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La tríada diabólica y la educación sexual

Viernes, 08 de Abril de 2011 20:59

La educación sexual : Una guía para los padres

Vida Humana Internacional (VHI) apoya la educación en el amor y en la castidad. VHI no apoya la difusión de información sexual explícita y hedonista a través de medios de comunicación como Internet, televisión, en los salones de clases, y por otros medios.

VHI sostiene que los padres son los primeros y principales educadores de sus hijos. Quienes los ayudan en la educación al amor de los hijos, ejercen un papel subsidiario y subordinado (1) y deben estar dispuestos y preparados a enseñar en conformidad con la auténtica doctrina moral de la Iglesia Católica, y ser personas maduras y de buena reputación moral. Ellos se deben situar en el mismo espíritu que anima a los padres, y si los padres se creen preparados para impartir adecuadamente la educación en el tema de la sexualidad, no están obligados a aceptar dicha asistencia (2).

VHI no desea tener un enlace con organizaciones en Internet o en cualquier otro medio, que difundan una educación sexual explícita y orientada al hedonismo. VHI promueve los programas educativos en el amor y en la castidad, formativos en los valores morales, los cuales deben ser presentados a los jóvenes en toda su verdad y su atractivo esplendor. El ejemplo de sus padres es su principal guía pedagógica, y luego, el de los educadores.

VHI sostiene que la madurez en la responsabilidad sigue unos pasos, en el desarrollo y en el conocimiento, que hay que respetar (3).

VHI apoya 4 principios básicos sobre la información respecto a la sexualidad

a) Todo niño es una persona única e irrepetible y debe recibir una formación individualizada. El proceso de madurez de cada niño como persona es distinto tanto en lo biológico, como en lo afectivo y lo moral. El diálogo personalizado con el hijo se realiza mejor cuando el progenitor que comunica las informaciones biológicas, afectivas, morales y espirituales, es del mismo sexo del niño o del joven (4).

b) La formación en materia sexual debe ser precedida de un sólida formación católica y la dimensión católica debe ser una parte integrante de estas explicaciones. La dimensión moral debe formar parte de las explicaciones, subrayando que los cristianos están llamados a vivir la sexualidad según el plan de Dios en el contexto del matrimonio (5), o de la virginidad consagrada o el celibato. Sólo quien es casto sabrá amar en el matrimonio o en la virginidad (6).

c) La educación a la castidad y las oportunas informaciones sobre la sexualidad deben ser ofrecidas en el más amplio contexto de la educación al amor (7). No es suficiente comunicar informaciones sobre la sexualidad incluyendo principios morales objetivos. Es necesaria la constante ayuda para el crecimiento en la vida espiritual de los hijos, para su desarrollo biológico y por las presiones que comienzan a experimentar, para que se encuentren siempre acompañados por un creciente amor a Dios Creador y Redentor, y por una siempre más grande conciencia de la dignidad de toda persona humana y de su cuerpo.

Los consejos idóneos de los padres para crecer en el amor a Dios y al prójimo, y para superar las dificultades, son necesarios; así como la disciplina de los sentidos y de la mente, la prudencia atenta para evitar las ocasiones de caídas, la guarda del pudor, la moderación en las diversiones, la ocupación sana, el recurso frecuente a la oración y los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía, y empeñarse en fomentar la devoción a la Inmaculada Madre de Dios. (8) Los padres deberán ejercer particular vigilancia sobre la calidad de los programas televisivos y del Internet que ven sus hijos, así como de los programas escolares. Sería de aconsejarse que el receptor de televisión se mantenga siempre bajo el control de los padres y que los niños vean programas bajo la supervisión de los padres, y éstos participen en las reuniones de padres de familia en el colegio.

d) Los padres deben dar la información con extrema delicadeza, pero en forma clara y prudente, en el tiempo oportuno. Dar muchos detalles a los niños es contraproducente. La niñez es un período de tranquilidad y de serenidad que no debe ser perturbado por una información sexual innecesaria. En el período de inocencia la formación al amor casto es de manera indirecta. Cada etapa del crecimiento requiere una adecuada pedagogía (9).

VHI apoya 4 principios y normas particulares para la educación

1.La sexualidad humana es un misterio sagrado que ha de ser presentado según la enseñanza doctrinal y moral de la Iglesia, teniendo siempre en cuenta los efectos del pecado original. Se debe formar la conciencia de cada persona de manera clara, precisa y en sintonía con los valores espirituales (10).

2.Se deben presentar a los niños y a los jóvenes solo informaciones proporcionadas a cada fase del desarrollo individual, sean los años de la inocencia, la pubertad, la adolescencia y los mayores (9); de acuerdo a su experiencia en las etapas de la vida, y a los problemas asociados a estas etapas (11).

