La Oficina del Censo de Estados Unidos informa sobre los beneficios del crecimiento demográfico

El mejor recurso natural de Estados Unidos es su gente. Esta creencia se encuentra plasmada en los documentos que establecieron la nación donde se dice que la vida humana, en toda su abundancia, es el primer derecho inalienable, derecho que está reafirmado a través de la historia. Desde el comienzo de la nación, su población, que entonces contaba con solamente 3 millones de colonizadores en su región este, ha crecido hasta llegar a 270 millones hoy día. Y con el crecimiento demográfico, viene la prosperidad.

Comparemos los Estados Unidos del 1900 con los Estados Unidos del 2000, tal como recientemente hizo el Centro Nacional del Censo del gobierno federal de Estados Unidos en su estudio de 1999, titulado “Compendio del Milenio”. Al comienzo del siglo pasado, Estados Unidos tenía una población de 76 millones con una edad promedio de longevidad de 47 años, y su índice de crecimiento económico era de 6,2.

Mientras la población crecía durante el siglo pasado, también aumentaba la edad promedio de longevidad, al igual que los inventos científicos y la actividad empresarial. Hoy día Estados Unidos tiene una población de 270 millones, una longevidad de vida de 77 años, y un índice de crecimiento económico de 1.430, lo cual es 231 veces más que su índice a comienzos del pasado siglo.

Al comienzo del nuevo milenio, la oficina federal estadounidense para el censo establece claramente que Estados Unidos nunca antes había conocido una población tan grande, productiva y saludable. Gracias al ingenio de los científicos y al esfuerzo de los agricultores, las tierras cultivadas continúan rindiendo cosechas anuales más allá de lo estimado. Los descubrimientos científicos permiten una mayor longevidad de vida y una menor mortalidad: compárese la mortalidad de 17,2 por cada 1.000 personas en 1900 con la de 8,6 por cada 1,000 personas en 1997.

Sin embargo, se está viendo una reducción demográfica dentro del núcleo familiar, de 4,8 personas por familia en 1900 a 2,6 personas por familia en 1996. Las tasas de nacimiento han disminuido; mientras que las de longevidad han aumentado. Estas estadísticas señalan a la persona de edad avanzada como la persona promedio de la población. Y esa edad promedio de la población de 65 años o más continúa creciendo, desde una tasa de 16,5% a otra de 24,3% para el 2020. Para el 2050, Estados Unidos será un país que envejece con una tercera parte de su población compuesta de personas de 60 años o más.

El problema más grave de este asunto es la baja tasa de nacimientos, lo cual impide un re-emplazo humano. Por primera vez en la historia de Estados Unidos, existe el grave peligro de una población en descenso.

Para el 2020, se proyecta que la tasa mundial de nacimientos será de 1,5 niños por familia. Como resultado de estas estadísticas alarmantes, la población estadounidense comenzará a ver un descenso en el 2030, lo cual se acelerá en las siguientes décadas.

Aquellos que dicen que un descenso demográfico no significa necesariamente que habrá una crisis socio-económica, deben mirar hacia la vieja Europa. Allí su mejor economía está envuelta en la muerte. Los mortuorios y los cementerios hacen muy buen negocio, mientras que las salas de maternidad en los hospitales y las escuelas pre-escolares están vacías.

Con el comienzo de este nuevo milenio, los estadounidenses tienen ante sí una opción histórica. ¿Estarán abiertos a que crezca su población, o quedarán condenados a un futuro en declive? Si concluimos (como han dicho algunos ideólogos antivida) que “hemos visto al enemigo y se trata de nosotros mismos”, entonces el futuro declive se nos presenta como algo inevitable. Aquellos que son historiadores llegarán a una conclusión distinta, porque la población de una nación siempre ha sido su mejor recurso y no tenemos por qué permanecer cerrados al crecimiento de nuestra población estadounidense.

Fuente: Steven W. Mosher, “US Census Report Reveals Benefits of Population Growth”, PRI’s Weekly Briefing, Vol. 2 , No. 1, 7 de enero del 2000. Contacto: Scott Weinberg,             (540) 622-5227       /scott@pop.org. Steven Mosher es el Presidente del Population Research Institute.

El Population Research Institute o PRI (Instituto de Investigación sobre asuntos de población) es una institución no lucrativa que se dedica a denunciar el control demográfico realizado por medio de la anticoncepción, la esterilización y el aborto, así como las falsas premisas que lo sustentan, como el mito de la “sobrepoblación”. El PRI también ofrece una visión de las alternativas correctas para un justo desarrollo de los pueblos. El PRI publica la revista bimensual PRI Review, así como un informe semanal por email a sus suscriptores. Diríjase (en inglés) a Population Research Institute, P.O. Box 1559, Front Royal, Virginia 22630, USA. Página web: www.pop.org Email: pri@pop.org. Tel.:             (540) 622-5240      .

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *