Por clonación humana se entiende “la reproducción asexual de la totalidad del organismo humano, con el objeto de producir una o varias ‘copias’ substancialmente idénticas, desde el punto de vista genético, del único progenitor” (n. 28). “Las técnicas propuestas para realizar la clonación humana son dos: fisión gemelar y transferencia del núcleo.

 

“La fisión gemelar consiste en la separación artificial de células individuales o grupos de células del embrión, en las primeras fases del desarrollo, y en su subsiguiente traslado al útero, para conseguir artificialmente embriones idénticos.

 

“La transferencia de núcleo, o clonación propiamente dicha, consiste en la introducción de un núcleo extraído de una célula embrionaria o somática en un óvulo anteriormente privado de su núcleo, seguido por la activación de este óvulo que, por consiguiente, debería desarrollarse como embrión (nota 47)”.

 

“La clonación se propone  con dos objetivos fundamentales: reproductivo, es decir, para conseguir el nacimiento de un niño clonado, y terapéutico o de investigación” (n. 28). En este último caso, se intenta obtener las células madres del embrión clonado, para presuntamente curar ciertas enfermedades hereditarias hasta ahora no curables por medio de tratamientos convencionales. Sin embargo, ambos tipos de clonación humana implican la destrucción de embriones.

 

Fuente: Síntesis del documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe, titulado Instrucción dignitas personae sobre algunas cuestiones de bioética, publicado el 8 de septiembre de 2008. Tomado con la debida autorización de http://www.aciprensa.com/Docum/documento.php?id=216, en: “La enseñanza de la Iglesia Católica sobre la reproducción artificial (II)”, Experimentación con embriones y reproducción artificial (I), 29 de abril de 2013. Vida Humana Internacional, http://vidahumana.org/dossiers.

 

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