Agenda 2030

La Agenda 2030 de la ONU es un plan de acción en 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para implantar el control demográfico, el aborto y la ideología de género, entre otros males, en todo el mundo, sobre todo en los países en desarrollo.

¿Qué es la Agenda 2030? Antecedentes

Resumen, objetivos 1 y 2

Objetivos 3 al 6

Objetivos 7 al 10

Objetivos 11 al 14

Objetivos 15 al 17

Cambio climático

La ideología del cambio climático propone la eliminación de los combustibles fósiles para supuestamente disminuir un presunto “calentamiento global” que causaría enormes problemas climáticos que dañarían el medio ambiente y la vida humana en el planeta.

Predicciones y otras falsedades

Problemas de la energía verde y los vehículos eléctricos

Mentiras y promotores

Control demográfico y rechazo de la ideología

Educación sexual

La “educación” sexual integral es en realidad una estrategia que las organizaciones antivida internacionales utilizan para pervertir a menores, adolescentes y jóvenes con el propósito de que acepten el aborto, la ideología de género y otros males. Todo ello lo realizan denigrando los derechos de los padres.

La ONU y la educación sexual

El UNFPA y la OMS usan la inteligencia artificial

América Latina y Estados Unidos ante la educación sexual

Género

Esta ideología plantea erróneamente que cada persona puede decidir qué identidad sexual (“género”) adoptar, aunque sea contraria a su sexo real biológico. También promueve el transgenerismo o el mal llamado “cambio de sexo”, incluso en menores de edad.

Preocupación, ciencia y disforia de género

Daños del “cambio de sexo”

Origen y errores del género: Qué hacer

Globalismo

El globalismo es un plan de acción de varias organizaciones internacionales antivida para implantar un gobierno mundial, debilitar o eliminar las soberanías nacionales y promover el aborto y otros ataques contra la vida y la familia.

Qué es, origen y estado actual

Antidemocracia, progresismo y wokismo

Actores y financistas (I)

Actores y financistas (II)

Actores y financistas (III): Qué hacer