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Padre Shenan J. Boquet
Presidente
Human Life International

A veces un nombre es verdaderamente revelador.

El Fondo de Población de la ONU (UNFPA, por sus siglas en inglés) es un organismo cuyo nombre dice mucho acerca de su verdadero objetivo. El UNFPA fue fundado durante la época en que surgió el pánico acerca de una presunta “sobrepoblación”. Este término fue acuñado en el libro The Population Bomb (“La bomba de la población”, traducción libre) del alarmista Paul Ehrlich, que fue publicado en 1968. La publicación de esta desafortunada obra aconteció antes de que se hicieran públicos los abusos a gran escala de los promotores del control demográfico.

El objetivo original del UNFPA no fue el desarrollo, la salud o la potenciación de las mujeres, sino el echar atrás el crecimiento “desmedido” de la población mundial. Ese mismo objetivo lo han tenido organizaciones abortistas y anticoncepcionistas, como Population Services International (“[la] Internacional de Servicios de Población”, traducción libre), que fue fundada en 1970, y el Population Council, de ideología eugenésica, que fue fundado por los Rockefeller en 1952.

La industria del control demográfico pasó a través de lo que hoy se podría llamar “un cambio de marca” en la década de los 90. Hubo una serie de conferencias internacionales de las cuales la ONU y sus socios fueron anfitriones en Río de Janeiro (1992), Viena  (1993), El Cairo (1994) y Pekín (1995). En estas conferencias la ONU y sus compinches encubrieron el control demográfico por medio de eufemismos, como “desarrollo sostenible” (Río) [1], “derechos humanos” (Viena) [2], “salud reproductiva” (El Cairo) [3] e “igualdad o perspectiva de género” para niñas y mujeres (Pekín) [4].

Durante ese tiempo, también se filtró en las noticias que el gobierno chino estaba empleando un abusivo programa de control demográfico coercitivo contra su propio pueblo.

No es coincidencia tampoco que el surgimiento de estos nuevos términos siguió a la desclasificación en 1990 del Informe Kissinger, del gobierno de Richard Nixon en EEUU. Este memorando de seguridad nacional postula que los intereses en torno a la seguridad de EEUU hacen  “necesaria” la supresión de las poblaciones de los países en desarrollo. El objetivo de ello es que EEUU pueda tener un acceso más fácil a los recursos naturales de dichos países, especialmente los minerales.

El pánico de la “sobrepoblación” ha tenido muchos efectos en cadena, incluyendo la reformulación de la política exterior de EEUU convirtiendo en una prioridad el control demográfico de países en vías desarrollo. Enfatizamos que esta política se ha convertido en una política de estado, que ni siquiera los presidentes provida que EEUU ha tenido en décadas recientes (Reagan y los dos Bush) han repudiado. De hecho, el Informe Kissinger sigue apareciendo en la página web de la agencia del gobierno de EEUU para el “desarrollo” internacional (USAID, por sus siglas en inglés) [5].

Es evidente que las recomendaciones que aparecen en este documento de utilizar a organizaciones no gubernamentales (ONGS), para implantar el control demográfico, es una estrategia para evitar las acusaciones de “imperialismo” contra EEUU. Los abusos que siguieron a esta aceptación de una mentalidad anti-demográfica son harto conocidos y demuestran fehacientemente el infame objetivo de este memorando [6]. No es coincidencia que ya en 1974, el año en que el Informe Kissinger fue elaborado y difundido en secreto en el Departamento de Estado de EEUU, tuvo lugar en Bucarest la primera conferencia internacional de la ONU sobre la población mundial [7].

El hecho de que la conferencia de la ONU de 1995, que se centró en los “derechos” de las mujeres y las niñas, tuviera lugar en China es particularmente demoníaco. La política de ese gobierno de un solo hijo por familia ya estaba desembocando en esterilizaciones y abortos forzados [8]. Un aspecto terrible de esta abominable política ha sido la matanza sistemática de niñas por nacer, ya que los padres de familia – obligados a tener un solo hijo – elegían varones debido a las costumbres de la cultura. Este crimen contra la humanidad, que continúa ocurriendo, ha causado un génerocidio a gran escala y una enorme desproporción entre varones y niñas en China [9].

A pesar de todo ello, el UNFPA y sus cómplices siguen celebrando la política anti-demográfica china. En 2016, la política de un solo hijo por familia se convirtió en la de dos hijos por familia, como si ello obliterara el carácter monstruoso de la misma. Dicha política sigue siendo coercitiva y homicida. Y sigue siendo objeto de celebración por parte de las élites dominantes, como si fuese un triunfo de la “salud reproductiva” y del “desarrollo sostenible”.

Por todo ello, cada cristiano y activista provida y defensor de los derechos de las mujeres debe celebrar que el gobierno de Trump haya retirado el financiamiento de EEUU al UNFPA. Aunque este organismo antivida todavía insiste, por medio de declaraciones cuidadosamente elaboradas, en que no promueve el aborto, continúa otorgando decenas de millones de dólares a organizaciones abortistas, como Marie Stopes International, y se niega a condenar las políticas anti-demográficas de China e incluso continúa sus propias prácticas de “salud sexual y reproductiva” en ese país [10].

El movimiento proaborto es muy destructivo. Pero se presenta falsamente como impulsor de los “derechos” de las mujeres o de la “salud” femenina. De las muchas cosas malas que tiene este movimiento hay una que resalta y que tiene mucho que ver con el tema que nos ocupa. Se trata del hecho de que la ideología de este movimiento ha corrompido toda la industria de la ayuda internacional para el desarrollo. Es verdad que esta labor comenzó como respuesta a la pobreza extrema y a los desastres naturales o bélicos en el mundo en desarrollo. También es absolutamente verdad que las mujeres han sido tratadas como ciudadanas de segunda clase o aún peor – de manera injusta y sistemática - en muchas partes del mundo.

Las personas de buena voluntad pueden ponerse de acuerdo en muchas cosas sobre lo mucho que queda por hacer. Sin embargo, la oportunidad para llegar a un consenso se pierde cuando el asesinato de bebés en el seno materno es declarado mentirosamente un “derecho humano” o un asunto de “salud”, y toda una industria es reconfigurada para difundir esta mentira.

En este contexto, vale la pena celebrar la decisión que tomó el Presidente Trump pocos días después de asumir el cargo de restituir la Política de Ciudad México. De manera que cuando se informó que el financiamiento originalmente destinado al UNFPA iba a ser otorgado al USAID nos sentimos un tanto aliviados, pero no completamente. Nos preocupa que esta industria multimillonaria para la “ayuda y el desarrollo” siga corrompida, es decir, que sus directivos sigan creyendo falsamente que la matanza de inocentes y la supresión de la población es cuestión de “salud” y “derechos”. Durante varias décadas, la legítima labor de movilizar grandes cantidades de recursos para ayudar a personas en situaciones desesperadas poco a poco se convirtió en la infame actividad de reducir la fertilidad, hasta llegar al punto en que aún hoy día una gran parte de la encomiable labor de ayuda está atada al control demográfico.

Es bueno que se le haya retirado el financiamiento público a UNFPA y que el nuevo fortalecimiento de la Política de Ciudad México incluya también el retiro de dicho financiamiento a las ONGs que cometen o promueven el aborto. Pero luego de décadas de priorizar el control demográfico, esta política provida es solo el comienzo. Lograremos un verdadero progreso en este asunto cuando la verdad acerca de la persona humana tome el lugar principal y sea integrada plenamente en las prioridades, las prácticas y especialmente las personas que trabajan en la USAID y en la red de organizaciones dedicadas a la ayuda y el desarrollo.

Hay un nuevo documental que proporciona una visión muy acertada de todo esto de Acton Media, que se titula “Poverty, Inc.” (“Pobreza, Inc.” – traducción libre) [11]. El filme pone al descubierto el fracaso de la industria de la ayuda y el desarrollo en cuanto a proporcionar un verdadero desarrollo a los que más lo necesitan. La manera en que hoy está estructurada la industria y los incentivos que deben motivar a ONGs bien financiadas hace que muy poco del dinero otorgado llegue a los pobres. Esta estructura perpetúa la existencia de estas ONGs, ya que requiere la continua existencia de la pobreza, en vez de su alivio.

Aunque supongamos que los que trabajan en esta industria tengan buenas intenciones, pocos de ellos parecen querer hablar acerca de dónde va a parar el dinero y quién de verdad se beneficia.

La razón por la cual nos oponemos al UNFPA y a otras organizaciones de “población” es que despersonalizan a miles de millones de personas. Las ven como si fuesen un problema a ser reducido, en vez de personas que poseen una dignidad intrínseca, a quienes Dios ha creado a Su imagen. Ningún tipo de “cambio de marca” puede esconder estas falsas prioridades. El usar las legítimas preocupaciones acerca de la justicia y la salud de las mujeres para encubrir la eliminación de los pobres es la razón por la cual tantas personas no confían en el UNFPA y la industria que este organismo lidera.

Por supuesto que debemos apoyar el desarrollo, pero un desarrollo auténtico e integral, como la Iglesia le llama [12]. No nos “enamoremos” tanto de la ONU y de su élite filantrópica que dejemos a un lado lo que es auténticamente católico y cristiano en nuestra manera de abordar el desarrollo. No podemos dejar a un lado el Evangelio, porque no podemos dejar a un lado a Jesucristo. Él es lo que la gente de verdad necesita. Es un verdadero escándalo que Jesús y la doctrina católica hayan sido dejados fuera del debate en la reciente conferencia sobre la “Extinción Biológica” que organizó la Pontificia Academia para las Ciencias, y podría tener terribles consecuencias para los que esperan que la Iglesia Católica sea la voz de los que no tienen voz. Los desacreditados proabortistas Paul Ehrlich y el presidente del Population Council, quienes hablaron en esta conferencia, expresaron que la anticoncepción, condenada por la Iglesia, era la “clave” para aliviar la “extinción biológica”.

Estos personajes consideran que la gente es una “amenaza” para el mundo. Pero la Iglesia Católica ve en la gente a personas, hechas a imagen de Dios, cada una de ellas con el potencial para establecer comunidades y construir un mundo mejor basado en la ley natural que es la ley de Dios. Estas dos cosmovisiones son irreconciliables y la Iglesia no debe temer decirlo.

Notas:

[1]. Véase: http://www.un.org/documents/ga/conf151/aconf15126-1annex1.htm.

[2]. Véase: http://www.ohchr.org/EN/ProfessionalInterest/Pages/Vienna.aspx.

[3]. Véase: https://www.unfpa.org/sites/default/files/event-pdf/PoA_en.pdf.

[4]. Véase: http://www.un.org/womenwatch/daw/beijing/platform/declar.htm.

[5]. Véase: http://pdf.usaid.gov/pdf_docs/Pcaab500.pdf.

[6]. Véase: https://www.hli.org/resources/exposing-the-global-population-control/.

[7]. Véase: http://www.un.org/en/development/desa/population/events/conference/index.shtml.

[8]. Véase: https://www.pop.org/statement-steven-w-mosher/.

[9]. Véase: http://www.economist.com/node/15606229.

[10]. Véase: http://www.unfpa.org/transparency-portal/unfpa-china.

[11]. Véase: http://www.povertyinc.org/.

[12]. Véase: http://w2.vatican.va/content/benedict-xvi/en/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html.

Por el Personal de Human Life International.

Human Life International (HLI) está de duelo por la pérdida de uno de sus más dotados defensores de la vida y que más tiempo han estado a su servicio.

Mons. Ignacio Barreiro-Carámbula, ex presidente interino de HLI y durante mucho tiempo director de la Oficina de HLI en Roma, falleció el pasado Jueves Santo en Hawthorne, Nueva York. Tenía 69 años de edad.

 “La valerosa lucha que Mons. Barreiro sostuvo durante 5 años contra el cáncer terminó el Jueves Santo a las 2 AM hora local, momento en que entregó su espíritu al Señor,” declaró el Presidente de HLI, el Padre Shenan Boquet.

“Toda la comunidad de HLI en todo el mundo está de duelo junto a los familiares de Monseñor, quien fue parte de la familia de HLI durante más de 20 años,” dijo el Padre Boquet. “Durante su largo servicio, Monseñor tocó y, más aún, salvó a un incontable número de vidas humanas con sus muchos artículos en defensa de los más vulnerables, muchas veces en circunstancias difíciles.”

El Padre Boquet también resaltó el amor que Mons. Barreiro le tenía al sacerdocio y por ello lo significativo que ha sido el que haya  fallecido el Jueves Santo. “En ese día, Nuestro Señor instituyó el Sacerdocio y la Santísima Eucaristía. Monseñor amaba su vocación sacerdotal y centró su vida en torno a la Santo Sacrificio de la Misa. Ha sido muy adecuado que en ese día entregara su vida a Jesús, Nuestro Sumo y Eterno Sacerdote”.

Oriundo de Uruguay, Mons. Barreiro obtuvo su título en derecho en Montevideo. Fue miembro del Servicio Uruguayo de Ultramar y de la delegación uruguaya ante la ONU.

Luego de estudiar en el Seminario San José en Dunwoodie, Yonkers, Nueva York, fue ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de Nueva York el 14 de noviembre de 1987. Más tarde, recibió su licencia y doctorado en teología dogmática de la Universidad de la Santa Cruz en Roma.

Mons. Barreiro estuvo involucrado en los apostolados provida y de la Misa Tradicional Latina desde el comienzo de su sacerdocio.

En septiembre de 1998 fue nombrado director ejecutivo de la Oficina de HLI en Roma. En ese cargo, estableció un apostolado para sacerdotes y seminaristas de todo el mundo que estaban estudiando en la Ciudad Eterna.

El 26 de marzo de 2004, fue nombrado Capellán de Su Santidad, o Monseñor. De 2010 a 2011, fue presidente interino de HLI.

Mons. Barreiro fue autor de cientos de artículos sobre temas de teología, de defensa de la vida y de historia tanto en revistas académicas como de divulgación.

También habitualmente daba charlas sobre temas de bioética, la Iglesia Católica, la familia, qué significa ser un sacerdote provida y la doctrina de la Iglesia en contra del control demográfico.