3.No se ha de presentar ningún material erótico a los niños o a los jóvenes de cualquier edad que sean, ni individualmente ni en grupo. El principio de decencia salvaguarda la castidad cristiana. La instrucción debe ser positiva, prudente, clara y delicada, excluyendo el contenido inaceptable (materiales eróticos visibles, presentaciones eróticas escritas o verbales, lenguaje obsceno o grosero, humorismo indecente, denigración de la castidad, tentativas de minimizar la gravedad del pecado contra esta virtud, etc.) (12).

4.Nadie debe ser invitado y mucho menos obligado, a actuar en un modo que pueda ofender objetivamente la modestia o lesionar subjetivamente la propia delicadeza y el sentido de "su intimidad". Este principio de respeto al niño y al joven excluye toda forma impropia de involucrarles o de utilizar métodos abusivos (13).

VHI opina que hay métodos, ideologías o abusos que deben ser evitados por ser contrarios a la moral cristiana (14). Por ejemplo,la educación sexual secularizada y antinatalista, la cual considera el nacimiento de un hijo como una amenaza; promueve el aborto, la esterilización o la anticoncepción, la "amenaza de la sobrepoblación", la "salud reproductiva" y los "derechos sexuales y reproductivos de los jóvenes" (15).

El carácter inmoral del aborto procurado quirúrgica o químicamente, debe ser explicado gradualmente antes de la adolescencia en términos de la moral católica y la vida humana. Sobre la esterilización y la contracepción no se deberá explicar antes de la adolescencia y se desarrollará en conformidad con la enseñanza de la Iglesia Católica para aquellos que son católicos. Se subrayarán los valores morales, espirituales y sanitarios de los métodos naturales de la regulación de la fertilidad, indicando los peligros e inmoralidad de los métodos artificiales (16).

Hay que tener mucho cuidado con las asociaciones de terapistas del sexo, educadores y consejeros cuyo trabajo se basa no raramente en teorías malsanas (17).

Entre los abusos que hay que evitar están:

1. Enseñar todos los detalles más íntimos, gráficamente, de las relaciones genitales, como lo hacen los que enseñan el "sexo seguro" relacionado a la prevención del Sida (18).

2. La "clarificación de los valores" en que los jóvenes son animados a reflexionar, clarificar y decidir cuestiones morales con la máxima autonomía, ignorando la realidad objetiva de la ley moral y las enseñanzas de sus padres. (19).

3. El "método de inclusión" en el que se da instrucción sexual en el contenido de otras materias como alfabetización, sanidad, higiene, literatura infantil, vida familiar, etc., el cual es muy utilizado por los que promueven el control de los nacimientos en países donde el gobierno no respeta los derechos de los padres (20).

"Ninguno tiene amor más grande que aquel que da la vida por los amigos" (21).

La norma de la moral y de la vida cristiana, es Cristo mismo. No es una rigidez impuesta desde el exterior; sino una adhesión libre y espontánea, desde el corazón, al Amor mismo en persona. (22)

Para obtener más información, consulte :

"Educación" sexual y castidad

"Criterios para evaluar los programas de educación sexual"

"Pautas para una correcta educación de la sexualidad"


Notas(1)
(2)"Sexualidad Humana: Verdad y Significado", Pontificio Consejo para la Familia, 8 dic. 1995, Ed. Paulinas, 1a ed. Bs. Aires, 1996, #145-146
(3) Ib. #64;
(4) Ib.#65-67;
(5) Ib. #29 & Humanae Vitae, 9: El amor conyugal tiene 4 características: es humano (sensible y espiritual), es total, fiel y fecundo;
(6) Sex. Hum: Verdad y Sign. Ib. #68;
(7) Ib. #70 (8) Ib. #70-71
(9) El enfoque para la educación en cada fase del desarrollo: edad de la inocencia, pubertad, adolescencia y juventud se describe con detalle en "Sexualidad Humana: Verdad y Significado" #78- 111 Consulte el documento en http://www.vidahumana.org/vidafam/iglesia/verdad.html. Los padres de familia pueden basarse en estas bien informadas explicaciones del Pontificio Consejo para la Familia, para educar a sus hijos. VHI las irá publicando próximamente, para hacerlas más familiares a los padres y a sus colaboradores en la educación.
(10) Ib.#122-23
(11) Ib. #124
(12) Ib. #126
(13) Ib. #127
(14) Ib. #135;
(15) Ib. #136
(16) Ib. #137);
(17) Ib. #138;
(18) Ib #139;
(19) Ib. #140;
(20) Ib. #141;
(21) Evangelio, según San Juan 15, 13;
(22) Veritatis Splendor, Juan Pablo II, Carta encíclica, #20.

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