¿Embarazada y con Problemas?

Miércoles, 13 de Abril de 2011 08:26

El mito del aborto legal y “seguro”

por  HLI

 

Adolfo J. Castañeda
Director de Programas Educativos
Vida Humana Internacional

 

El mito del aborto legal y “seguro” es parte de la “salud reproductiva”

El mito del aborto legal y “seguro” es parte de una estrategia abortista más amplia que se llama “salud reproductiva”. La "salud reproductiva" es un conjunto de estrategias en torno a una tergiversación de la promoción de la "salud". La "salud reproductiva" incluye las siguientes estrategias, de las cuales sólo vamos a abordar aquí la el mito del aborto legal y “seguro”:

-- El aborto legal y “seguro”.

-- La vía judicial o estrategia de “alto impacto”.

-- La estrategia de las “normas duras” y las “normas suaves”.

-- La estrategia de la “sociedad civil”.

La expresión “salud reproductiva” y sus derivados --como “derechos sexuales y reproductivos”, “salud sexual”, etc.-- es también uno de los muchos slogans eufemísticos que utiliza la “cultura” de la muerte para ocultar la realidad del aborto que está tratando de promover.

El término “salud reproductiva” fue definido en el Programa de Acción de la Conferencia sobre Población y Desarrollo (CIPD), que el abortista Fondo de Población de la ONU (FNUAP o UNFPA, por sus siglas en inglés) llevó a cabo en El Cairo en 1994 con la colaboraciónoficial de la también abortista IPPF. La definición de la “salud reproductiva” de la CIPD incluyó, entre otras cosas,  la “planificación de la familia”, que para el FNUAP, la IPPF y otras organizaciones internacionales significa el uso de los anticonceptivos, incluyendo los que son abortivos, es decir, los que impiden la implantación del embrión humano en el útero de su madre [1].

Aunque la definición de “salud de la CIPD no incluyó explícitamente el aborto quirúrgico, sí le dejó la puerta abierta a su posterior inclusión. Ello quedó demostrado cuando, en el 2000, la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicó, en el editorial de su boletín oficial, cuyo número completo fue dedicado precisamente a la “salud reproductiva”, una ampliación del significado de este término:

“Desde que el concepto de salud reproductiva fue impuesto en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de El Cairo en 1994, se sigue debatiendo cuáles son sus límites. Claramente la salud reproductiva se refiere a la prevención y el tratamiento de las enfermedades, pero también a las funciones normales, como el embarazo o el nacimiento…  Pero pensamos que esto no abarca el ámbito completo de este nuevo concepto, por ello en uno de los artículos de este Boletín, presentamos algunos de los componentes básicos de la salud reproductiva: la planificación familiar, el aborto, la morbi-mortalidad materna …” [2]

El artículo al que se refiere el editorial guarda una muy estrecha relación con los párrafos 7.2., 7.6., y 8.25. de la Conferencia de El Cairo, que fueron los párrafos que trataron acerca de la “salud reproductiva”, la salud pública y el aborto. El artículo de la OMS tiene un título que llama poderosamente la atención: “Hacer los abortos seguros: Un objetivo de buenas políticas y prácticas de salud pública”. La segunda mitad de este título ha sido sacada casi palabra por palabra del párrafo 8.25 de la Conferencia de El Cairo. En ese artículo del boletín de la OMS se afirma lo siguiente:

“Los embarazos no planeados y no deseados, constituyen una seria responsabilidad para la salud pública… Aún en los países donde la prevalencia de los contraceptivos es muy alta, existen embarazos no planeados y abortos... La legalización del aborto es un pre-requisito esencial para hacerlo seguro... Para hacer el aborto seguro, las leyes restrictivas necesitan ser anuladas, enmendadas o reemplazadasLos países tienen tres caminos principales para este fin: liberalizar las leyes de los códigos penales; legalizar el aborto parcial o totalmente a través de leyes positivas o por medio de sentencias judiciales; y despenalizar el aborto haciendo que desaparezca totalmente de la ley… basándonos en la salud pública, se deben evitar las leyes que tienden a posponer el procedimiento. Esas leyes incluyen el colocar la decisión del aborto en manos de gente que no es la propia mujer, el tomar en cuenta las cláusulas de ‘la objeción de conciencia’ a favor de aquellos proveedores que no quieren involucrarse, o el requerir un período de espera entre la obtención del permiso para el aborto y la práctica del mismo” [3].

La estrategia del aborto legal y “seguro”

Como señala la frase en negrilla apenas citada arriba, esta estrategia consiste en afirmar que es “necesario” legalizar el aborto para que éste sea “seguro” para la mujer, es decir, para que no mueran más mujeres por abortos clandestinos. Las siguientes dos observaciones esclarecen más aún los diferentes aspectos de esta malévola estrategia:

-- La primera observación acerca de lo que dice la OMS es que la difusión de anticonceptivos no impide el que ocurran abortos. Esta confesión de la OMS echa por la borda el falso y cínico argumento abortista de que es “necesario” difundir los anticonceptivos (sobre todo entre los jóvenes), para presuntamente “impedir” el aborto. En otras ocasiones ya hemos refutado esta trasnochada pretensión [4]. Sin embargo, hay algo importante que observar aquí. De esta afirmación de la OMS se puede deducir que, en una primera instancia, toda iniciativa de “salud reproductiva” está diseñada, entre otras cosas, para difundir los anticonceptivos, lo cual es ya en sí una estrategia abortista, con la astuta (pero equivocada) presunción de que éstos van a “impedir” los abortos clandestinos, para luego promover la legalización del aborto quirúrgico. Ello nos conduce precisamente a la siguiente observación.

-- La segunda observación es que la OMS está diciendo que no es suficiente que una iniciativa de “salud reproductiva” incluya la difusión de anticonceptivos, sino que eventualmente tiene que incluir también la legalización del aborto quirúrgico. ¿Por qué? Porque para la OMS, el aborto clandestino o ilegal es inseguro para la mujer; mientras que el aborto legal es “seguro” para ella. (A la OMS no le importa para nada el niño no nacido.) Como la difusión de anticonceptivos no asegura la eliminación de los abortos clandestinos (la primera observación que hicimos de lo que afirma la propia OMS), de ello se sigue, según la OMS, que de todas maneras hay que legalizar el aborto quirúrgico, para, presuntamente, hacerlo “seguro” para las mujeres. Esta es precisamente la segunda estrategia de la que estamos hablando aquí y que podemos llamar la estrategia (para nosotros el mito) del aborto legal y “seguro”.

