, a fin de que viva, él, el malvado, morirá por su culpa, pero de su sangre yo te pediré cuentas a ti” (Ezequiel 3:17-18).


Estas penetrantes palabras de Dios Omnipotente deberían motivar a todo pastor de almas a reflexionar profundamente. Debido a que recientemente ha habido varias ofensas graves expresadas en público por parte de católicos prominentes, se necesita mucha claridad pastoral.

Ejerciendo su responsabilidad como pastor de la Arquidiócesis de Filadelfia, EEUU, el Arzobispo Charles Chaput recientemente emitió una carta pastoral para la implementación de la exhortación papal Amoris Laetitia. La carta de Mons. Chaput es una guía para los párrocos, así como para los directores arquidiocesanos y parroquiales encargados de la pastoral matrimonial.


“Los ministros de la Iglesia, impulsados por la misericordia, deben ser sensibles en su ministerio pastoral respecto de estas situaciones [irregulares] – un ministerio que debe ser paciente pero al mismo tiempo fiel y con plena confianza en la verdad salvífica del Evangelio y del poder transformador de la gracia de Dios, confiando en las palabras de Jesucristo, quien ha prometido ‘conoceréis la verdad y la verdad os hará libres’ (Juan 8:32). Los párrocos deben esforzarse por evitar, por un lado, un subjetivismo que evita la verdad, y, por el otro, un rigorismo que carece de misericordia.”

Lcda. Nereida Brumat Decker

Hacia finales del año 2014, Paraguay fue sacudida por la noticia de que una niña de once años de edad estaba embarazada. La niña había sido violada por el novio de la madre.

En los medios noticiosos, la joven niña fue denominada ‘Maynumbi’ para así proteger su identidad. Maynumbi es el nombre indígena en el idioma guaraní en Paraguay que significa ‘el pájaro colibrí’.

De inmediato, el sistema de justicia de Paraguay intervino. El violador fue sentenciado y encarcelado, y permanece en prisión. La niña embarazada fue llevada al hospital de niños de la Cruz Roja Internacional en el país. Su madre fue objeto de investigación policiaca por su rol, si alguno, en el crimen. La niña embarazada fue puesta bajo el cuidado temporero de su tía, hermana de la madre.

Ya en los comienzos del año 2015, las organizaciones pro-aborto no tardaron en querer aprovechar el caso de la niña embarazada. De inmediato, exigieron que se abortara a la bebé concebida mediante un acto de violación [1]. Entre dichas organizaciones pro-abortistas se encontraba la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, como se le conoce por sus siglas en inglés) [2], y Amnistía Internacional [3].

El Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM) [4] y la entidad Igualdad Ya [5], comparecieron ante el Gobierno de Paraguay para exigir el aborto de la bebé concebida, alegando que Maynumbi se encontraba en peligro físico debido al embarazo, que ella no estaba recibiendo la atención médica que necesitaba, y que el nacimiento de un bebé concebido en violación le causaría mucha angustia emocional. Los oficiales de gobierno rechazaron su exigencia, a la vez que señalaron que la joven embarazada y su bebé concebida se encontraban en buen estado de salud y de que estaban recibiendo los máximos cuidados de salud.

En mayo del año pasado, CLADEM le solicitó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que emitiese una medida cautelar a favor del aborto en este caso. En junio de 2015, la CIDH emitió dicha medida cautelar [6].

El Gobierno de Paraguay, en el ejercicio de su soberanía nacional, rechazó la medida cautelar de la CIDH, y de esta manera protegió la salud de la joven madre, al igual que la vida y la salud de su bebé concebida.

Tanto CLADEM como la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) [7] criticaron la decisión tomada por el Gobierno de Paraguay.

Entre las personas que viajaron hasta Paraguay durante aquellos días, para brindarle un apoyo público a Maynumbi y su bebé concebida, se encontraba el doctor en medicina, Rafael Cabrera Artola, Presidente de la Asociación Nicaragüense por la Vida (ANPROVIDA), la afiliada de Vida Humana Internacional en Nicaragua. El doctor Rafael Cabrera es un perito internacional en el tema de que el aborto nunca es necesario para salvar la vida de la madre embarazada. También fue el señor Gualberto García Jones, director de la Red Interamericana de Derechos Humanos.

