¿Existe una “sobrepoblación”?

Es cierto que la población mundial ha aumentado durante este siglo. Incluso, se duplicó de 1950 a 1991, y en 1993 alcanzó la cifra de 5,6 mil millones de habitantes1. Pero este aumento demográfico no se debe a un aumento de la tasa de nacimientos, sino a un aumento sin precedentes de la esperanza promedio de vida, fruto de mejores políticas y condiciones sanitarias y alimenticias2.

En realidad, al contrario de lo que alegan los alarmistas, la tasa de crecimiento de la población mundial está disminuyendo dramáticamente. Además de esto, no sólo no hay una “superpoblación”, sino que en realidad lo que hay es una implosión demográfica. Los siguientes datos lo demuestran:

1. El Buró del Censo de los Estados Unidos (US Census Bureau) informó recientemente que en 1996 la población mundial aumentó en sólo 79,6 millones de personas. Esta cifra es 6,4 millones menos que los 86 millones y pico de aumento demográfico de 1994, cantidad que se considera ahora el punto culminante del crecimiento de la población mundial. La cifra de los 79,6 millones es también aproximadamente 20 millones menos que los 100 millones que los alarmistas del crecimiento demográfico han estado anunciando continuamente3.

2. Además, la tasa de crecimiento demográfico mundial ha disminuido, después de alcanzar su máximo entre 1965 y 19704. En 1994 dicha tasa fue de 1,5%, la más baja en los últimos 50 años y ha continuado disminuyendo después de 19955.

3. Mientras la población de Asia, África y América Latina continuará creciendo todavía durante algunas décadas más, el resto del mundo sufrirá pronto una caída demográfica en picada. La población mundial alcanzará su ápice de 7 mil millones en el 2030, y luego comenzará un largo descenso hacia el ocaso demográfico de la humanidad. Esto es esencialmente lo que ha predicho la División de Población de las Naciones Unidas (ONU) en su informe del 13 de noviembre de 19966.

4. La razón inmediata de esta disminución, confirmada por las cifras más recientes de la División de Población de la ONU, es la disminución del tamaño de las familias. Según el Buró del Censo de los Estados Unidos, la tasa de fertilidad mundial (el número de hijos por mujer nacidos durante su vida fértil), ha disminuido hasta alcanzar la cifra de 2,9, la más baja de la historia, cuando apenas hace poco más de 10 años, en 1985, era de 4,27. Téngase en cuenta que, según los demógrafos, para que una nación logre reemplazar su población en la próxima generación, necesita como mínimo una tasa de fertilidad del 2,2.

5. Actualmente hay 79 países, que constituyen el 40% de la población mundial, cuyas tasas de fertilidad se encuentran por debajo del nivel de reemplazo (2,2). Las naciones desarrolladas son las que se encuentran en la peor situación. De hecho, hay 15 de ellas en las que cada año se llenan más ataúdes que cunas. Todas las demás seguirán el mismo camino. Los esfuerzos de los gobiernos por detener este desastre demográfico, de tremendas consecuencias socioeconómicas, han sido inútiles. En Alemania y Japón, por ejemplo, a pesar de los abundantes incentivos financieros que se les ofrecen a las mujeres dispuestas a tener más hijos, las salas de maternidad permanecen vacías8.

6. Pero esta carestía de nacimientos se ha extendido ahora más allá del mundo desarrollado. En estos momentos hay 27 países en desarrollo donde las mujeres tienen un promedio de menos de 2,2 hijos. Hay que tener en cuenta que las inferiores condiciones sanitarias y económicas de estos países, hacen que su nivel de reemplazo tenga que ser en realidad más alto que el de 2,2.9

7. Además, la tasa anual de crecimiento demográfico de los continentes en desarrollo está descendiendo también: la de Asia bajó de 2,3% en 1970 a 1,9% en 1990, la de América Latina de 2,9% en 1970 a 2,1% en 1990, y aunque la de África ha aumentado un 0,3%, las numerosas guerras, las catástrofes naturales, y la epidemia del SIDA hacen que esa cifra no sea confiable10.

8. Por si esto fuera poco, la densidad poblacional (habitantes por km2) de los países y continentes en desarrollo es baja. La de América Latina y la de África es mucho más baja que la de Europa Occidental (cuyos países están desarrollados), como lo demuestra la siguiente tabla:11

 

Continente Densidad (habitantes por km2)
África 80
Europa 213
América Latina 55
Norteamérica 55
Asia 422
Oceanía 55

9. Por último, la población mundial no ocupa más del 1% de la superficie firme del planeta, el equivalente a vivir cómodamente (según el típico hogar estadounidense) en el Estado de Texas, dejando al resto del mundo completamente vacío12.

Fuentes: 1. Daniel Noin, Atlas de la population mondiale. Paris. Reclus. La Documentation française, 1991, 22; Population Reference Bureau, World Population Data Sheet, 1993. 2. Eamonn Keane, Population and Development (Gaithersburg, Maryland: Population Research Institute, 1994), 23. 3. Steve Mosher, “¿Demasiada gente? ¡Nada de eso!”, Escoge la Vida (marzo-abril de 1996): 1. 4. Noin, 22. 5. U.S. Census Bureau, Report on World Population (abril de 1994). 6. Mosher, 1. 7-9. Ibíd. 10. Jacqueline R. Kasun, Ph.D., Population and Enviroment. Debunking the Myths (Baltimore, Maryland: Population Research Institute, 1991), 2-3; Population Reference, World Population Data Sheets, 1970-1990; Gene Antonio, The AIDS Cover-Up? The Real and Alarming Facts About AIDS (San Francisco: Ignatius Press, 1996), 67-74. 11. Keane, 29. 12. Kasun, 2.

Nota: Esta información ha sido tomada del libro de Adolfo J. Castañeda, Coordinador Auxiliar de Vida Humana Internacional, ¡Vale la pena vivir! (Miami: Vida Humana Internacional y Florida Center for Peace, 1997), capítulo VII. Usted puede adquirir este valioso libro por sólo $3.00 más costo de envío. Diríjase a Vida Humana Internacional, 4345 SW 72 Avenue, Suite E, Miami, FL 33155, USA. Tel.: (305) 662-1497. Fax: (305) 662-1499. Email: .

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