Sin embargo, antes de abordar esa parte de nuestra refutación del “argumento” a favor del aborto legal y “seguro”, vamos a echarle un vistazo a la situación del aborto legal en EEUU, el país donde los abortistas comenzaron a difundir este mito:

Las principales consecuencias físicas del aborto para la mujer

El tema de las consecuencias físicas del aborto para la mujer es bastante amplio. Este tema incluye dichas consecuencias en sí mismas y también el asunto de cómo el movimiento abortista las exagera, cuando se trata de las complicaciones o muertes maternas por abortosilegales, y las oculta, cuando se trata de las complicaciones o muertes maternas por abortos legales.

En este artículo nos vamos a limitar a la consideración de las consecuencias físicas del aborto para la mujer, sobre todo del aborto legal en EEUU. Y para ello nos vamos a basar en la obra Brian Clowes, PhD., The Facts of Life, (Front Royal, VA, EEUU: Human Life International, 2001). Brian Clowes el director de investigación y capacitación provida de Human Life International, organización de la cual Vida Humana Internacional es la sección hispana.

los argumentos abortistas que se basan en cifras amañadas de lesiones y muertes maternas por abortos ilegales, que tienen el propósito de lograr la legalización del aborto en aquellos países donde éste es ilegal, como es el caso de la mayoría de las naciones latinoamericanas. Por supuesto, también incluiremos las refutaciones de esas falacias abortistas.

Podemos resumir las principales consecuencias físicas del aborto legal (e ilegal) para la mujer en las siguientes:

-- Muertes maternas.

-- Perforación uterina.

-- Laceraciones cervicales.

-- Placenta previa.

-- Embarazo ectópico.

-- Enfermedad inflamatoria de la pelvis.

-- Endometritis.

-- Cáncer del ovario.

-- Cáncer del hígado.

-- Cáncer de mama [5].

El propio abortero estadounidense Warren Hern ha admitido que “en la práctica clínica, hay pocos procedimientos quirúrgicos a los que se preste menos atención y donde se subestimen tanto los posibles peligros como en el aborto... Se suele pensar que las complicaciones son inevitables” [6].

En EEUU también mueren mujeres a consecuencias del aborto legal

En EEUU todos los años mueren unas 100 mujeres por abortos legales. Sin embargo, la gran mayoría de estas muertes no figuran como causadas por el aborto. Por el contrario, los forenses las atribuyen a otras causas, como “septicemia”, “percance anestésico” o “gangrena espontánea de los ovarios” [7].

Hay dos razones primordiales por las que los datos aportados sobre la tasa de daños por abortos legales en EEUU son inferiores a los reales:

-- En primer lugar, los centros de abortos no requieren legalmente una licencia, y la mayoría de los estados (entre ellos California, Nueva York, Texas y Florida, que constituyen el 40% de todos los abortos realizados en EEUU), no exigen registrar los daños relacionados con los abortos. Esto permite que muchas muertes y daños descubiertos después de que la mujer deja el centro de abortos puedan atribuirse a otras causas. Por ello, en muchos estados cualquier tasa de morbilidad y mortalidad por abortos legales tendrá que ser un estimado y, por lo tanto, una suposición [8].

-- En segundo lugar, menos del 40% de las mujeres que requieren una atención de emergencia después del aborto regresan al abortero, sino que acuden a su propio ginecólogo o a una sala de urgencias cuando empiezan a sufrir las secuelas del aborto, como las infecciones [9]. Una agravante es el hecho de que sólo de un 30% a un 40% de las mujeres que se han sometido a un aborto regresan al centro de abortos para su seguimiento (aunque se le requiera hacerlo), por lo que muchos daños pasan desapercibidos hasta que causan problemas graves [10].

Por todo ello es que resulta muy difícil recopilar una lista de todas las mujeres que han muerto por aborto legal en EEUU, desde que éste fue legalizado en 1973 [11]. Sin embargo, hay grupos provida en ese país que han logrado recopilar listas totalmente documentadas de muertes maternas por abortos legales. Por ejemplo, la organización provida Life Dynamics tiene una sección en su portal que muestra un cementerio virtual con los nombres y los datos de mujeres que han muerto por esta causa. La lista de Life Dynamics contiene 348 muertes maternas, la cual como dice la propia organización es “sólo la punta del iceberg” del total de dichas muertes en EEUU durante todos estos años [12].

Casos concretos de muertes maternas por aborto legal en EEUU

No solamente hay casos concretos de muertes maternas y de mujeres que han sido gravemente lesionadas por abortos legales en EEUU, sino que también hay verdaderas

historias de horror que han sucedido y que siguen sucediendo en los centros abortivos de ese país. No queremos caer en ningún tipo de morbosidad. Pero también estas víctimas del aborto --sin dejar de lado su responsabilidad moral, pero también dejando el juicio sólo a Dios misericordioso-- tienen un rostro y un nombre. De manera que a continuación reproducimos los datos esenciales de algunos casos concretos de muertes maternas y lesiones graves a mujeres por abortos legales, así como de historias de horror en los centros de abortoslegales de EEUU, sobre los cuales Vida Humana Internacional ha reportado también a través de los años:

-- El 13 de diciembre de 1996, Sharon Hamptlon, de 27 años de edad, murió a consecuencias de un aborto legal, que le practicó el abortero Bruce Steir, en Moreno Valley, California. Durante el juicio que se le celebró, Steir confesó que le había perforado el útero a Hamptlon durante el aborto que le practicó en el centro de abortos “A Lady’s Choice Women’s Medical Center” [13].