En 2013, fue honrado con el “Premio Provida” por los organizadores de la Marcha Provida en Roma, por su distinguida promoción de la Cultura de la Vida.

En abril de 2016, Monseñor aceptó la invitación a ser vicario parroquial de una parroquia en Bridgeport, Connecticut.

En ese tiempo, el Padre Boquet felicitó a Mons. Barreiro por su valiente entrega a HLI y a su personal en medio de un horario pleno de actividades, a pesar de haber sido diagnosticado con cáncer: escribiendo artículos, aconsejando a los afiliados de HLI y manteniendo una correspondencia vital con sus colegas en Roma, en EEUU y en otras partes del mundo.

Monseñor continuó su servicio a la vida integrando esta causa en su ministerio sacerdotal en Connecticut e, incluso, continuó escribiendo artículos para HLI.

Su Eminencia, el Cardenal Raymond Burke, dijo que Mons. Barreiro era “un hombre de extraordinario talento que se dio por entero a Cristo y al Santo Sacerdocio”.

John Rau, profesor auxiliar de historia de la Universidad de Saint John y director del Foro de Roma, expresó que Monseñor fue un soldado de Cristo que “luchó por la plenitud de la doctrina católica y por las almas de todos los que fueron a pedirle ayuda espiritual. Cuando alguien venía, lo dejaba todo para atenderlo. Fue un sacerdote de alma y corazón las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Además de ser un hombre talentoso, inteligente y amante de la estética, tenía muy buen humor y era muy alegre.”

Joseph Meaney, PhD (bioética), director de la red internacional de HLI, trabajó durante 4 años junto a Mons. Barriero en Roma. Joseph agradece profundamente el que Monseñor fuese su mentor y ejemplo espiritual y que “las puertas de su oficina siempre estuvieron abiertas para él”.

Meaney también comentó que “la serenidad con que Mons. Barreiro enfrentó el cáncer fue verdaderamente sorprendente. En vez de desacelerar su labor sacerdotal y provida, se entregó a ella con más ímpetu. Al mismo tiempo, con mucha prudencia aceptó todos los tratamientos que le ofrecieron. Su intensa vida espiritual fue muy discreta. De ninguna manera quería que le vieran como un santurrón.”

John Smeaton, uno de los principales líderes provida de Inglaterra, también expresó que Monseñor fue “uno de los más grandes servidores de la Iglesia y del movimiento provida que he tenido el privilegio de conocer, además de haber sido un maravilloso amigo”.

John-Henry Westen, Editor en Jefe de la prestigiosa revista católica provida, LifeSiteNews.com, comentó: “En nombre de LSN y del mío quiero expresar mi más profunda gratitud al Señor por la amistad de Mons. Barreiro, sus consejos, su heroico ejemplo y muy especialmente el ánimo que nos dio a nuestra fe en Nuestro Señor Jesucristo.”

El Padre Boquet finalizó rezando: “Que Nuestro Señor Jesús le dé la bienvenida a su fiel sacerdote y servidor: “Bien hecho, servidor fiel y bueno…Ven, comparte en el gozo de tu Maestro”.

Dra. Luisa Burgos, Pediatra
Presidente - Centro Guadalupe Vida y Familia, Organización afiliada a VHI en Puerto Rico

Lic. Marlene Gillette-Ibern, Abogada
Asesora Legal de VHI

Lcdo. Ramón Rosario Cortés
Secretario de Asuntos Públicos y Política Pública, La Fortaleza, Puerto Rico


Estimado señor Rosario:

A continuación, le sometemos los siguientes escritos relacionados con nuestros comentarios en torno al Proyecto del Senado Número 171 de enero 2017 de la Asamblea Legislativa de Puerto Rico. 

La primera parte es la ponencia presentada por nuestra organización ante la Comisión de Educación y Reforma Universitaria de la Cámara del Senado el miércoles 29 de marzo de 2017. La ponencia es un resumen ejecutivo de nuestros comentarios.

La segunda parte es el contenido completo de nuestros comentarios.
 

PRIMERA PARTE

Introducción

Buenas tardes.
Mi nombre es Luisa Burgos Vázquez. Soy doctora en pediatría y presidente del Centro Guadalupe Vida y Familia de Puerto Rico, organización que está afiliada a Vida Humana Internacional.

El Centro Guadalupe Vida y Familia es una organización sin fines de lucro en Puerto Rico, cuya misión es la promoción y defensa de la vida y la familia en consonancia con la doctrina católica en el país.

Con el mayor respeto, deseamos someterle nuestros comentarios en torno al Proyecto del Senado Número 171, un proyecto piloto dirigido a promover la equidad de género en las escuelas públicas de Puerto Rico.

Procederé a leer el resumen ejecutivo de nuestra ponencia completa, la cual acompaña este resumen.
 

El Estado

Los derechos y las libertades de la persona parten de su realidad humana íntegra. No es posible defender lo que serían sus derechos y deberes si no se conoce al ser humano.

El primer deber del Estado es reconocer la verdad sobre la persona humana, para que pueda servirle bien a las personas bajo su jurisdicción. El Estado no puede trabajar con una visión distorsionada de la persona humana.

Le corresponde al Estado defender el derecho de la persona a que se respete su humanidad y su dignidad, y por ende, su vida. De no hacerlo, el Estado sería cómplice en la mentira que viviría el ser humano. El Estado no estaría dándole su libertad. Más bien, se la estaría coartando. Tristemente, ello resultaría en que todos los ciudadanos del país vivirían en una sociedad basada en ideologías y no en principios.

Ciertamente la historia personal de un ser humano no termina con el nacimiento. Pero el efecto deseado de las exigencias de género significaría echar a un lado la realidad personal que tiene un comienzo concreto y definido, todo lo cual garantiza una verdadera libertad y plena expresión personal.
 


La ideología de género

En tiempos presentes, ha surgido la ideología de género.

Mediante la ideología de género se interesa lograr la de-construcción del ser humano. Para sus ideólogos, el término ‘género’ significa algo independiente de la identificación normativa con el sexo. Dado que el hombre y la mujer son diferentes, se intenta erradicar esa alegada injusticia.

La ideología de género tiene sus raíces en la filosofía del comunismo con sus acompañantes revoluciones. La base de pensamiento del comunismo es el materialismo dialéctico, el cual sostiene que toda materia está compuesta por elementos contradictorios, lo que conduce a que la materia esté en moción conflictiva continua, hasta lograr su fin último y deseado.

Es por eso que puede decirse que la ideología de género consiste en la revolución de género o la revolución del ‘yo’. Esta es la última frontera que queda por cruzar, por parte de aquellos que rechazan la dignidad humana intrínseca de la persona. Con la ideología de género se completa la destrucción de la persona humana.

La educación sexual de género para el sistema público escolar comenzó a surgir a partir de la década del 2000. Los psicólogos y pediatras no han tardado en oponerse a la exigencia de una educación sexual de género, del mismo modo en que se opusieron a la educación sexual genital que comenzó a ofrecerse en la década de los 1970.

A esos efectos, el Colegio Pediatras de EEUU expresó lo siguiente en 2016:

“El Colegio Pediatras de EEUU urge a los educadores y legisladores a rechazar todas las políticas que condicionen a los niños a aceptar como ‘normal’ una vida de suplantación química o quirúrgica de su sexo por el sexo opuesto. Son los hechos, y no la ideología, los que determinan la realidad. La sexualidad humana es un rasgo biológico objetivo. La norma del diseño humano es ser concebido como hombre o como mujer.

“La creencia de una persona de que él o ella es algo que no es constituye, en el mejor de los casos, un signo de pensamiento confuso. Cuando un niño biológicamente sano cree que es una niña, o una niña biológicamente sana cree que es un niño, existe un problema psicológico objetivo en la mente, no en el cuerpo, y debe ser tratado como tal.

“Condicionar a los niños a creer que es normal estar toda la vida sustituyendo química y quirúrgicamente su propio sexo por el opuesto constituye un abuso infantil. Respaldar la discordancia de género como algo ‘normal’ a través de la educación pública y de las políticas legales confundirá a hijos y padres, llevando a muchos niños a acudir a ‘clínicas de género’ donde les administren fármacos bloqueadores hormonales.

“Esto, a su vez, virtualmente asegura que ellos ‘elegirán recibir hormonas cruzadas cancerígenas o de un modo u otro tóxicas, y probablemente considerarán, cuando sean adultos jóvenes, la mutilación quirúrgica innecesaria de sus órganos sanos.”

Véase: http://www.religionenlibertad.com/colegio-americano-pediatras-desacredita-ideologia-genero-hace-48626.htm


Los padres de familia

Aún si se involucrase a los padres de familia en este programa piloto, ello no eliminará el daño cierto que sufrirán los menores de edad. Nada se logra con reclutar a los padres de familia para ser cómplices del Estado en un programa escolar que ocasionará un grave daño a los menores de edad.

Por lo tanto, es de absoluta necesidad de que no ofrezca la educación sexual de género en el sistema público escolar en Puerto Rico. No es necesario ofrecer esta educación sexual de género como un programa piloto. Ya los psicólogos han advertido sobre los daños que causará en el menor de edad.

El Departamento de Educación

Finalmente, cabe recordar que la Secretaria de Educación de Puerto Rico, Honorable Julia Keheler, tuvo que dejar constado por escrito de que no se implementaría un currículo de género en la educación pública, por lo que derogó las dos cartas circulares del Departamento de Educación con las que se había implementado una educación sexual de género. No obstante, de ser aprobado este proyecto de ley, ello significaría que, a pesar de las promesas hechas por la presente administración de gobierno de que no se impondrá la ideología de género, la misma sí quedaría implementada. Es como si se impidiese que la ideología de género entre por una puerta, pero se permitiese que entre por otra.

Conclusión

Les agradecemos mucho la oportunidad de poder hacerles llegar nuestros comentarios en torno a este proyecto de ley. Esperamos que les sea de ayuda.

Jorge Ybarnegaray Urquidi PhD
Profesor de Bioética
Universidad Católica Boliviana
 
Si bien habría  que considerar varios aspectos ante una problemática preocupante cual es la del aborto, me referiré únicamente a los derechos del niño por nacer y a la promesa que el médico hace solemne y libremente, bajo su palabra de honor, de velar con el máximo respeto por la vida humana desde su comienzo y a no emplear sus conocimientos para atentar contra ella. 
 
El Juramento Hipocrático tiene una orientación ética hacia los principios de la beneficencia y a no hacer daño,“Primun non nocere”. El médico está obligado a beneficiar al enfermo y jamás hacerle daño. Sus conocimientos, entendimiento y juicio, deben ser coherentes con un comportamiento ético y moral.
 
La Asociación Médica Mundial, con el objeto de lograr  niveles más altos posibles en conducta ética y atención médica, redactó una versión del compromiso profesional, fundamentada en el Juramento Hipocrático: la Declaración de Ginebra de 1948. La cual ha sido actualizada en diversas Universidades. Los estudiantes al asumir la licenciatura, profesan el Juramento Hipocrático y se comprometen a cumplir  con los preceptos éticos y morales que exige la profesión. El Colegio Médico de Bolivia tiene su Código de Ética y Deontología, el médico que ejerce debe cumplir con los deberes para con el enfermo, sus colegas y la sociedad. Entre  sus artículos está respetar la vida humana desde la concepción.
 
El nuevo proyecto de ley del Sistema Penal que se pretende aprobar en su artículo 157, aumenta a nueve las causales para realizar el aborto, entre  ellas la pobreza, el ser estudiante o adolescente y en este último caso en cualquier momento de la gestación. Este artículo es un despropósito jurídico, puesto que promueve abiertamente el aborto provocado de la manera más degradante. Obliga al médico a realizarlo sin derecho a la objeción de conciencia, derecho fundamental reconocido por los derechos humanos (DDHH). Al médico no se le debe obligar a realizar un acto que va contra sus principios. Por lo cual se debe rechazar  la aprobación de dicho proyecto  de ley.
  
La Convención Americana sobre los DDHH, de la cual Bolivia es signataria, protege la vida desde la concepción. “Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente”. Art. 4.1. El  Código del Niño, la Niña y el Adolescente, declara que “se considera niño o niña a todo ser humano desde su concepción (Art. 5). Por lo tanto es titular de todos los derechos. 
 
El Papa San Juan Pablo II enseñó: Ante la norma moral que prohíbe la eliminación directa de un ser humano inocente, no hay privilegios ni excepciones para nadie”…“El respeto a la vida y su protección por la ley, deberían garantizarse a todo ser humano desde la concepción hasta la muerte natural” (Detroit, 1987). En cuanto al no nato, declaró ante el Movimiento por la Vida Italiano el 22 de mayo de 2003“No puede haber auténtica paz sin respeto de la vida, especialmente si es inocente e indefensa, como es la de los niños que todavía no han nacido”. 
 
El Papa Francisco ante el  Movimiento por la Vida Italiano (2014), expresó: ''La vida humana es sagrada e inviolable. Todo derecho civil se asienta en el reconocimiento del primero y fundamental de los derechos, el derecho a la vida, que no está subordinado a condición alguna, ni cualitativa, ni económica, ni mucho menos ideológica”. El derecho a la vida, en el que se fundan todos los demás, es para todos los seres humanos “sin distinción” Y la  Conferencia Episcopal Boliviana ante la situación actual expresa: La vida es un don de Dios y nadie puede disponer de ella en ninguna circunstancia. 
 
El 25 de marzo se recuerda el Día del Niño por Nacer. Está dedicado a apreciar el valor de la vida humana en el periodo de gestación de ese admirable ser que se desarrolla  en la matriz de  su madre, esperando nacer para ver  la luz del mundo. Esta fecha marca una opción positiva a favor de la vida y el desarrollo de una cultura que asegure la promoción de la dignidad humana en todas las situaciones y de los DDHH que deben ser considerados desde el momento cuando se inicia la vida.
 
El derecho a la vida constituye el eje principal de los DDHH, y por lo tanto, merece la decidida atención del Estado, de sus instituciones y de toda la sociedad. Es esencial comprender la grave situación del embarazo no deseado, ante lo cual se deben sumar esfuerzos para que se presenten alternativas positivas de políticas públicas y de asistencia, que incluyan, entre otras propuestas: la educación y la prevención, se creen condiciones sociales y económicas apropiadas, se dé apoyo moral, psicológico y acompañamiento a la mujer embarazada para enfrentar tan difícil situación, se le den oportunidades de trabajo, se cuente con guarderías, se facilite el recurso de la adopción.

