La pensión europea está en peligro de sufrir un colapso por causa de la disminución de la fertilidad

El Presidente de la Comisión Europea advirtió recientemente a los gobiernos, que para el 2005 cerca de la tercera parte de la población europea estará cobrando sus pensiones. Romano Prodi, de Italia, también advirtió que el gobierno será quien pague casi todas las pensiones, es decir, los contribuyentes europeos cargarán con los gastos. La advertencia de Prodi se suma a una serie de predicciones desoladoras en relación con los resultados del control demográfico.

Luego de décadas de propaganda alarmista acerca de la “sobrepoblación” y de programas, apoyados por los gobiernos, para el “crecimiento cero de la población”, la mayoría de los países europeos ya no se están reemplazando a sí mismos demográficamente. La mujer promedio, en una sociedad avanzada, debe tener 2,1 hijos durante su vida para que la población de su país permanezca estable. La Organización de Naciones Unidas informa que 61 países, y toda Europa, están sufriendo una “fertilidad por debajo del nivel de reemplazo”. Los expertos predicen que esta cifra aumentará a unos 80 países para el año próximo del 2001.

Los expertos también predicen que la población de Italia disminuirá un 28%, o sea, en 41 millones de personas, para el 2050. También predicen que la Unión Europea en su totalidad disminuirá a 18 millones de personas menos que Estados Unidos, cuya población todavía continúa creciendo. En estos momentos, la población europea es más grande que la de Estados Unidos.

Pero los problemas demográficos no sólo están afectando a Europa occidental. Los países ex- comunistas de Europa oriental tienen problemas demográficos aún peores. En un informe emitido recientemente por la Comisión Económica de la ONU para Europa, se predice que, para el 2050, los niveles de la población disminuirán en un 33% en los países ex-comunistas. El informe declara que los países de Europa oriental tienen las tasas de fertilidad más bajas del mundo. Las últimas cifras, de 1998, revelan que las mujeres tienen un promedio de 1,3 hijos en Europa oriental, comparado con el de 1,6 de Europa occidental.

El resultado inmediato de la “fertilidad por debajo del reemplazo” es una población envejeciente. A medida que la población anciana llega a la edad de retiro, tiene que depender de un seguro social y de sistemas de salud de rápida expansión. Este nudo se duplica porque un disminuyente número de trabajadores más jóvenes y productivos no puede suplir las crecientes necesidades de la población de mayor edad.

El problema de Europa se exacerba aún más debido a que las leyes permiten la jubilación a una edad demasiado temprana para ello. Italia permite a sus trabajadores restirarse a los 50 años. Aunque la edad legal para el retiro, en la mayor parte de Europa, es a los 65 años, la sanción económica para la jubilación temprana es tan pequeña que muchos optan por dicha jubilación de todas maneras. Según un informe publicado en el Herald Tribune, la edad promedio de retiro para los hombres es de 61 años y para las mujeres, de 58.

Un informe reciente de la ONU demostró la necesidad de un aumento dramático de la inmigración para suplir la carestía en la fuerza laboral. Ello parece ser políticamente infactible, ya que el número relativamente pequeño de trabajadores inmigrantes en Europa está causando serias dificultades políticas y ha dado pie para que surjan partidos políticos que se oponen vehementemente a la inmigración.

A los expertos provida les preocupa que la situación europea de poblaciones que envejecen rápidamente y que causan que los servicios sociales se estiren excesivamente será un caldo de cultivo para el aumento de la falsa y criminal “solución” de la eutanasia. Ya esta infame práctica se está llevando a cabo en Holanda.

Fuente: Austin Ruse, “European Pension Systems Set To Collapse/Low Fertility Blamed”, Friday Fax, 4 de mayo del 2000. Vol. 3. No. 24.

Austin Ruse es el Presidente del Instituto Católico para la Familia y los Derechos Humanos o C-Fam (Catholic Family & Human Rights Institute), una entidad no lucrativa que se dedica a observar y a informar sobre las actividades de la ONU en los asuntos que tienen que ver con la vida humana, la familia y el control demográfico. Diríjase (en inglés) al Catholic Family & Human Rights Institute, 866 United Nations Plaza, Suite 4038, New York, New York 10017, USA. Tel.:             (212) 754-5948      . Fax: (212) 754-9291. E-mail: c-fam@c-fam.org. Página web: www.c-fam.org>. C-Fam publica un boletín semanal electrónico o en fax, titulado Friday Fax (“Fax del viernes”).

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