-- En abril de 1998, LouAnne Herron murió después de un aborto que le practicó el abortero John Biskind en la clínica de abortos “A-Z Women’s Center”, en Phoenix, Estado de Arizona. Biskind y Carol Stuart Schadoff, administradora del centro fueron acusadas por los fiscales de esa ciudad. Además, en los expedientes consta que otras dos mujeres tuvieron que ser hospitalizadas debido a que sufrieron fuertes hemorragias, luego de que Biskind les practicara el aborto. Naimah Sabree, una de las dos víctimas, quedó inconsciente en el ya mencionado centro de abortos y se despertó en el hospital, donde los médicos le practicaron una histerectomía (= extracción del útero) para salvarle la vida. Sandy Riddell, la otra víctima de Biskind, también fue a parar al hospital después de un aborto. Su caso es aún más dramático. Mientras se recuperaba del aborto en el mismo centro, Riddell comenzó a sangrar profusamente. Biskind la llevó de vuelta al salón de operaciones y, sin darle anestesia de forma apropiada, le raspó el útero para determinar por qué estaba sangrando. De regreso en el salón de recuperación, Biskind le aseguró a Riddell que iba a estar bien, a pesar de que la desafortunada mujer continuaba sangrando. Poco después, Biskind abandonó el centro y una enfermera tuvo que llamar al número telefónico de emergencia para pedir ayuda [14].

-- El 28 de febrero del 2002, a Diana López le practicaron un aborto en un centro abortivo de Planned Parenthood (“Paternidad Planificada”), la asociación miembro en EEUU de la internacional abortista IPPF\RHO. Diana murió poco después a consecuencia de ese aborto. Según el funcionario médico que la examinó, la muerte ocurrió debido a “una hemorragia causada por una traumática perforación cervical producida por una terminación electiva del embarazo a las 18 semanas”. El eufemismo “terminación electiva del embarazo” se refiere, por supuesto, al aborto que le fue practicado.

Este no fue el primer caso de muerte materna a causa de un aborto legal practicado por Paternidad Planificada, ni tampoco fue el primero en que le presentaron una demanda judicial por negligencia médica, como hicieron los familiares de Diana, ni siquiera es la primera vez que ese mismo centro incurre en negligencia médica. Ed Szymkowiak, director nacional en aquel entonces de STOPP International, una organización que se dedica precisamente a intentar detener la labor abortista de Paternidad Planificada, aseguró que “según el informe emitido la semana pasada [16-20 de junio del 2003] por el Departamento de Servicios de Salud de California, este centro de Paternidad Planificada ha sido citado por lo menos 6 veces por deficiencias serias con respecto al código de sanidad que causan muertes como esta” [15].

-- El 18 de agosto del 2003, una mujer de Phoenix, Estado de Arizona, dio testimonio ante un tribunal, bañada en lágrimas, de cómo el abortero Brian Finkel, a comienzos del 2000, la maltrató sexualmente antes de practicarle el aborto. El Sr. Finkel ha sido acusado de maltratar sexualmente a 35 mujeres desde 1986 y tiene un total de 67 cargos por maltrato femenino [16].

-- Durante ese mismo año del 2003 también ocurrió algo verdaderamente insólito. En Dayton, Estado de Ohio, hay un centro abortivo que se llama “Women’s Medical Center’, que no ha hecho arreglos con los hospitales locales para atender los casos de complicaciones a causa del aborto que se puedan presentar. Sin embargo, y aquí viene lo más increíble, un Juez de Distrito (es decir un juez federal), Algenon Marbley, de la ciudad de Columbus, en ese mismo estado, emitió un fallo por medio del cual le permitió a este centro de abortos seguir operando. Y ello a pesar de que el Departamento de Salud del Estado de Ohio les exige a este tipo de centros designar personal médico de emergencia por medio de “acuerdos de transferencia a hospitales”. El fallo del Juez Marbley bloqueó esta medida del Departamento de Salud de Ohio.

Pero ello no es todo. El abortero de ese centro es Martin Haskell, ¡el mismo que inventó el atroz procedimiento del aborto “por nacimiento parcial”! Este insólito caso no es el único y explica por qué en EEUU las leyes protegen más a los aborteros que a las mujeres que abortan[16].

-- El 17 de mayo del 2006, el Departamento de Salud de Alabama le suspendió la licencia al centro de abortos Summit Medical Center y fijó una audiencia para el 20 de junio del 2006. Sin embargo, antes de esa fecha, el mencionado centro voluntariamente entregó su licencia a dicho departamento. El Departamento acusó a la Dra. Debora Lyn Levich del ya mencionado centro de permitir que Janet F. Onthank King, una practicante de enfermería sin tener todavía la capacitación médica correspondiente, le tomase una ecografía a una mujer embarazada, que se encontraba en el tercer trimestre de su embarazo, concluyendo erróneamente que la criatura de ésta sólo tenía seis semanas de gestación. También les acusa de que esta misma empleada luego le suministrase a la gestante el potente fármaco abortivo RU 486, el cual en realidad sólo funciona hasta la séptima semana del embarazo, a pesar de que la embarazada sufría de un elevada y peligrosa presión arterial. El Departamento les ha suspendido sus licencias a Levich y a King.

El informe del Departamento también constata el hecho de que la mujer embarazada fue hospitalizada seis días después. Al momento del ingreso en el hospital, la cabecita del bebé se asomaba fuera del útero y la criatura, al ser extraída, ya se encontraba muerta. El cuerpecito del bebé estaba macerado, olía mal y pesaba cerca de tres kilos.

La Oficina de Investigación Médica de Alabama también está investigando el centro de abortos, el cual podría enfrentar cargos criminales. Además, les ha prohibido a Levich y a King trabajar juntas.

Ya en junio del 2004, el Summit Medical Center fue objeto de una demanda judicial luego de que una mujer muriera por tener el útero perforado, después de un aborto que se le practicó en dicho lugar. Al abortero Malachy DeHenre, que practicó el aborto, le suspendieron la licencia en los Estados de Alabama y Mississipi ese mismo año. La Comisión de Licencias Médicas de Alabama acusó a DeHenre de “flagrante negligencia médica”, luego de que a tres mujeres tuvieran que practicarles histerectomías completas para controlar las graves hemorragias que estaban sufriendo, a consecuencia de los sendos abortos que DeHenre les practicó. Una de ellas, Leigh Ann Stephens Alford, murió. El Summit Medical Center es, de hecho, parte de una cadena de centros de abortos legales, llamada Summit, que tiene otros centros en los Estados de Connecticut, Georgia, Michigan y Nevada, además de Alabama [17].

