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Estamos lanzando un curso de capacitación virtual provida/ profamilia para todo el mundo y tendrá la participación de varios conferencistas de alto nivel, dirigido a voluntarios de grupos provida y parroquias.

El curso consta de 7 módulos y tendrá una duración de 1 mes por modulo (una reunión de dos horas por semana durante cuatro semanas), le incluyo la lista parcial de los conferencistas y los temas centrales de cada modulo

El lanzamiento del curso básico provida de Vida Humana Internacional será oficialmente el 4 de abril, como la mayor parte de los expositores no podrán dar sus charlas al vivo por la diferencia de horas, se ha visto conveniente que esas charlas sean colocadas en el sitio virtual de Worhmole.campus de donde se emitirá el curso. Toda la información estará grabada incluyendo videos, presentaciones en PowerPoint y material de apoyo para cada módulo.

El formato será de dos horas por semana con la idea de terminar cada módulo en cuatro semanas.

Pete Baklinski

Aviso: El siguiente artículo contiene información sexual sensible que puede afectar a menores de edad o a otras personas particularmente vulnerables a este tema.

GILBERT, Arizona, 23 de marzo de 2016 (LifeSiteNews.com) – Si usted es un padre o una madre de familia a quien le han dicho que el programa de educación sexual de su hijo o hija es integral, fundado en las evidencias, apropiado a la edad y promotor de relaciones sanas, entonces a usted y a todos los demás padres a quienes se les ha dado el mismo mensaje les han mentido. Según el nuevo y poderoso documental que denuncia lo que sus productores llaman una “agenda engañosa”, muchas escuelas en todo el mundo, agencias gubernamentales y organismos de la ONU están promoviendo estos programas de educación sexual.

“La agenda de la educación sexual integral (CSE, por sus siglas en inglés) es muy engañosa”, Sharon Slater, presidente de Family Watch International y creadora del documental dijo a LifeSiteNews.com.

“Los que promueven la CSE dicen que postergará el inicio de la actividad sexual, impedirá los embarazos en las adolescentes, impedirá el contagio con el VIH, sacará a los menores de edad de la pobreza, promoverá la igualdad de género y mucho más. Sin embargo, estos programas dan como resultado lo opuesto. La CSE fomenta en los niños el involucrarse en la experimentación sexual y en comportamientos de alto riesgo, y a menudo da información a los niños sin el conocimiento o el consentimiento de sus padres,” dijo Slater, y añadió: “Es una mentira tan grande”.

El documental, dado a conocer el 22 de marzo [2016] se titula “The War on Children: The Comprehensive Sexuality Education Agenda” (“La guerra contra los niños: La agenda de la educación sexual integral”, traducción libre) [1]. También fue publicado junto con este filme el sitio en la web StopCSE.org (“Detengamos la CSE”, traducción libre) [2]. Este sitio contiene montones de informaciones de apoyo a esta denuncia.

El documental, que dura 35 minutos y tiene una versión breve de 10 minutos [3], proporciona una mirada detallada a estos programas de educación sexual alrededor del mundo por medio de entrevistas a expertos en los campos de la psicología infantil, la salud y el bienestar. Entre los expertos consultados se encuentran el Dr. Michelle Cretella, presidente del American College of Pediatricians (“Colegio de Pediatras de EEUU”, traducción libre); la Dra. Judith Reisman, directora del Liberty Child Protection Center (“Centro para la Protección y Libertad de los Niños”, traducción libre); y la doctora, psiquiatra y experta en educación sexual, Miriam Grossman.

La conclusión general es que la CSE, con su contenido explícito y su perspectiva de la sexualidad humana fundada en derechos, constituye un asalto a la salud y a la inocencia de los niños al sexualizarlos y radicalizarlos desde la más temprana edad.

Slater dijo que basta con que los padres echen una mirada a los programas para que se den cuenta de lo dañinos que pueden ser para sus hijos. “Los padres tienen que saber que muchas escuelas han hecho de sus hijos el blanco de una educación sexual explícita cuyo objetivo es sexualizarlos y radicalizarlos desde la infancia”.

“Los padres también deben saber que organizaciones como Planned Parenthood (PP) están ganando millones de dólares a costa de la sexualización de los niños. Una vez que son adoctrinados de esta manera, los niños recibirán consejería sexual, pruebas de embarazo y de enfermedades de transmisión sexual (ETS), así como tratamiento para estas últimas, abortos, condones y anticonceptivos. Y PP es la que proporciona todo esto. Se trata de una industria multimillonaria”, dijo Slater.

La experta también dijo que el daño moral y psicológico que la CSE está causando a los niños es “incalculable”.