Padre Shenan J. Boquet
Presidente
Human Life International

Adolfo J. Castañeda, MA, STL
Director de Educación
Vida Humana Internacional

Muchos de ustedes se han enterado de que dos líderes provida de EEUU, David Daleiden y Sandra Merritt, ambos del Center for Medical Progress (CMP), han sido acusados formalmente, el pasado 28 de marzo (2017), por el Estado de California de 15 cargos de felonía. Ya han pasado casi dos años desde que el CMP destapó el tráfico de órganos de bebés abortados por Planned Parenthood en sus instalaciones. Recordemos que Planned Parenthood es la organización más abortista de EEUU. Comete más de 320 mil abortos del casi un millón que se cometen todos los años en EEUU. Planned Parenthood es la asociación miembro en EEUU de la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés). La IPPF es la federación de organizaciones no gubernamentales (ONGS) más abortista del mundo y tiene filiales en todos los países de América Latina.

Planned Parenthood tiene el 80% de sus centros de abortos y anticonceptivos ubicados en barrios minoritarios, donde viven muchos hispanos en EEUU. Los hispanos de este país constituyen uno de los blancos de ataque preferidos de Planned Parenthood. No debemos sorprendernos de que el 25% de todos los abortos anuales ocurran en mujeres hispanas, a pesar de que los hispanos todavía son el 17% de la población total de EEUU.
Los cargos contra Daleiden y Merrit son totalmente falsos. Han sido acusados de grabar conversaciones “privadas” que de hecho ocurrieron en lugares públicos. El verdadero objetivo del Fiscal del Estado de California, Xavier Becerra, es castigar e intimidar a cualquiera que se atreva a denunciar las atrocidades que comete la industria del aborto en ese estado. El propio Becerra recibió donativos de Planned Parenthood para su campaña electoral. Sin embargo, no siente la necesidad de recusarse del caso.

Recientemente el Sr. Becerra recibió un premio por parte de una organización civil hispana en EEUU por “ayudar” a los hispanos en este país. ¿Ayudar a los hispanos? ¿Cómo es posible que una persona que favorece la matanza de bebés por nacer cuyos órganos son luego vendidos haya recibido semejante premio?

Tenemos la esperanza de que estos cargos sean retirados. No solo porque son infundados, sino también porque las mismas técnicas encubiertas del periodismo ciudadano han sido utilizadas legalmente en California para destapar actos de corrupción y otros delitos, como el abuso de animales. Pero tal parece que al partido que gobierna en California le importan más los cerdos que las personas que no han nacido todavía.
 
Oremos todos por David Daleiden y Sandra Merritt, para que el Señor los proteja de este escandaloso abuso estatal y les dé fuerzas para continuar su valerosa defensa de la vida humana ante el demoníaco negocio del aborto y sus compinches políticos. Oremos también por Becerra y los que trabajan para Planned Parenthood, para que el Señor convierta sus corazones y sane con Su luz la ofuscación de sus conciencias.

Cecilia Rodríguez Galván
Asesora de Vida Humana Internacional
Temas Educativos

 

En 2008, 26 Ministros de Educación y 30 Ministros de Salud se reunieron en la Ciudad de México en la cumbre de la XVII Conferencia Internacional sobre el SIDA y adoptaron la Declaración Ministerial “Prevenir con Educación” (“la Declaratoria” o “la DM”). Con esta declaración se creó uno de los compromisos más ambiciosos para los grupos que implementan la “educación” sexual genitalista en todo el mundo y que se dirigió específicamente a América Latina como un área de “educación” integral en sexualidad (EIS).

 

Tras la firma de la DM, se han realizado evaluaciones de su implementación por parte del gigante abortista Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés). La IPPF ha detectado cómo en gran parte de la región, tanto en materia legislativa como en el desarrollo de programas y contenido curricular, han logrado alcanzar los objetivos de la declaración. En 2015 el promedio de avance general para los 17 países evaluados fue de 69% [1].

 

Entre las acciones programáticas de la IPPF está el asegurar la implementación de “consejería” amigable a los jóvenes, que va acompañada de la eliminación de la patria potestad para la toma de decisiones de salud [2].

 

Entre las estrategias, los recursos y el marco legal de la IPPF, está el imponer los “derechos sexuales y reproductivos” [aborto encubierto], así como el establecimiento de recursos, marcos legales para lograr introducirlos en la educación y la salud, y campañas que han demostrado ineficacia a nivel mundial [3].

 

La “educación” sexual de la IPPF planteada a partir del sistema educativo y de salud en todo el mundo reclama ser “promoción de la salud sexual”. Sin embargo, podemos evidenciar que NO está enfocada en dar información veraz respecto del uso de la sexualidad sino en informar que a cualquier edad la libertad sexual es un “derecho” [4].

 

La Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo que la ONU llevó a cabo en El Cairo en 1994 (CIPD), donde intentó implantar el aborto como un “derecho” internacional, supuso la creación de nuevos currículos cuyo implantación dejó al derecho soberano de cada país [5]. Sin embargo, a través de los años el presunto “bien” de incluir “servicios sexuales y reproductivos” ha dado como resultado el mal que constituye el fomento de las relaciones sexuales en los jóvenes, como veremos a continuación.

 

Por ejemplo, en Inglaterra, un meta-análisis, que incluyó 30 estudios en 9,642 chicas adolescentes, demostró que los programas no logran que las jóvenes retrasen las relaciones sexuales. Otros 11 estudios, en este caso, de varones, en 7,418 jóvenes, llegaron a la misma conclusión. Se estudió la incidencia de las campañas y los programas escolares impartidos durante 30 años con vistas a lograr el retraso de la actividad sexual, el aumento del uso de anticonceptivos y la reducción de embarazos en adolescentes. Los autores concluyen que la “educación” sexual que se ha impartido desde 1970 no ha conseguido ninguno de esos tres objetivos [6]. No estamos a favor de que se les informe ni dé anticonceptivos a los estudiantes. Pero el punto es que ni siquiera esta meta, que es informe a la fracasada ideología de esta “educación” sexual, se logró cumplir.

 

Otro estudio que cubrió los años de 1998 a 2007, arrojó que las clínicas de salud diagnosticaron casi 250,000 casos nuevos de infecciones de transmisión sexual (ITS) en 1998 y que esta cifra se elevó a casi 400,000 en 2007. En cuanto a otros casos de ITS, las clínicas registraron casi 150,000 en 1998 y casi 250,000 en 2007. Y en cuanto a los casos de ITS en las clínicas de medicina genitourinaria (GUM clinics), se registraron 300,000 casos de ITS en 1998 y 350,000 en 2007 [7].

 

La “educación” sexual de la IPPF y otras entidades antivida ha sido un monumental fracaso en todo el mundo y, en particular, en América Latina. Los padres de familia deben tomar nota de ello y unirse a otros padres, para impedir que continúe el daño moral, espiritual y físico a sus hijos que estos programas causan.