-- El 10 de enero del 2005, los padres de una chica de 19 años, que tenía el Síndrome de Down, la llevaron a un centro de abortos legalesen la ciudad de Wichita, Estado de Kansas. La joven tenía casi siete meses de embarazo. El abortero George Tiller le suministró a través del vientre una inyección de digoxina directamente al corazón del bebé no nacido. Luego empezó el procedimiento para dilatar la cérvix de la muchacha y ésta fue enviada a un hotel cercano para esperar el comienzo del “parto”.

Regresó al centro de abortos legales al día siguiente, después de “dar a luz” al bebé ya muerto en el automóvil de la familia. Tiller le practicó a la chica el procedimiento conocido de dilatación y curetaje. Como la joven había sufrido una ruptura en el útero durante el “parto”, se lo suturaron. Luego le suministraron una dosis de la píldora abortiva RU 486, para inducir contracciones uterinas.

La muchacha regresó al hotel con instrucciones de regresar al centro de abortos legales a la mañana siguiente. Regresó tal y como se le había pedido, pero la encontraron deshidratada, le dieron líquido de forma intravenosa y la enviaron de vuelta al hotel. Esa noche tuvo fuertes dolores abdominales y sangrado vaginal. A la mañana siguiente, la chica no respondía. Sus padres la llevaron de regreso al centro de abortos legales. Pero sufrió un paro cardiorespiratorio. Los paramédicos le practicaron la resucitación y la condujeron a la unidad de emergencia del hospital local, donde fue declarada muerta el 13 de enero del 2005.

El médico forense le practicó la autopsia y determinó que la causa de muerte había sido una sepsis (infección) debido a un aborto contaminado y hemorragia difusa. Esta joven “dió a luz” a un bebé muerto en condiciones no controladas e insalubres y sufrió una ruptura uterina. Los indicadores clínicos que ponen sobre aviso al profesional de la salud acerca de los riesgos significativos de una infección estaban presentes en ese momento. La chica murió a consecuencias de un shock séptico dos días después del “parto”. Una pronta hospitalización y un tratamiento agresivo hubieran podido salvarle la vida.

En este contexto, resulta insólito que en Kansas, no se les exija a los centros de abortos que tengan licencia, ni siquiera hay estándares clínicos mínimos que regulen el funcionamiento de estos centros de matanza de bebés no nacidos. El gobierno no supervisa esta instalación abortiva, donde se practican procedimientos complicados.

Más inaudito e indignante todavía es el hecho de que el dueño del centro de abortos, George Tiller, donde ocurró el trágico hecho que hemos descrito, está libre de todo cargo. El nuevo procurador de justicia del estado, a cuya campaña contribuyó el propio abortero,despidió al fiscal que estaba investigando el caso [18].

Refutación de las cifras exageradas de muertes maternas por abortos ilegales en el mundo

Este falso y grotesco argumento del mito del aborto legal y “seguro” lo hemos refutado muchas veces [19]. Sin embargo, conviene volver a hacerlo actualizando al mismo tiempo los datos acerca de ello. Y es que hay un componente fundamental de esta estrategia que todavía no habíamos mencionado. Cuando los abortistas utilizan este argumento estratégico inflan las cifras de muertes maternas por abortos ilegales, para entonces decir que es “necesario” legalizar el aborto. De esa manera los abortistas generar simpatizantes de la legalización del aborto y hacen que los defensores de la vida parezcan personas “crueles”. Por consiguiente, en el resto de este artículo, vamos una vez más a refutar esta estrategia. Utilizaremos para ello los datos aportados por Brian Clowes, PhD, en su libro The Facts of Life [20].

Sin embargo, antes de pasar a refutar estas exageraciones con algunos ejemplos, debemos dejar bien claro dos cosas:

-- Primero, es un hecho incuestionable, como ya lo demostramos fehacientemente en el capítulo anterior, que en cada aborto, legal o ilegal, muere violentamente un niño por nacer. Por consiguiente, la refutación del mito del aborto legal y “seguro” viene simplemente a reforzar el argumento de que la pretensión de legalizar el aborto para “salvaguardar” la salud y la vida de las mujeres es una falacia.

-- Segundo, una sola mujer que muera a causa de un aborto, sea éste legal o ilegal, ya es una tragedia. Por consiguiente, al refutar las cifras exageradas de muertes maternas por abortos ilegales, no estamos de ninguna manera trivializando el problema, sino solamente contribuyendo a la refutación de una falacia que, después de todo, es utilizada para legalizar el aborto y contribuir con ello a que más mujeres y niños mueran por esa causa.

Una de las cifras que los abortistas usan con frecuencia es la de 200.000 muertes maternas por abortos ilegales cada año en el mundo. El Instituto Worldwatch ha dado a conocer ese dato estadístico, que repiten prácticamente todos los grupos abortistas, especialmente la IPPF [21]. Pero, como veremos a continuación, esa cifra es una burda exageración.

-- Primero que todo, a veces los abortistas dicen que ese dato se obtuvo de los “registros hospitalarios”. Pero ello tendría que ser el resultado de una gigantesca tarea de recopilación a nivel internacional, y los abortistas nunca proporcionan la documentación original ni una verificación imparcial de esta cifra. De hecho, dicha prueba sería imposible, dada la calidad extremadamente rudimentaria de los censos y estadísticas hospitalarias en muchos países en vías de desarrollo [22].

