Restablecen financiación a imperio abortista (I)

 

Padre Shenan J. Boquet

Presidente de Vida Humana Internacional

 

Publicado el originalmente en inglés 13 de julio del 2026 en: Planned Parenthood Funding Restored After Congress Fails to Renew Medicaid Ban | Human Life International

 

Vida Humana Internacional agradece a José A. Zunino la traducción de este artículo.

 

 

Nota del Editor: A pesar de que este artículo centra su atención en el grave problema de la financiación al grupo abortista Planned Parenthood de EEUU, más adelante aborda el tema de la también grave financiación de Planned Parenthood a nivel internacional, incluyendo los países hispanos. Aprovechamos esta nota también para recordar a los lectores que al tratar el tema del aborto no lo hacemos con el objetivo de condenar a nadie que haya caído en este grave pecado, sino para llamar, con mucho amor, a la conversión y al recurso al siempre necesario Sacramento de la Confesión para poder recibir la infinita misericordia de Dios. La Iglesia también cuenta con ministerios de reconciliación y sanación postaborto.

 

 

Celebración nacional recibe un cubo de agua fría

 

El pasado sábado 4 de julio, Estados Unidos celebró el 250 aniversario de la Declaración de Independencia, el documento que proclama el respeto al derecho a la vida, otorgado por Dios, como principio fundamental sobre el que se funda esta gran nación.

 

Pero mientras los estadounidenses se reunían para disfrutar de los fuegos artificiales y los desfiles, ese día ocurrió algo más, con mucha menos atención: Planned Parenthood recuperó la capacidad de facturar a Medicaid, restableciendo así el flujo de cientos de millones de dólares de los contribuyentes al mayor proveedor de abortos del país. [Medicaid es la agencia del gobierno que se encarga de ayudar a las personas de bajos recursos a tener acceso a servicios de salud.]

 

Exactamente un año antes, el 4 de julio de 2025, el presidente Trump firmó una ley, entre cuyas disposiciones se encontraba una medida que retiraba la financiación de Medicaid a los proveedores de atención médica que realizan abortos.

 

Los defensores de la vida habían solicitado una prohibición de diez años, pero las complejas normas presupuestarias del Senado la redujeron a un solo año. Planned Parenthood demandó para detener incluso eso, pero los tribunales lo mantuvieron. Ese año ya ha expirado.

 

El Congreso, a pesar de las numerosas advertencias, no renovó la disposición antes de su receso de verano. Así pues, a partir del pasado fin de semana, Planned Parenthood podrá volver a facturar a Medicaid, una fuente de ingresos que, según algunos estimados, superará los 600 millones de dólares para esta organización abortista durante el próximo año.

 

Los líderes provida llevaban meses dando la voz de alarma. Lamentablemente, sus advertencias fueron pasadas por alto.

 

 

¿Qué logró la prohibición de un año de financiación a Planned Parenthood?

 

El año de suspensión de fondos fue breve, pero demostró la importancia de detener el flujo de fondos públicos hacia las centros que practican abortos. Planned Parenthood se quejó amargamente de que los recortes la obligaron a cerrar casi treinta de sus centros, mientras que muchos otros centros atravesaban dificultades financieras.

 

Algunas filiales de Planned Parenthood encontraron formas astutas de suplir la falta de fondos. NPR (la radio nacional pública) informó en abril, bajo el titular “¿Podrá el bótox mantener a flote a Planned Parenthood?”, que la filial más grande de la organización había comenzado a ofrecer inyecciones de bótox e hidratación intravenosa “para el rejuvenecimiento de la piel” para compensar los millones de dólares de Medicaid que faltaban.

 

Ese mismo mes, Planned Parenthood publicó su último informe anual, correspondiente al año fiscal que finalizó en junio, justo antes de que entrara en vigor la retirada de fondos. Ese año, la organización realizó la cifra récord de 434,450 abortos, un 8% más que el año anterior, aproximadamente un aborto cada 73 segundos, mientras recaudaba la cifra récord de 832 millones de dólares en fondos públicos.

 

En la última década, Planned Parenthood ha practicado casi cuatro millones de abortos y ha recibido más de siete mil millones de dólares de los contribuyentes. Y, como de costumbre, sus programas de detección de cáncer y servicios prenatales han seguido disminuyendo.

 

Y esta es la organización a la que el Congreso acaba de permitir volver a recibir fondos públicos.

 

 

¿Por qué los líderes provida critican al Congreso?

 

Los líderes provida han reaccionado con indignación ante esta negligencia, y con razón.

 

Students for Life Action anunció que califica con una “F” a todos los miembros del Congreso por haber mantenido la financiación de Planned Parenthood. Su presidenta, Kristan Hawkins, envió un mensaje de video a nivel nacional instando a los votantes a exigir que el Congreso actúe de inmediato para redirigir el gasto en salud, alejándolo de quienes provocan abortos y acercándolo a quienes salvan vidas.

 

“Debido a que el Congreso no actuó para mantener los recortes, Planned Parenthood y la industria del aborto recibieron un regalo de los contribuyentes federales en el 250 aniversario de Estados Unidos: acceso a cientos de millones de dólares de Medicaid, un recurso escaso”, declaró. “En resumen, los votantes provida quieren que el dinero destinado a la salud se invierta en quienes buscan que sus pacientes sobrevivan con sus vidas y su fertilidad intactas”.

 

“Me resulta incomprensible que los líderes del Congreso decidieran no retirarles la financiación como parte del último proyecto de ley de conciliación”, lamentó el senador Josh Hawley (republicano por Misuri). Y añadió que eso equivale a dar por sentado que los votantes provida continuarán votando por los republicanos, cuando se sabe que  “dependes de que esos votantes salgan a votar por ti en [las elecciones de] noviembre.”

 

Gran parte de la indignación del movimiento provida se dirige directamente a los republicanos, quienes controlan ambas cámaras del Congreso y la Casa Blanca, pero que dedicaron el año a otras prioridades mientras se agotaba el plazo.

 

La presidenta de Live Action, Lila Rose, señaló que fue un “fracaso moral” que el Congreso no impidiera la reanudación de la financiación de Planned Parenthood. “El presidente Trump y el Congreso deben actuar lo más rápido posible para restablecer y extender la suspensión de fondos a Planned Parenthood y a toda organización que practique abortos”, declaró Rose en un comunicado.

 

The Hill informa que este episodio ha profundizado la brecha entre el movimiento provida y el Partido Republicano.

 

Los políticos que hacen campaña defendiendo la santidad de la vida y luego permiten que más de quinientos millones de dólares anuales vuelvan a fluir hacia la mayor cadena de centros de aborto del país por pura negligencia merecen ser escuchados y rendir cuentas. No se trata de una cuestión partidista. Se trata de una cuestión de derechos humanos fundamentales.

 

Continuará.