Es claro que la OEA se ha distanciado grandemente de su misión, la cual consiste en asistir a sus Estados Miembros en las áreas de la democracia, los derechos humanos, la seguridad, y el desarrollo. Con su agenda radical a favor del aborto, la OEA se ha convertido en un opositor frente a los Estados Miembros, particularmente en cuanto a las leyes nacionales que protegen a los niños concebidos y el matrimonio natural.

Indudablemente, Maynumbi es muy joven, pero también es inteligente. Luego de recibir consejería por parte de profesionales en la medicina, ella comprendió que

estaba embarazada, y lo que ello significaba. Una vez que comprendió el estado de su situación, le dijo a su tía: ‘Entonces yo espero que el bebé sea una niña y quiero que se llame Milagros’. El jueves 13 de agosto de 2015, la bebé Milagros nació en perfecto estado de salud.

No hay duda de que Maynumbi ha pasado por una odisea terrible. Sin embargo, con el apoyo y la atención médica que ha recibido, Maynumbi ha sido salvada del dolor del aborto. A partir del nacimiento de Milagros, Maynumbi ha sido firme en declarar que ella se hará cargo del cuidado de la bebé, con el apoyo de su familia extendida, a pesar de sus escasos recursos económicos.

Hoy día, Maynumbi tiene doce años de edad y vive en un casa que le fue construida por el Gobierno de Paraguay, en terreno donde también residen tres generaciones de su familia. Maynumbi también recibe ayuda terapéutica y continúa con sus estudios. Ella y ‘Mili’, como se le llama cariñosamente a la bebé, reciben alimentos y medicina de parte de la Arquidiócesis de Asunción y de la comunidad local. ¡Y Mili también cuenta con muchos juguetes! La abuela y la tía-abuela de Mili la cuidan durante las horas en que Maynumbi está en la escuela.

La familia se ha acercado mucho a Dios por medio de la fe católica. Cuando visito a la familia, siempre regreso llena de alegría y agradecimiento por la misericordia de Dios.

El sábado 13 de agosto de 2016, Milagros celebró su primer cumpleaños. Esta es la bebé que sobrevivió todos los intentos realizados por las grandes organizaciones pro-aborto para terminar con su vida. Su primera fiesta de cumpleaños se llevó a cabo en su hogar, y tuvo una celebración tan grande, como la hubiera tenido la hija de la familia más rica y amorosa del país. La pequeña Mili también tiene amor para repartir al mundo [8].

La autora es una abogada de Argentina que reside en Paraguay. Es la representante de la entidad Con Mirada de Mujer, organización de la sociedad civil de carácter católico que promueve y defiende la vida y la familia en Argentina.

Padre Shenan J. Boquet
Presidente
Human Life International
 

El 20 de septiembre de 2016, un grupo de peritos católicos fieles al Magisterio de la Iglesia publicaron una brillante defensa de la profética Encíclica Humanae vitae, en respuesta a un vergonzoso ataque, patrocinado por la ONU, contra este maravilloso documento del Papa Pablo VI sobre la transmisión de la vida humana y el amor conyugal.

El ataque vino de parte de un grupo de profesores “católicos” disidentes, cuyo título fue “La Declaración de Wijngaards”. La repugnante declaración tuvo lugar durante un evento de la ONU, cuyo objetivo fue promover lo que esta entidad llama el “desarrollo sostenible”

La “Declaración de Wijngaards” no es otra cosa que un refrito de la “ética” egoísta de las décadas de los 60 y 70, por parte de un grupo que funda sus falacias en los deseos y sentimientos de la gente, en vez de las verdades acerca de la persona humana.

Con todo, uno esperaría un mejor intento, o por lo menos una nueva manera de pensar, cuando elaboraron un documento marcadamente anti-católico. Los redactores no solamente rechazaron la antropología católica y la teología moral, tampoco tomaron en cuenta las sombrías predicciones de la Humanae vitae acerca de las consecuencias del uso a gran escala de la anticoncepción, todas las cuales, lamentablemente, se han cumplido.

Quizás no tuvieron espacio en su documento, para incluir la lista de las muchas demandas judiciales que miles de mujeres han presentado cuando se dieron cuenta de que les habían mentido acerca de la “seguridad” de los métodos anticonceptivos.