-- Segundo, hay que establecer el número aproximado que más se acerque al real de muertes maternas por abortos ilegales en el mundo. Unos pocos cálculos sencillos darán un estimado bastante preciso:

-- Para empezar a calcular ese estimado, se deben establecer primero dos supuestos razonables sobre las tasas de mortalidad materna a causa del aborto. El primero de esos dos supuestos es la tasa anual a nivel mundial de muertes maternas por abortos legales y el segundo es la tasa anual a nivel mundial de muertes maternas por abortos ilegales. El Instituto Alan Guttmacher, que está vinculado a la asociación miembro de la IPPF/RHO en EEUU (Paternidad Planificada), calcula que actualmente la tasa anual a nivel mundial de muertes maternas por abortos legales es de 0,6 muertes maternas por cada 100.000 abortos legales. Para realizar ese cálculo, el Instituto Alan Guttmacher asume que los abortos ilegales son 20 veces más peligrosos que los legales a nivel mundial. Según esa suposición, la tasa anual a nivel mundial de muertes maternas por abortos ilegales es de 12 muertes maternas por cada 100.000 abortos ilegales.

-- Ahora bien, para calcular el número total anual a nivel mundial de muertes maternas por abortos legales y el número total anual a nivel mundial de muertes maternas por abortos ilegales, debemos tener un estimado del número total anual a nivel mundial de abortoslegales y un estimado del número total anual a nivel mundial de abortos ilegales. Según los cálculos del Instituto Alan Guttmacher, cada año se practican un total a nivel mundial de 26 a 31 millones de abortos legales, y un total a nivel mundial de 10 a 22 millones de abortos ilegales.

-- Las estadísticas anteriores nos llevan a la conclusión de que cada año mueren un máximo de 2.640 mujeres a causa de abortos ilegalesen el mundo. Recuerde el lector que estas cifras se calculan con las estadísticas proaborto, por lo que son inmunes a cualquier acusación de parcialidad provida. Esto significa que la cifra de 200.000 muertes maternas anuales por aborto ilegales que usan los abortistas ¡es una exageración de un 7.500%! [23].

También en EEUU los abortistas exageraron las cifras de muertes maternas por abortos ilegales

Antes de 1973, el año en que fue legalizado el aborto en todo EEUU, los abortistas comenzaron a utilizar precisamente la táctica del aborto legal y “seguro”, que luego han ido difundiendo por todo el mundo, incluyendo América Latina:

-- Antes de 1973, los abortistas en EEUU decían falsamente que cada año morían entre 5.000 y 10.000 mujeres por abortos ilegales, cuando en realidad la cifra promedio en los años 60 de dichas muertes fue de 90 a 150. Ese estimado viene de fuentes abortistas y del gobierno de EEUU. Es decir, no es una cifra “amañada” por el movimiento provida. Ciertamente esas muertes maternas constituyen una tragedia. Pero el punto es que los abortistas habían inflado las cifras de muertes maternas por abortos ilegales por un factor de ¡por lo menos 33veces! [24].

-- Además, como ya hemos señalado en el capítulo anterior, hoy en día mueren por lo menos 100 mujeres al año por abortos legales en EEUU, a pesar de que las leyes favorecen más al negocio del aborto que a la salud de las mujeres, como ya también explicamos [25]. De manera que la legalización del aborto no ha ayudado para nada a la salud femenina en EEUU, sin tener en cuenta el insoslayable hecho de que en cada aborto, legal o ilegal, muere violentamente una inocente criatura que no ha nacido todavía.

Sin embargo, los abortistas en EEUU siguen insistiendo en que el aborto legal y “seguro” contribuye a una mejor salud materna, principalmente porque se eliminan los peligros de los abortos ilegales. Para apoyar esta declaración, señalan que la tasa de mortalidad materna en EEUU después de legalizar el aborto es menor que antes de que se legalizara. La IPPF repite este argumento varias veces en su documento Visión Año 2000 como justificación para legalizar el aborto a nivel mundial [26].

Esa es una típica verdad a medias de los abortistas. Las tasas de mortalidad materna después de legalizar el aborto en EEUU y en otros países realmente son menores que antes, pero el aborto tiene poco o nada que ver con el cambio, que siempre es resultado de factores más significativos. Es importante resaltar que el descenso más significativo en la tasa de mortalidad materna ocurrió antes de la legalización del aborto en 1973:

-- La tasa de mortalidad materna en EEUU (que incluye todas las muertes por abortos, nacimientos y embarazos ectópicos) fue de 37,1 por cada 100.000 nacimientos vivos en 1960. La tasa fue de 16,4 por cada 100.000 nacimientos vivos en 1973, el año de la legalización nacional del aborto en EEUU. Ello significa que el descenso promedio anual de la tasa de mortalidad materna antes de legalizar totalmente el aborto (entre 1960 y 1973) fue de 1,59 por cada 100.000 nacimientos vivos. Este descenso se mantuvo casi constante incluso después de que los primeros estados legalizaran el aborto durante el período de 1967 a 1969 [27].

-- Ahora bien, en 1978, la tasa de mortalidad materna fue de 9,6 por cada 100.000 nacimientos vivos. Ello significa que el descenso promedio anual de la tasa de mortalidad materna después de la legalización del aborto (durante el período 1973-1978) fue de 1,36 por cada 100.000 nacimientos vivos, inferior al descenso promedio anual antes de la legalización del aborto. En 1993, la tasa de muertes maternas comenzó a nivelarse a 7,5 muertes maternas por cada 100.000 nacimientos vivos, a medida que llegaba a su nivel más bajo, aunque recientemente la tasa de muertes maternas por cada 100.000 nacimientos vivos ha empezado a subir de nuevo a pesar de la facilidad para tener acceso al aborto legal [27].

-- En todo caso, la tendencia constante, en general, de la tasa de mortalidad materna a descender refleja los avances en todos los campos de la medicina. La introducción de métodos abortivos, tanto legales como ilegales, que presentan menos riesgos para la madre tienen un impacto despreciable en el dicho descenso [27].  Respecto de ello, el Dr. Bernard Nathanson, ex abortista convertido en provida, que en el pasado había difundido cifras exageradas de muertes maternas por aborto ilegal en EEUU, ha afirmado: “De hecho, la reducción de la mortalidad materna se ha debido en gran parte, si no totalmente, a los avances en las técnicas de anestesia; al desarrollo de antibióticos nuevos y más potentes; a la aparición del ultrasonido en tiempo real; a grandes progresos en la tecnología de laboratorios con un mayor conocimiento de los mecanismos de las enfermedades infecciosas; a técnicas de transfusión más sofisticadas y, quizás lo más importante, a un nivel más alto y más estandarizado de formación de enfermeras, estudiantes de medicina y médicos residentes en obstetricia y ginecología” [28].