 

Notas: [1]. Cf. El documento completo en PDF con todas sus gráficas y fuentes, pág., 3 en: [2]. Cf. Íbid., pág. 4. [3]. Cf. Íbid., pág. 5. [4]. Cf. Íbid., pág. 10. [5]. Cf. CIPD, par. [6]. Cf. British Medical Journal (324: 1426; 2002). Citado en Ibíd., pág. 12. [7]. Cf. “Sexualy Transmitted Infections”. Health Protection Agency Centre. TOI Infections. 18 de marzo de 2009. Gráfica citada en Ibíd., pág. 13.

El Colegio de Pediatras de EEUU urge a padres de familia, profesionales de la salud, educadores y legisladores rechazar todas las políticas públicas que condicionan a los niños a aceptar una vida de transición al sexo opuesto a base de sustancias químicas e intervenciones quirúrgicas, como si fuese normal y saludable. Los hechos científicos – y no la ideología – son los que determinan la realidad [1].

  1. La disforia de género (GD, por sus siglas en inglés) en menores de edad se refiere a una condición psicológica en la cual los niños experimentan una acentuada incongruencia entre su género, tal y como ellos lo perciben, y el género vinculado a su sexo biológico. Estos niños a menudo expresan que pertenecen al sexo opuesto. Se estima que las tasas de este problema no superan el 1% de los menores.
  2. Es falso afirmar que las diferencias, que algunos estudios arrojan, entre los cerebros de los transexuales adultos y los de los adultos no transexuales demuestran que la GD sea innata. Si estas diferencias en las estructuras cerebrales de los adultos transexuales existieran, las mismas serían muy probablemente el resultado, y no la causa, de la identificación y la conducta transexuales. Ello se debe a que se sabe que dicha identificación y dicha conducta configuran la microestructura cerebral a través de un proceso conocido como neuroplasticidad.
  3. Cuando la GD se da en los niños antes de la pubertad, esa GD se resuelve en el 80-95% de los pacientes cuando completan la adolescencia, luego de pasar de forma natural la pubertad. Ello concuerda con los estudios realizados en gemelos idénticos que demuestran que nadie nace con la pre-determinación genética para desarrollar la GD.
  4. La complejidad de la conducta humana se debe a una combinación de la biología, el medio ambiente y la capacidad para tomar decisiones libres. Los estudios realizados en gemelos idénticos demuestran que la GD está predominantemente influenciada por eventos no compartidos que ocurren después del nacimiento. El estudio realizado en adultos transexuales que contó con la muestra más numerosa arrojó que solamente en el 20% de los gemelos idénticos ambos eran transexuales. Los gemelos idénticos tienen el 100% del mismo ADN desde la concepción y se desarrollan en el mismo ambiente prenatal, donde están expuestos a las mismas hormonas prenatales. Siendo ese el caso y si los genes y las hormonas prenatales contribuyesen significativamente al transexualismo, los índices de concordancia transexual serían cerca del 100%. En vez de ello, se halló que el 80% de los pares de gemelos idénticos fue discordante en cuanto al transexualismo. Ello significa que por lo menos el 80% de lo que contribuye al transexualismo en un adulto, cuyo hermano gemelo idéntico no es transexual, consiste en una o más experiencias post natales no compartidas.
  5. No hay una sola dinámica familiar, situación social, evento adverso o combinación de los mismos que determine que el niño vaya a desarrollar la GD. Este hecho y los estudios realizados en gemelos idénticos sugieren que hay muchos factores que pueden causar la GD en ciertos niños vulnerables. Los estudios clínicos sugieren que la disfuncionalidad parental y familiar, el contagio y la presión social facilitados por los medios de difusión y las redes sociales contribuyen al desarrollo y la persistencia de la GD en algunos niños vulnerables. Pueden existir también otros factores que no se han descubierto todavía.
  6. Se ha suprimido el debate entre los médicos, los terapeutas y los académicos respecto de la reciente tendencia a afirmar apresuradamente que los niños que tienen la GD son transexuales. Muchos profesionales de la salud están muy preocupados porque el afirmar que un niño es transexual encamina a ese niño hacia un proceso de cambio de sexo que requiere el uso de hormonas tóxicas y cirugías innecesarias. Los profesionales de la salud que se oponen a esos procedimientos en base al principio de ética médica de “primero no hacer daño” son reducidos al silencio. Este hecho ocurre tanto en el ámbito de aquellos profesionales de la salud de tendencia conservadora como de aquellos de tendencia izquierdista [2].
  7. La sexualidad humana es un realidad biológica binaria: “XY” y “XX” son, respectivamente, marcadores genéticos del sexo masculino y femenino – no son marcadores de enfermedad o desorden. La norma del diseño humano es ser concebido varón o mujer. La sexualidad humana es binaria en su diseño y su evidente propósito es la reproducción y el florecimiento de nuestra especie. Este principio es evidente por sí mismo. Los desórdenes extremadamente infrecuentes que ocurren durante el desarrollo sexual, entre los cuales se encuentran el síndrome de la insensibilidad androgénica y la hiperplasia adrenal congénita, son desviaciones médicamente identificables de la norma sexual binaria, y se les identifica correctamente como desórdenes del diseño humano. Las personas que sufren estos desórdenes no constituyen un tercer sexo.
  8. Los seres humanos nacen con un sexo biológico. El género (la autoconsciencia de ser varón o mujer) es un concepto psicológico y no una realidad biológica. Nadie nace con una autoconsciencia de ser varón o mujer. Esa autopercepción se desarrolla con el tiempo y, como otros aspectos de la autoconsciencia, puede descarrilarse a causa de las percepciones subjetivas del niño producto de ciertas relaciones interpersonales y experiencias adversas desde la infancia. Las personas que “se sienten del sexo opuesto” o “en medio de los dos sexos” no constituyen un tercer sexo. Siguen siendo, biológicamente, del sexo masculino o femenino.
  9. Cuando una persona cree que es algo que no es, en el mejor de los casos es un ejemplo de confusión, y, en el peor, de autoengaño.
  10. Las hormonas para “cambiar el sexo” (estrógenos para varones y testosterona para niñas) están vinculadas a peligrosos riesgos para la salud. El suministro a varones de estrógenos por vía oral puede hacerlos correr el riesgo de sufrir trombosis o trombo embolismo, enfermedad cardiovascular, aumento de peso, aumento de los lípidos, aumento de la presión arterial, diabetes, enfermedad de la vesícula biliar, tumor en la glándula pituitaria y cáncer de mama. Las niñas que reciben testosterona pueden correr el riesgo de sufrir disminución del lípido de alta densidad (el colesterol protector) y aumento de los triglicéridos (que implica riesgo cardiovascular), aumento de los niveles de aminoácidos, toxicidad del hígado, exceso de células rojas, aumento de la apnea del sueño, resistencia a la insulina y efectos desconocidos en los tejidos mamarios, ováricos y uterinos.
  11. La pubertad no es un desorden y no debe ser tratada como si fuera una enfermedad intentando evitar que ocurra. Las hormonas que bloquean la pubertad inducen un estado de enfermedad, que es precisamente la ausencia de la pubertad. Las hormonas que bloquean la pubertad detienen el crecimiento de los huesos y disminuyen su densidad, impiden la organización y la maduración del cerebro del adolescente – que dependen de esteroides sexuales – e inhiben la fertilidad al impedir el desarrollo del tejido gonadal y de gametos maduros mientras dure el suministro de estas hormonas.
  12. Los niños pre púberes que reciben hormonas que bloquean la pubertad seguidas de hormonas del sexo opuesto quedan esterilizados permanentemente. Los niños pre púberes cuya pubertad no es suprimida por medio de hormonas pero que directamente reciben hormonas del sexo opuesto también quedan esterilizados permanentemente.
  13. Por lo menos un estudio prospectivo (cuyas conclusiones se proyectan hacia el futuro) ha demostrado que todos los niños pre púberes, a quienes se les suministran hormonas para impedir la pubertad, eventualmente eligen recibir hormonas para cambiar de sexo. Ello sugiere que pretender ser del sexo opuesto y suprimir la pubertad, lejos de ser plenamente reversibles e inocuos, como sus proponentes alegan, ponen en movimiento un solo e inevitable resultado: la identificación transexual, que requiere el uso de por vida de hormonas del sexo opuesto, las cuales, a su vez, causan infertilidad y otros riesgos graves para la salud.
  14. Las adolescentes que sufren de GD y que han tomado testosterona diariamente durante un año puede que sean sometidas a una mastectomía (extirpación de los senos) a una edad tan temprana como los 16 años. Este procedimiento no es reversible.
  15. Un estudio de seguimiento realizado durante 30 años arrojó tasas de suicidio en adultos suecos, que se sometieron a procesos para cambiar de sexo, casi 20 veces más elevadas que las del resto de la población. Téngase en cuenta que Suecia es uno de los países que más acepta la ideología LGBT. Ello demuestra que si bien el cambio de sexo alivia un poco la disforia de género en adultos, no da como resultado niveles de salud a la par con los de la población general. También sugiere que las disparidades en la salud mental no se deben principalmente al prejuicio social, sino a la patología que ha precipitado los sentimientos transexuales y el estilo de vida transexual.
  16. El condicionar a los niños para que crean el absurdo de que ellos o cualquier otra persona podrían “nacer con el cuerpo equivocado”, y que toda una vida de procedimientos hormonales y quirúrgicos para cambiar de sexo es normal y saludable, no es otra cosa que maltrato infantil. Reafirmar la disforia de género por medio de la educación pública y las leyes confundirán a los niños y a sus padres, y harán que más niños recurran a las “clínicas de género” donde les suministrarán hormonas para bloquear la pubertad. Ello, a su vez, asegurará que esos niños “elegirán” una vida de esterilidad, tóxicas hormonas para cambiar de sexo y probablemente también innecesarias cirugías que mutilarán sus cuerpos saludables cuando sean adultos.
  17. El permitir procedimientos irreversibles de por vida en menores de edad que no pueden dar un consentimiento válido constituye un serio problema de ética médica. Los niños y los adolescentes no tienen la madurez cognitiva ni la experiencia de vida para comprender la magnitud de tales decisiones. La ética por sí sola exige ponerles fin a la supresión de la pubertad, y al uso de hormonas y cirugías para cambiar de sexo en niños y adolescentes.