Tampoco mencionaron el aviso, acerca del elevado riesgo de osteoporosis, que emitió la agencia del gobierno de EEUU que se ocupa de la regulación de fármacos y alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), que conlleva un uso prolongado de la pastilla anticonceptiva. Tampoco se les ocurrió decir que la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo de la propia ONU, ha incluido en su lista de carcinógenos del Grupo-1 a todos los anticonceptivos hormonales, dentro de los cuales está, por supuesto, la desdichada pastilla. Y muy convenientemente para ellos, tampoco incluyeron el hecho de que estos anticonceptivos y el dispositivo intrauterino pueden causar abortos tempranos al impedir la anidación del nuevo ser humano en el útero de su madre.

Quizás el editor de la versión final de esta declaración pensó que era más “prudente” pasar por alto el hecho de que la anticoncepción, en vez de detener la exigencia de la legalización del aborto, ha contribuido en gran medida a que ésta continúe incrementado. La legalización y la aceptación a gran escala de la anticoncepción dieron paso inmediato a un aumento de la legalización del aborto en EEUU, primero a nivel estatal, y luego, muy pronto, a nivel nacional, por medio de la fatídica decisión, por parte del Tribunal Supremo, llamada Roe v. Wade. Todo ello tuvo lugar a pesar de que, repetidamente, los promotores de la anticoncepción nos aseguraron de que “los matrimonios responsables”, que usaban anticonceptivos, “naturalmente” se negarían a exigir el aborto.

David Ramos

REDACCIÓN CENTRAL, 23 May. 16 / 01:12 pm (ACI).- La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), organismo que pertenece a la Organización de Estados Americanos (OEA), podría abrir las puertas al aborto en todo el continente, reinterpretando la Convención Americana Sobre Derechos Humanos (Pacto de San José), advirtieron recientemente diversos líderes provida. Para uno de ellos, el organismo internacional está ejecutando un “golpe de estado jurídico” contra los derechos humanos.

 

El 19 de mayo, la Corte IDH abrió un proceso abierto de consultas sobre tres artículos del Pacto de San José. Entre estos figura el artículo 4.1, que reconoce el derecho a la vida desde la concepción.


Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente”, indica el artículo que podría interpretar la Corte IDH.


La plataforma provida CitizenGO lanzó una campaña de recolección de firmas exigiendo a la Corte IDH que respete el derecho a la vida desde la concepción.

 

Para Gualberto García Jones, director ejecutivo de International Human Rights Group y experto en derechos humanos, la consulta iniciada por la Corte IDH “no es nada más que un intento de democratizar su golpe de estado”.

 

En declaraciones para ACI Prensa, García Jones advirtió que “la Corte Interamericana pretende nada más y nada menos que un golpe de estado jurídico a los derechos humanos, protegidos por la mayoría de las constituciones nacionales y por la misma convención interamericana sobre los derechos humanos”.

 

En vez del derecho a la vida quiere imponer el derecho al aborto, en vez del derecho a la integridad familiar quiere la destrucción del concepto de familia, en vez de la libertad religiosa quiere imponer su versión religiosa a la fuerza”, denunció.

 

El mexicano Carlos Alberto Ramírez Ambríz, presidente del movimiento provida Dilo Bien Internacional, advirtió a su turno que la Corte de San José “se convierte, poco a poco, en un instrumento más de la cultura de la muerte”.

 

Ramírez Ambríz recordó el cuestionado fallo de la Corte IDH contra Costa Rica por prohibir la fecundación in vitro, a fines de 2012, que “atenta contra el derecho humano a la vida, a la libertad y a la seguridad de la persona”.

 

“Ahora la ‘tremenda corte’ sale con la puntada de querer interpretar el derecho a la vida, como si tal derecho tuviera la necesidad de ser interpretado, haciendo un llamado para que ‘expertos’ den su opinión y se forme un nuevo criterio”.

 

El presidente de Dilo Bien Internacional recordó a los miembros de la Corte de San José que “el derecho a la vida es inalienable y no necesita interpretación. Lo que necesita es una protección jurídica universal que impulse el desarrollo poblacional de las naciones. Es un exigencia que la sociedad moderna pide y debe ser atendida”.