Cuando un país legaliza el aborto el número de abortos aumenta considerablemente

Pero ello no es todo. Ahora viene un dato muy importante. Cuando un país comete el gravísimo error de legalizar el aborto, el número de abortos tiende a aumentar tremendamente, hasta estabilizarse en una cifra muy superior a la de los abortos ilegales antes de la legalización de éstos. Ese es precisamente el caso de EEUU:

-- En ese país se practican actualmente cerca de 1,4 millones de abortos legales al año. Desde 1980, el número de abortos legales al año se ha estabilizado en esa cifra. Recordemos que el aborto fue legalizado en EEUU en 1973, aunque en realidad algunos estados ya habían legalizado el aborto antes de ese año [29].

--Ahora bien, antes de 1973, en EEUU se practicaban un promedio de 150.000 abortos al año. De nuevo, ese estimado también proviene de fuentes abortistas y gubernamentales y no del movimiento provida [24].

-- Esas cifras indican que desde que en EEUU se legalizó el aborto, el número de abortos practicados al año ha aumentado casi 10 veces. Si ello ocurre en un país “desarrollado” como EEUU, ¿cómo no va a ocurrir en en otros países del mundo si llegan a cometer el mismo error?

Todo ello implica que el número total de muertes y lesiones maternas por causa del aborto legal puede llegar a ser igual o superior al del aborto ilegal. Pero, de nuevo, como ya hemos señalado, es muy difícil constatar esa cifra debido a la conspiración de silencio por parte del negocio del aborto y las leyes abortistas.

También en América Latina los abortistas han exagerado las cifras de muertes maternas por abortos ilegales

En varios países de América Latina, los abortistas han llegado al extremo de dar a conocer cifras de muertes maternas debidas a abortos ilegales que son más altas que el número total de muertes de todas las mujeres en edad fértil por cualquier causa. No tenemos el espacio para dar los datos que cada país. Nos limitaremos a tres ejemplos.

-- BEMFAM, la asociación brasileña de la IPPF/RHO, ha dicho que anualmente mueren 400.000 mujeres por aborto ilegal en el Brasil. Sin embargo, las cifras del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE) han demostrado que en 1980 murieron 55,066 mujeres brasileñas entre 14 y 50 años por cualquier causa. Las cifras del IBGE fueron confirmadas por las estadísticas de la propia OMS, que muestran que en 1986 murieron 41.685 mujeres brasileñas entre 15 y 41 años, y, de éstas, 241 murieron por complicaciones de abortos, tanto legales como ilegales. Esto significa que BEMFAM aumentó el número real de muertes por abortos ilegales en el Brasil ¡en un 166.000%! [30].

-- El 28 de junio del 2000, en un artículo publicado en el diario mexicano El Excelsior,  se afirmó que en México se registraban cerca de 1,7 millones de abortos al año, tanto espontáneos como provocados (ilegales); de ese total, aproximadamente el 50% eran espontáneos y el 50% provocados. También se dijo que, según estimados de la OMS,  por cada 100.000 abortos ilegales en el mundo, se registran 1.000 muertes maternas.

Si tomáramos en cuenta esas cifras, en México habría aproximadamente 850.000 abortos ilegales al año, lo que según el estimado de la OMS, provocaría la muerte de 8.500 mujeres cada año. Ahora bien, según las estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) de México, el número total de muertes maternas al año es de 1.454, de las cuales 116 son atribuidas al aborto. Si como dijo el artículo de El Excelsior, el 50% de esos abortos son provocados (ilegales), entonces el número total de muertes maternas por abortos ilegales al año en México es de 58. El factor de exageración del artículo de El Excelsior es aproximadamente de: ¡147 veces! [31]

-- El 26 de febrero del 2006, en un artículo publicado en el diario La Razón, de Bolivia, y titulado “La lucha contra el aborto”, se afirma lo siguiente: “El aborto determina también que cada año mueran en el país 6.000 mujeres, entre 15 y 35 años de edad, debido a las complicaciones de esta práctica ilegal”. En ese mismo diario y ese mismo día se publicó otro artículo, titulado “Los hospitales deben atender los abortos mal realizados”, en el cual se afirma lo siguiente: “Según el Programa Nacional de Salud Sexual (PNSS), se estima que en Bolivia se practican alrededor de 115 abortos por día, vale decir que al año son entre 40 mil y 50 mil”. Luego, en ese mismo artículo, también se afirma lo siguiente: “Un documento de Católicas por el Derecho a Decidir menciona a la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de Bolivia para informar que este órgano colegiado calcula una tasa de 60 muertes por cada 10.000 abortos”. Las afirmaciones de estos dos artículos se contradicen mutuamente respecto del número de muertes maternas anuales en Bolivia por concepto de abortos clandestinos. Si tomamos como promedio anual la cifra media de 45.000 abortos clandestinos en Bolivia y le aplicamos la tasa de 60 muertes maternas por cada 10.000 de estos abortos, tenemos la siguiente proporción: 60 muertes maternas / 10.000 abortos ilegales = X / 45.000 abortos ilegales al año, donde X = número total de muertes maternas por abortos ilegales al año en Bolivia. Si resolvemos por X, el resultado es X = 270 muertes maternas al año por abortos ilegales en Bolivia. Esta cifra de 270 muertes maternas del segundo artículo está en abierta y flagrante contradicción con la cifra de 6.000 muertes maternas al año por abortos ilegales en Bolivia que menciona el primer artículo. El factor de exageración de la cifra de 6.000 muertes con respecto a la de 270 es aproximadamente de ¡22 veces! [32]

Resumiendo, el argumento del aborto legal y “seguro” es un mito sin fundamento alguno. Lo único de seguro que tiene el aborto, legal o ilegal, es que mata a un niño por nacer y destroza el alma de su madre.