Notas: [1]. La declaración completa en inglés con todas sus fuentes se encuentra aquí: https://www.acpeds.org/the-college-speaks/position-statements/genderdysphoria-in-children. [2]. Véase en inglés: https://youthtranscriticalprofessionals.org/.

Joseph Meaney, PhD
Director Internacional de Desarrollo
Human Life International (HLI)

Nota del traductor/editor: Este artículo fue originalmente publicado para el Boletín de la Internacional de Seminaristas por la Vida de HLI. Sin embargo, estamos convencidos de su utilidad para todas las personas involucradas en la defensa de la vida y la familia.

El juicio de la conciencia es, al mismo tiempo, algo maravilloso a considerar y un asunto muy serio a tener en cuenta. Nuestro Señor inspiró a millones de mártires cuyas conciencias fueron formadas en la fe católica y que, como resultado de ello, dijeron a sus perseguidores: Podrás matarme, pero no podrás obligarme a traicionar mis convicciones de conciencia.
 

¿Qué significa la palabra “conciencia”?

La conciencia, o la conciencia moral, es un término filosófico y teológico que viene del latín conscientia, que significa “con conocimiento”. Este término latino viene, a su vez, del vocablo griego syneidesis. Estas formas antiguas de la palabra tienen el doble significado de tener conocimiento y de darse cuenta. Estos dos significados se encuentran presentes en los idiomas que provienen más directamente del latín, como el español.

Tristemente, la sublime realidad de la conciencia frecuentemente es caricaturizada y aun usada hoy en día como la justificación de casi toda clase de opiniones personales. Decir que mi conciencia me obliga o me prohíbe hacer algo puede ser una astuta manera de ponerle punto final a cualquier discusión o juicio moral. En el mundo real, sin embargo, esta estrategia fracasa. Intente decir a un juez o policía “mi conciencia me permitió llevarme el automóvil de esa persona” y verá cómo la ley trata ese tipo de tonterías.

La verdadera conciencia tiene un fundamento racional y objetivo y sus conclusiones pueden ser justificadas por otras personas. Para dejar que la conciencia sea nuestra guía, debemos saber exactamente qué es y qué no es:

La conciencia moral es un juicio de la razón por el que la persona humana reconoce la cualidad moral de un acto concreto que piensa hacer, está haciendo o ha hecho. En todo lo que dice y hace, el hombre está obligado a seguir fielmente lo que sabe que es justo y recto. Mediante el dictamen de su conciencia el hombre percibe y reconoce las prescripciones de la ley divina (Catecismo de la Iglesia Católica, no. 1778).

La Iglesia valora muchísimo la conciencia, ya que insiste en que toda persona tiene la obligación moral de seguir el juicio de su conciencia. Sin embargo, la Iglesia también nos pone sobre aviso explícitamente de que la conciencia no es infalible. De hecho, los errores de los juicios de conciencia han sido tan frecuentes que, a través de su historia, la Iglesia ha insistido con fuerza en la importancia capital de la formación de la conciencia y de la educación moral:

Hay que formar la conciencia y esclarecer el juicio moral. Una conciencia bien formada es recta y veraz. Formula sus juicios según la razón, conforme al bien verdadero querido por la sabiduría del Creador. La educación de la conciencia es indispensable para todos, puesto que todos nos encontramos bajo la presión de influencias negativas y somos tentados por el pecado a preferir nuestro propio juicio y a rechazar las enseñanzas autorizadas.

La educación de la conciencia es una tarea de toda la vida. Desde los primeros años despierta al niño al conocimiento y la práctica de la ley interior reconocida por la conciencia moral. Una educación prudente enseña la virtud; preserva o sana del miedo, del egoísmo y del orgullo, de los insanos sentimientos de culpabilidad y de los movimientos de complacencia, nacidos de la debilidad y de las faltas humanas. La educación de la conciencia garantiza la libertad y engendra la paz del corazón.