 

Julia Regina de Cardenal, fundadora y presidenta honoraria de la Fundación Sí a la Vida de El Salvador, organización que está afiliada a Vida Humana Internacional, lamentó que una organización como la Corte de San José, “creada para defender derechos humanos”, tenga entre sus miembros “representantes que están a favor de legalizar el negocio de asesinar cruelmente a seres humanos por nacer y que, además, daña a la madre”.

 

Esta situación, lamentó, “es totalmente incoherente”.

Matar es matar. No puede haber casos excepcionales para decidir por la vida de un ser humano. La violencia y la muerte nunca pueden ser solución”, señaló.

 

La también salvadoreña Sara Larín, presidenta del movimiento VIDA SV, advirtió que este “intento de desproteger al concebido en la Convención Interamericana es contrario a la ley superior establecida en el artículo 6 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que garantiza el derecho a todo ser humano al reconocimiento de su personalidad jurídica”.

 

“El inicio de la vida humana desde la fecundación es un dato biológico objetivo, a partir de ese momento ya existe un nuevo organismo con genoma humano, es decir una persona sujeta de derechos”, explicó.

 

Para Larín “es importante hacer ver a los internacionalistas que proteger la vida del concebido supone la base hacia la auténtica protección de la persona humana en todas sus etapas”.

 

Karla Martínez del Rosal de Rodríguez, de la Pastoral Arquidiocesana de la Vida de la Arquidiócesis de Guatemala, subrayó que “ningún otro caso de la eliminación de una vida puede ser tan arbitrario como cegar la del más indefenso de los inocentes”.

 

“No somos árbitros de la vida, debemos ser sus custodios. Cada vida vale, sin importar las circunstancias de su concepción, de su salud, de la de su madre o de la conveniencia o no de esa incipiente de la ya concebida vida humana, para la madre o los demás”, señaló.

 

Eduardo Morales, directivo de Generación Provida de Paraguay, calificó de “despropósito” que 47 años después de firmada la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Corte IDH “dude de sus propios cimientos y de los que se proclaman protectores”.

 

“La Corte bien podría revisar las actas de los debates entre los redactores de la Convención para concluir que ‘en general’ fue puesto para reforzar la protección integral de la persona desde la concepción, o sencillamente seguir leyendo los incisos 2, 3 y 5 del artículo 4, donde condena taxativamente la pena de muerte, y para los Estados que lo mantienen, prohíbe aplicar la pena de muerte a menores de 18 años y solo por los delitos más graves después de un juicio justo”, señaló.

 

Nota de VHI: La abogada y experta en derecho internacional, Lic. Marlene Gillette, Asesora Legal de VHI, opinó que la cláusula “en general” del Pacto de San José (1969) es un desastre jurídico. La vida humana debe ser protegida universalmente y no simplemente en general, afirmó la líder provida. En entrevista con Adolfo J. Castañeda, Director de Educación, en Radio Católica Mundial (EWTN) el pasado 24 de mayo, Marlene también aseguró que dicha cláusula le abrió la puerta a las inmorales excepciones a la prohibición total del aborto y de ello se agarran los abortistas para introducir estas excepciones con el fin de lograr también la legalización del aborto a petición. La experta también opinó que este gravísimo error jurídico fue el resultado del ambiente ideológico creado por la perversa revolución sexual que precisamente comenzó en la década de los 60.

 

Para obtener más información sobre este asunto, puede ingresar a este enlace.

Fuente: https://www.aciprensa.com/noticias/denuncian-golpe-de-estado-juridico-para-aprobar-aborto-en-toda-america-68711/.

Varios comités de familia y la sociedad en general rechazan el proyecto de ley de “identidad de género”, por ser discriminatorio y por intentar imponer una ideología de “género” contraria a los valores y principios naturales.

 

Con una agilidad inusual, y aprovechando la ausencia del Presidente Evo Morales, pretenden aprobar y promulgar el día de mañana, la Ley de Identidad de Género, signada con el PL 095/2016.

 

Dicha ley se inspira en la ideología de “género” impulsada por un lobby internacional transexual, invadiendo nuestra soberanía nacional y nuestra cultura. La mayoría de los ciudadanos consideramos que la Asamblea Legislativa, sin el debido consenso social y sin el debido debate democrático, está aprobando una norma restrictiva de los derechos de la mayoría. Esta ley impondría la censura y la persecución ideológica como herramientas políticas para el control de los ciudadanos que no apoyan los preceptos de la ideología de “género”.

 

Ya en su preámbulo, la ley se muestra sumamente ideologizante y totalitaria, por cuanto sin criterio jurídico ni científico trata de imponer la diferencia entre género y sexo llegando a afirmar la aceptación de “una realidad de género no estrictamente binaria”, beneficiando a una minoría de transexuales y transgéneros que no se sienten capaces de aceptar la sexualidad con la que han nacido. Estas personas necesitan el respeto de todos y la ayuda compasiva y desinteresada de profesionales de la salud, para que puedan aceptar gozosamente su identidad biológica sexual como hombres o mujeres. No necesitan que los hundamos más en sus problemas, aceptando una conducta o unas dificultades psicológicas que les hacen daño y no les reportan ningún bien.

Los legisladores que están aprobando esta ley, presionados por consignas internacionales y contradiciendo lo que proclaman de ser un país único por su cultura y su forma de vivir, configuran el reconocimiento legal del “derecho a la identidad de género”, como un ejercicio libre y sin presiones legales o sociales. Este “reconocimiento” es supuestamente un corolario del derecho a la igualdad y a la no discriminación, olvidándose que en caso de existir (que no existe) el “derecho” a cambiar de sexo, una vez reconocido ese supuesto “derecho”, las consecuencias legales deberían venir determinadas por el sexo reconocido. Es decir, no se puede pretender que los transexuales, tal y como dice la norma, tengan más derechos que los que pudiera tener cualquier otro ciudadano desde su condición de mujer u hombre.

Es necesario recordar a los Legisladores, que la supuesta protección de los derechos de las minorías no puede conllevar el allanamiento de los derechos de las mayorías. Mucho menos se puede obligar a que nuestros niños y niñas tengan que contemplar estos preceptos contrarios a los principios y valores naturales y biológicos que enseñamos desde la familia. Los padres de familia, de no estar de acuerdo con estos conceptos ideologizados, estaríamos siendo enjuiciados por “discriminación” y obligados a pagar la “reparación de daños” por nuestras convicciones contrarias a esta ideología. Es decir, la norma censura toda postura discrepante a estos errados conceptos, que han sido impuestos por el lobby transexual y transgénero. Desde el Ministerio de Justicia es claro el compromiso con la imposición obligada del pensamiento único, ideológico y totalitario, y haciendo uso de la censura.

 

De aprobarse esta ley que permita el cambio de sexo y de datos de identidad, de ninguna forma promoverá una política pública en favor de la igualdad entre los seres humanos y en contra de la violencia y la no discriminación. La mal llamada perspectiva de “género” no es el camino correcto. El camino correcto es el de los valores humanos que nos enseñan que el amor y el respeto. El hablar con la verdad y no la mentira, son la máxima ley de la convivencia humana.

Las Leyes deben, por el contrario, proteger jurídicamente lo que viene dado por la naturaleza humana. Por esto, y porque el sexo psicológico no puede prevalecer sobre el sexo biológico, no se puede admitir el cambio de sexo con un simple trámite.

De admitirse el “cambio de sexo” por una ley, se marcaría un precedente nefasto para admitir el falso “matrimonio” de personas del mismo sexo, ya que cualquier demandante transexual podría usar su sexualidad femenina en la cédula de identidad para contraer matrimonio a pesar de seguir teniendo el mismo sexo cromosómico.

Este proyecto solo tiene el propósito de redefinir la familia, la identidad sexual y la naturaleza humana. Esta ideología se hace llamar “progresista”, pero no es otra cosa que la tentación de la serpiente antigua para que el hombre se haga el amo, reemplace a Dios y organice una falsa “salvación” en este mundo.

Ese proyecto de ley no honra los Principios de Paz, Respeto y Diversidad, porque contiene una ideología de “género” que choca con nuestras libertades civiles, religiosas, el sentido común y la sana formación de nuestros hijos.

COMITÉ PROFAMILIA – Cochabamba

ADEVIFA  - Sucre

CODEFAM - Sucre Santa Cruz

FUNDAVIFA - La Paz

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