¿Ha habido algún país del mundo donde se ha ilegalizado el aborto y luego haya bajado el número de muertes maternas?

El caso de Polonia, un país de 40 millones de personas, desbanca totalmente el mito del aborto legal y “seguro”:

-- En 1990, cuando el aborto todavía era legal en Polonia, morían entre 160 mil y 180 mil bebés no nacidos al año a causa de este crimen.

-- En 1993, se aprobó una ley prohibiendo el aborto, que había sido legal en ese país durante 44 años bajo el régimen ruso.

-- La prensa y la ONU protestaron y dijeron que esa ley contraria al aborto causaría un aumento del aborto clandestino, con más riesgos para la madre.

-- No podían estar más equivocados:

- Para 1999, el número de abortos descendió a 250.

- El número de mujeres hospitalizadas por pérdidas bajó de 59,454 a 44,185.

- El número total de complicaciones por embarazos y nacimientos descendió de 178 a 144 por cada 10,000 mujeres.

- De 1995 a 1999, ninguna mujer murió a causa del aborto.

- Los bebés prematuros nacen a menudo de mujeres que han abortado anteriormente y mueren con más frecuencia. En los últimos 10 años el número de esas muertes neonatales ha disminuido de 19 a 9.6 [33].

El mundo entero, y en paticular América Latina, debería tomar nota.

Este artículo es el resultado de combinar los fragmentos correspondientes de los capítulos 6 (páginas 110-118) y 7 (páginas 141-155), del libro del mismo autor “La defensa del niño por nacer ante la ‘cultura’ de la muerte (Front Royal, VA, EEUU: Human Life International, 2007), disponible a la venta en Vida Humana Internacional, por teléfono (305) 260-0525 o en línea:http://www.vidahumana.org/catalogo/catalogo.html.

Notas:

[1]. FNUAP, Programa de Acción de la Conferencia Internacional de Naciones Unidas sobre Población y Desarrollo (CIPD), El Cairo, 13 de septiembre de 1994, parágrafos, 7.2., 7.6. y 8.25, http://www.unfpa.org/spanish/icpd/icpd_poa.htm#ch7. El énfasis es nuestro. IPPF Corporate Brochure, págs. 20-21. Disponible (en inglés) en archivo PDF en http://www.ippf.org/about/corporatebrochure/index.htm, haciendo “click” en el enlace “IPPF Corporate Brochure (PDF, 1631 KB)”. Para conocer más acerca de la IPPF, visite enhttp://www.vidahumana.org, la sección sobre este tema en: http://www.vidahumana.org/vidafam/ippf/ippf_index.html. Consulte también el portal de la propia IPPF: http://www.ippf.org.

[2]. J. Patrick Vaughan and Carla AbouZahr, Editorial, “Reproductive Health: Widening Horizons,”

Bulletin of the World Health Organization, 2000, 78 (5), pág. 569, disponilbe (en inglés) en:http://www.who.int/docstore/bulletin/tableofcontents/2000/vol.78no.5.html. El énfasis es nuestro.

[3]. M. Berer, “Making Abortions Safe: A Matter of Good Public Health Policy and Practice,” Bulletin of the World Health Organization, 2000, 78 (5), pages 580-592, http://www.who.int/docstore/bulletin/tableofcontents/2000/vol.78no.5.html. El énfasis es nuestro.

[4]. Cf. en el portal de Vida Humana Internacional http://www.vidahumana.org, la sección, totalmente documentada, “Conexión entre la anticoncepción y el aborto”,

http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/conexion.html.

[5]. Cf. Clowes, págs. 22-23.

[6]. Hern, Abortion Practice, págs. 101 y 103. Fuente citada en Clowes, p. 22.

[7]. Cf. Clowes, p. 22.

[8]. Cf. Ibíd., p. 23.

[9]. Cf. Schonberg, “Ectopic Pregnancy and First Trimester Abortion”, Ob.Gyn. 49 (1S): 73S-75S, enero de 1997. Fuente citada en Clowes, p. 24.

[10]. Cf. Major & Cozzarelli, “Psychosocial Predictors of Adjustment to Abortion”, Journal of Social Issues 48(3):121-142 (1992). Fuente citada en Clowes, p. 24.

[11]. Cf. Clowes, págs. 310-319. Hay que tener en cuenta que las leyes en relación con el aborto han cambiado en algunos países (no en EEUU), desde que se publicó la obra de Clowes en el 2001.

[12]. Cf. en el portal de Life Dynamics http://www.lifedynamics.com, haga “click” en el enlace http://www.lifedynamics.com/Pro-life_Group/Pro-choice_Women/ y luego, hacia la parte inferior y central de la página, donde dice “Click here to see the Blackmun Wall”. Información bajada el 2 de febrero del 2007.

[13]. Cf. A Abortion Practitioner Who Killed Woman Will Face Murder Trial,@ Pro-Life Infonet, 6 de abril del 2000,  Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla .

[14]. Cf. Arizona Republic, 13 de mayo del 2000; A Woman Begged For Help Before Her Abortionb Killed Her,@ The Pro-Life Infonet, Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla , 30 de enero del 2001.

[15]. Cf. Steven Ertelt,'A Family of Woman Who Died in Botched Abortion Sues Planned Parenthood”, LifeNews.com, 26 de junio del 2003,http://www.lifenews.com/state15.htmlA Mother of Three Killed by Planned Parenthood Abortion”, STOPP International, contacto: Erik Whittington, 540-226-9004. Email:  Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla . Portal: http://www.stoppinternational.org.

[16]. Cf. LifeNews.com Report, 20 de agosto del 2003, http://www.LifeNews.com.

[17]. Cf. Gudrun Schultz, “Alabama Abortion Clinic Surrenders License After Woman Delivers Dead Full-Term Baby,” LifeSiteNews.com, 15 de junio del 2006.

