You are here:Portada Noticias|Catequesis 20: El “conocerse” en la convivencia matrimonial
Miércoles, 30 de Agosto de 2017 12:33

Catequesis 20: El “conocerse” en la convivencia matrimonial

Rate this item
(0 votes)

(Impartida el 5 de marzo de 1980)

 

1. Ahora pasamos a reflexionar sobre Génesis 4, donde la Biblia nos narra dos realidades importantes que es necesario analizar: el “conocimiento” y la generación (o procreación). Es cierto que en Génesis 4 ya nos encontramos en la situación de pecado (narrada en Génesis 3), que ha afectado la consciencia del significado esponsal del cuerpo. Sin embargo, estamos justificados en analizar este capítulo, porque recordemos que Cristo establece una línea de continuidad entre el estado de inocencia original y el estado pecaminoso, que ya explicamos. Además, porque la procreación del primer hombre por parte de Adán y Eva ocurre después del pecado original. Finalmente, recordemos también que la bendición de la fecundidad es parte intrínseca del significado esponsal del cuerpo (véase Génesis 1:27-28) que estamos analizando.

 


2. Génesis 4:1-2 dice: “Conoció el hombre a su mujer, que concibió y parió a Caín, diciendo: ‘He alcanzado de Yahvé un varón’. Volvió a parir, y tuvo a Abel, su hermano”. Esta es la traducción literal del texto. Eso indica que el “conocimiento” aquí se refiere a la unión conyugal.

 

La palabra hebrea jadá (“conocer”) en la Biblia tiene una gran riqueza de significado. No significa solamente un conocimiento intelectual, sino también una experiencia, como la experiencia del sufrimiento (Isaías 53:3), del pecado (Sabiduría 3:13), de la guerra y de la paz (Jueces 3:1 e Isaías 59:8). De esas experiencias surge el juicio moral como “conocimiento del bien y del mal” (Génesis 2:9-17).

 

La palabra “conocimiento” en la Biblia también se refiere a las relaciones interpersonales profundas, como la solidaridad en la familia (Deuteronomio 33:9) y, especialmente, las relaciones conyugales (Génesis 4:17, 25 y 1 Samuel 1:19) o abstención de ellas cuando se trata de relaciones ilícitas (Génesis 19:5; Números 31:17 y Jueces 19:22) o con vírgenes (1 Reyes 2:4; Jueces 11:39; Mateo 1:25 y Lucas 1:34).

 

Finalmente, también se refiere al conocimiento amoroso que Dios tiene de nosotros (Salmo 139) o nosotros de Dios (Jeremías 31:34; Oseas 2:22; Juan 14:7-9 y 17:3).

 

3-4. Es significativo que en Génesis 4:1-2 el “conocimiento” entre Adán y Eva, es decir, la unión en una sola carne, se da a través del cuerpo masculino y femenino. Esto a su vez implica que a pesar del pecado original, queda todavía en la consciencia del hombre y la mujer un eco del significado esponsal del cuerpo. La palabra “conocimiento” indica que el hombre y la mujer, a través del acto conyugal, se revelan el uno al otro la profundidad del propio “yo” humano.

 

5. Este “conocimiento” no se reduce a un mero encuentro sexual (datum, un hecho y más nada). El hombre y la mujer no son solo objetos o cuerpos que se unen, sino que cada uno de ellos es dado al otro como sujeto único e irrepetible, como “yo”, como persona. Aquí está la dimensión del don (donum). En otras palabras el datum y el donum coinciden. Todo esto verifica las palabras de Génesis 2:24: “…serán una sola carne”.

Portada Noticias » Catequesis 20: El “conocerse” en la convivencia matrimonial



Vida Humana necesita su Ayuda para continuar defendiendo la Fe, la Vida y la Familia