En la formación de la conciencia, la Palabra de Dios es la luz de nuestro caminar; es preciso que la asimilemos en la fe y la oración, y la pongamos en práctica.  Es preciso también que examinemos nuestra conciencia atendiendo a la cruz del Señor. Somos asistidos por los dones del Espíritu Santo, ayudados por el testimonio o los consejos de otros y guiados por la enseñanza autorizada de la Iglesia. (Catecismo de la Iglesia Católica, nos. 1783-1785.)

Debemos tener un profundo sentido de la fragilidad de la conciencia. Es una suprema arrogancia aseverar que uno sabe lo que está bien o lo que está mal en todos los casos. El pecado y el interés propio pueden oscurecer o nublar fácilmente nuestra conciencia. Por lo tanto, todos debemos humilde y respetuosamente buscar la dirección del Magisterio de la Iglesia y de las autoridades en las que confiamos que son personas santas y sabias.
 

Nuestra salvación está íntimamente relacionada con la conciencia

Está en juego nada más y nada menos que nuestro destino eterno. Si nuestra conciencia está confundida, nos puede “dejarnos llevar por la corriente” y aceptar cosas como “buenas” y “rectas” simplemente porque son “populares” o “políticamente correctas”. Ello nos puede hacer caer en graves errores respecto de los cuales no hay pretexto ante Dios. San Pablo expresa claramente este principio:

En efecto, cuando los gentiles, que no tienen ley, cumplen naturalmente las prescripciones de la ley, sin tener ley, para sí mismos son ley; como quienes muestran tener la realidad de esa ley escrita en su corazón, atestiguándolo su conciencia, y los juicios contrapuestos de condenación o alabanza, en el día en que Dios juzgará las acciones secretas de los hombres, según mi Evangelio, por Cristo Jesús. (Romanos 2:14-15).

La obligación de seguir la propia conciencia está estrictamente vinculada al requisito moral de formar bien dicha conciencia. Débiles pretextos, como el de “todo el mundo lo está haciendo” o el de “si te sientes bien haciéndolo, hazlo”, nunca deben convertirse en lemas de personas espiritual y moralmente bien formadas.

Es verdad que hay muchas situaciones grises en las que honestamente no está claro qué está bien o qué está mal. Por ello, la Iglesia ha empleado mucho tiempo y esfuerzo en la teología moral y en la bioética a través de los siglos, para ayudar a los que enfrentan dilemas morales.

La conciencia no conoce el bien moral y el mal moral solamente a nivel abstracto. La conciencia reconoce estas cosas también a nivel concreto. El resultado de una buena decisión moral puede ser positivo, en cuyo caso la persona logra tener una “conciencia clara y en paz”. O dicha decisión puede ser negativa, en cuyo caso la persona termina con una “conciencia culpable”. La conciencia obra como una voz interior, nos habla con claridad y autoridad. El Concilio Vaticano II lo dice de una manera poética: “La conciencia es el núcleo más secreto y el sagrario del hombre, en el que éste se siente a solas con Dios, cuya voz resuena en el recinto más íntimo de aquélla” (Constitución pastoral, Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, no. 16).

Uno puede intentar empujar la conciencia a un lado, ahogarla o despreciar la importancia de lo que va a realizar. Incluso, uno puede excusarse de cualquier responsabilidad diciendo: “Me ordenaron hacer eso” o “el castigo por hacer lo correcto era demasiado severo”, etc. Pero la conciencia sigue siendo la brújula moral en nuestro interior. Como muchos de nosotros sabemos muy bien, uno puede hacerse sordo a la voz de su conciencia y eventualmente dejar de escucharla del todo. Y, sin embargo, aun en esos casos, puede suceder que, en ciertos momentos de crisis, uno despierte y escuche de nuevo la voz de la conciencia.
 

¿Es la conciencia un sentimiento o una acción?

Uno de los aspectos más valiosos de la conciencia es que nos puede fastidiar y “roer” por dentro hasta que nos arrepintamos de nuestros pecados y regresemos a la Verdad. Hay gente que bromea sarcásticamente acerca de la “culpa católica”. Pero este sentimiento saludable de sentirnos culpables por el pecado que hemos cometido es increíblemente beneficioso al empujarnos de regreso a los brazos misericordiosos de Dios a través del Sacramento de la Reconciliación y de enmendar nuestra vida. Es similar a cuando sentimos un dolor que nos alerta acerca de una problema físico que tenemos y ello nos empuja a buscar la atención médica que necesitamos.

En su Suma Teológica, Santo Tomás de Aquino se refiere al juicio de conciencia como un acto de la razón práctica: “La conciencia, originalmente, indica la relación de un conocimiento con una cosa. Ya que conciencia equivale a un consaber. Ahora bien, la aplicación de una ciencia a una cosa se efectúa a través de un acto. Por eso, atendiendo a la razón nominal, resulta claro que la conciencia es un acto”. (Suma Teológica, Parte I, Cuestión 79, Artículo 13.)

Aunque es indiscutible que la conciencia es una facultad que tiene un sólido vínculo con el intelecto, la misma también se relaciona con el corazón y la voluntad, apelando a lo mejor que hay en el interior de la persona. La conciencia llama al hombre desde lo alto (Dios nos habla a través de ella), pero respeta plenamente su libertad respecto de cómo actuar. La tentación, por otro lado, apela a los instintos más bajos y a la debilidad, intentando seducir a la persona a hacer algo que viola lo que la persona misma ya sabe que es correcto. La conciencia ayuda al hombre a actuar libremente y evita que sea subyugado por las malas pasiones o las exigencias ideológicas; mientras que la tentación esclaviza a la persona a las pasiones, los deseos, los ídolos o las modas que son contrarias al bien que Dios quiere para nosotros.

Todos reconocemos los horrores que han cometido personas desprovistas de un conciencia activa en su interior. La conducta psicopática o sociópata es particularmente terrible, debido a que una frialdad y una astuta crueldad han sustituido a la conciencia. Las personas que tienen una conciencia mal formada o distorsionada pueden actuar o pensar de una manera casi tan horrible.

De los rincones más oscuros de la humanidad, sin embargo, podemos adquirir una mayor apreciación del carácter sagrado y de la belleza de una conciencia recta. Debemos esforzarnos por lograr una conciencia que rechace con desdén las muchas falsificaciones de la conciencia que nos propone el mundo actual.

La conciencia no es algo que nos permita justificar hacer lo que queramos, ni tampoco un mero “sentimiento” acerca de lo que debemos hacer o no hacer. En vez de ello, la conciencia es la voz de Dios que resuena en el corazón humano, revelándonos la verdad y llamándonos a hacer el bien y a rechazar el mal.

(Conferencia de Obispos Católicos de EEUU, La formación de la conciencia para ser ciudadanos fieles, no. 17.)

Abrigo la esperanza de que esta breve introducción al importante tema de la conciencia les incentive a formar y proteger sus propias conciencias y también las de las personas que el Señor les ha encomendado a vuestro servicio pastoral.



Fuentes consultadas en la redacción de este artículo que recomendamos para un estudio de profundización sobre este tema:

Catecismo de la Iglesia Católica, nos. 1776-1802, http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html

Concilio Vaticano II, Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, nos. 16, 19, 26, 50 y 87, http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/index_it.htm

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