[18]. License Designations for Healing Arts and Podiatry, Kansas State Board of Healing Arts, 235 S. Topeka Boulevard - Topeka, KS 66603-3068. Tel.: (785) 296-7413 - Toll Free: 1-888-886-7205 - Fax: (785) 296-0852, http://www.ksbha.org/misc/status.html#act, información bajada el 23 de enero del 2007.Steven Ertelt, “Abortion Practitioner: Who Killed Girl in Failed Abortion Hits Pro-Lifer With Car”,LifeNews.com, 6 de abril del 2006, http://www.lifenews.com/state1561.html; Meg Jalsevac, “Kansas Voters Let Abortionist, George “Tiller the Killer”, Avoid Criminal Investigations”, LifeSiteNews.com, 9 de noviembre del 2006; Meg Jalsevac, “New Kansas Attorney General Immediately Fires Prosecutor of Abortionist Tiller”, 11 de enero del 2007, LifeSiteNews.com.

[19]. Cf. en el portal de Vida Humana Internacional http://www.vidahumana.org, la sección, totalmente documentada, “¿Legalizar el aborto para impedir las muertes maternas?,  http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/enganos.html.

[20]. Cf. Brian Clowes, PhD, The Facts of Life, 2nda edición, Front Royal, VA, EEUU: Human Life International, 2001, págs. 18-21. Todas las fuentes que vamos a citar a continuación han sido citadas en esas páginas.

[21]. Jodi L. Jacobson. “Coming to Grips With Abortion” págs. 114-131, en el State of the World 1991 Report del Instituto Worldwatch. W.W Norton Publishers, Londres, 1991. También emitida como Worldwatch Paper # 97, The Global Politics of Abortion.

El Fund for the Feminist Majority afirmó que “El aborto ilegal mata a una mujer cada 3 minutos a nivel mundial” en el encabezado del aviso publicitario para su vídeo de propaganda “Abortion for Survival”, julio/agosto 1989, Ms. Magazine, p. 47. 1989 Planned Parenthood Federation of America, “The Bush Administration: Dragging US Back to the Back Alley”. International Planned Parenthood Federation, Western Hemisphere Region, Inc. Annual Report, 1989. Nueva York: PPFA, 1989, págs 2-3.

[22]. February 6, 1989 Planned Parenthood Federation of America advertisement in the New York Times “How Can You Explain That Her Mother Died of Politics?”.

[23]. Stanley K. Henshaw. “Induced Abortion: A Worldwide View, 1990”, Family Planning Perspectives, marzo-abril de 1990, págs. 76-89. Fuente citada en Clowes, págs. 19-20. La revista Family Planning Perspectives es publicada por el abortista Instituto Alan Guttmacher.

[24]. Bernard Natanson, MD, Aborting America, Doubleday, 1979, p. 193; Marian Faux, Roe v. Wade: The Untold Story of the Landmark Supreme Court Decision That Made Abortion Legal, MacMillan Publishers, 1990, p. 370; Malcom Potts, Peter Diggory y John Peel, Abortion, Cambridge University Press, 1970; Christopher Tietze, MD, Induced Abortion: A World View, 1983, New York: The Population Council, 1983; Matthew J. Bulfin, MD, “Deaths and Near Deaths with Legal Abortions”. Presentado ante el American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) Convention at Disney World, Florida, 28 de octubre de 1975. Fuentes citadas en Clowes, págs. 16-17.

[25]. Cf. Clowes, p. 22.

[26]. Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF). Visión Año 2000http://www.ippf.org/about/v2000_esp.htm.

[27]. U.S. Bureau of Commerece, Department of the Census. National Data Book and Guide to Sources, Statistical Abstract of the United States 1999. Washington DC: U.S. Government Printing Office. Table 133, “Infant, Maternal, and Neonatal Mortality Rates and Fetal Mortality Rates, by Race: 1980 to 1997.”

[28]. Bernard N. Nathanson, M.D, FACOG. “A Pro-Life Medical Response to ACOG, enero 1990: Publicación: “Public Health Policy Implications of Abortion” presentada por William F. Colliton, M.D, et al. American Life League, 1990.

[29] Stanley K. Henshaw, “Abortion Incidence and Services in the United States, 1995-1996”, Family Planning Perspectives, noviembre-diciembre de 1998, págs. <263-270, Tabla 1 (cifras de 1973 a 1996); Centers for Disease Control and Prevention, Surveillance Summaries, 4 de septiembre de 1992 (cifras de 1970 a 1972). Fuentes citadas en Clowes, p. 333.

[30]. Cf. Carta del 30 de diciembre de 1991 del Dr. Geraldo Hideu Osanai, Presidente, Associaçao Pro-Vida Da Brasilia a Andrew M. Nibley y Thomas D. Thompson de la Agencia Reuters en la ciudad de Nueva York.

[31]. Cf. Amalia Escobar, “Regulan abortos a sonorenses”, El Excelsior, 28 de junio del 2000, p. 24-B. Fuente citada en María Eva Serrano, “México: Falsas cifras sobre número de abortos”, Noticias mundiales de Vida Humana Internacional,http://www.vidahumana.org/news/mexico-mentiras_dec00.html. María Eva Serrano es la que realizó el análisis que hemos citado.

[32]. “La lucha contra el aborto” y “Los hospitales deben atender los abortos mal realizados”, La Razón, 26 de febrero 2006. Recuérdese que Católicas por el Derecho a Decidir es un grupo abortista.

[33]. “Poland -- No Underground Abortions,” Life Issues Institute, Inc., International Right to Life Federation, Inc., Vol. 11, No. 3, mayo/junio del 2000, http://www.lifeissues.org/international/v11no3.html. Información enviada por María Eva Serrano, Delegada Comité Provida, A.C., Hermosillo, Sonora, México. Noticias Globales. Año III. Número 265, 86/00. Gacetilla nº 379; Buenos Aires, 2 de diciembre 2000. http://pagina.de/noticiasglobaleshttp://wwwpuertovida.com/noticiasglobalesNoticias Globales 86/00, Buenos Aires, 2 de diciembre 2000. Editor: Pbro. Dr. Juan Claudio Sanahuja. E-mail:  Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla . Tel/Fax: (54-11)-4813-5320; (54-11)-4811-1678.

 

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