Stefano Gennarini, J.D.

NUEVA YORK, 12 de septiembre (C-Fam) «Esta es la primera vez que no he necesitado sedantes antes de una reunión de junta», bromeó el director del Fondo de Población de la ONU (UNFPA, por sus siglas en inglés).

La junta ejecutiva del Fondo de Población de las Naciones Unidas se reunió la semana pasada para supervisar las actividades del organismo de mil millones de dólares y aprobar nuevos programas nacionales. El Director del Organismo, el médico nigeriano Babatunde Osotimehin, se sentía aliviado de que la reunión fuera tranquila: «¡Ha sido una junta muy calmada!».

La bestia del control demográfico surge de un periodo de agitación debido a escándalos que involucran a funcionarios de la ONU altamente remunerados, una mala administración y la cooperación ininterrumpida del organismo con China, pese a la política de un niño por familia.

Se atribuyó a Osotimehin el haber supervisado una revisión del organismo con un nuevo plan estratégico que se centra más que nunca en la salud sexual y reproductiva con especial énfasis en las mujeres y los jóvenes; el «centro del blanco», como se lo conoce en los círculos de las agencias, a partir del nuevo diagrama estratégico.

El Secretario General volvió a designar a Osotimehin para otro periodo de tres años que comienza en enero de 2015. Recibió las felicitaciones de embajadores y delegados en la reunión de junta ejecutiva del viernes.

Osotimehin encomió la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo de 1994 (CIPD) diciendo que es la piedra angular de los esquemas de desarrollo de la ONU.

«Y añadió: Desde 1990 hemos observado que la tasa mundial de fertilidad ha caído un 23%», sostuvo, y calificó esto de «logro» gracias al plan de la CIPD. El 40% de los recursos del organismo están destinados a la planificación familiar y a la anticoncepción incluyendo la que es abortiva y dañina para la salud de la mujer, nota de
VHI”.

Este organismo ha salido a flote de la recesión económica con un presupuesto de mil millones de dólares. Supone un incremento del 400% desde su presupuesto durante la década del noventa. Uno de sus grandes desafíos es el uso de esos fondos, en particular dado que el mundo está prácticamente saturado de anticonceptivos.

Según investigaciones del Instituto Guttmacher, en las que se basa el Fondo de Población de la ONU, solo el 8% de las mujeres del mundo carece de acceso o no puede solventar la compra de anticonceptivos modernos. Muchas mujeres, especialmente en África, no los usan porque emplean otros métodos de planificación familiar, debido a efectos secundarios, por motivos culturales, o simplemente porque quieren tener hijos. El Fondo de Población de la ONU quiere cambiar eso y está intensificando sus esfuerzos para «aumentar la demanda» de anticonceptivos. El organismo está integrando la anticoncepción a todas las áreas de los sistemas de salud, incluso promoviéndola como un modo rentable de mejorar la salud materna.

Los críticos dicen que la salud materna es solo una idea tardía en el Fondo de Población de la ONU, ya que el organismo está más preocupado por la reducción de la fertilidad. Aunque la anticoncepción puede disminuir el número total de embarazos, no ayuda a las madres embarazadas y hay inversiones cruciales en salud materna que están rezagadas de sobremanera. Según investigadores independientes, las muertes maternas a nivel mundial han descendido solo un 22% desde 1990, pese a las políticas de la CIPD.

Es más, el organismo ha promovido en países pobres anticonceptivos inyectables que están restringidos o prohibidos en países ricos debido a sus graves efectos secundarios y al incremento en el riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual.

Los países donantes ricos están decididos a mantener la reducción de la fertilidad como uno de los ejes de la labor del organismo.

Pese a los problemas financieros y la contracción económica de Japón, un canoso representante de ese país dijo que su nación continuaría con los mismos niveles de contribución para el organismo de la ONU, porque Japón considera a la población como un asunto mundial «ligado directamente a la seguridad humana».

Invitó a las naciones a recurrir a su país por ayuda en materia de envejecimiento, donde las ventas de pañales para adultos superan a la de pañales para niños, y promocionó un nuevo programa del gobierno denominado «Envejecimiento Activo».

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano

Fuente: http://c-fam.org/en/espanol/volumen-17/7990-el-fondo-de-poblacion-a-la-pesca-de-mas.