“Debido a que la CSE fomenta en los menores de edad el interés por experimentar sexualmente, ello puede conducirlos a embarazos tempranos, a la infección de ETS, incluyendo el VIH, ya que los estudios demuestran que los niños probablemente no van a usar los condones de manera correcta ni todas las veces. [Nota de VHI: el uso de condones agrava más aún la inmoralidad de la fornicación, ya que la fomenta; y, además, es un acto de irresponsabilidad ya que de por sí los condones pueden fallar, sin importar su uso teóricamente correcto. Por supuesto, el no usarlos es aún peor desde el punto de vista puramente técnico en cuanto a la prevención, pero su uso es un total engaño por el falso sentido de seguridad que dan.]

Slater siguió diciendo que “los estudios han demostrado que los niños que se involucran en relaciones sexuales tempranas con muchos compañeros experimentan más la depresión y se les hace más difícil establecer  matrimonios y familias estables cuando son adultos”.

“Además de todo ello – dijo Slater – solo toma una fracción de segundo para que una imagen pornográfica deje una impresión permanente en el cerebro. Y como muchos programas de la CSE usan materiales tan explícitos que se pueden considerar pornográficos, esta educación sexual puede conducir a los niños a la adicción pornográfica. Además, la mayoría de los programas de CSE animan a los niños a cuestionar su propio género o a permanecer en su confusión de género, lo cual puede llevarlos a toda una vida de confusión sexual”.

Slater desenmascaró los slogans que los promotores de la CSE usan con frecuencia para venderles la idea a los padres de esta educación sexual.

Apropiada a la edad – “Los que proponen la CSE creen que los niños son seres sexuales desde el nacimiento y que se les debe fomentar las experiencias sexuales. Por ejemplo, los Estándares para la Educación Sexual de la Organización Mundial de la Salud para Europa aconsejan que a los niños, desde recién nacidos hasta la edad de cuatro, se les debe enseñar cómo proporcionarse placer por medio de la masturbación y animar a explorar sus identidades de género. Esto es ‘apropiado para la edad’ según los proponentes de la CSE y lo que quieren enseñar empeora según los niños crecen”.

Basada en las evidencias – “Los que proponen la CSE usan estudios falsos del Instituto Alan Guttmacher y otras organizaciones que promueven los derechos sexuales y que se esconden tras la máscara de entidades dedicadas a la investigación, para decir que la CSE produce resultados que en realidad son lo contrario. Se trata de un ingenioso plan de mercadeo”.

“El Instituto Alan Guttmacher fue fundado por Planned Parenthood (PP) y dice que su meta es ser un organización que se dedica a la investigación objetiva. Pero tal parece que sólo publica estudios que muestran que los niños necesitan los ‘servicios’ lucrativos de PP, como la ‘planificación familiar’, los condones, los anticonceptivos y la CSE. La mayoría de los padres no sabe que PP es el proveedor más grande de la CSE de EEUU y posiblemente del mundo”.

Médicamente precisa – “Los promotores de la CSE usan el término ‘médicamente precisa’ para decir que no se debe enseñar moral o control sexual junto con la educación sexual. Y, como consideran que enseñar abstinencia sexual es enseñar moral, dicen que solamente los programas de CSE son médicamente precisos y que ninguno de los programas que enseñan la abstinencia sexual lo son”.

Relaciones sanas – “Para los proponentes y proveedores de la CSE, el término ‘relaciones sanas’ significa aprender a cómo negociar las relaciones sexuales placenteras y a asegurarse que se obtenga el consentimiento de la otra parte (pero no de sus padres) antes de tener dichas relaciones. [Nota de VHI: Por supuesto, la fornicación es un acto gravemente malo sin importar quién de permiso para ello.] Los programas de CSE enseñan a sus hijos que todo se vale, siempre y cuando usen condones y obtengan el consentimiento del compañero sexual. Algunos programas de CSE sugieren que los condones sean opcionales si los dos menores de edad deciden no usarlos”.

Slater también señaló que los padres necesitan darse cuenta que los promotores de esos programas de educación sexual se los venden a los padres bajo distintos nombres y máscaras. Por ejemplo, hay un libro de texto de educación sexual para niños que equipara las relaciones sexuales orales y anales, así como el tocar genitales y el coito vaginal con la frase “me gustas”.

“Es importante darse cuenta que la CSE se presenta escondida bajo muchos nombres, como los programas de anti-maltrato, abuso sexual o prevención de la violación, educación para la vida familiar, educación para la salud sexual y reproductiva, educación para relaciones sanas y otros más”.

“Los padres también necesitan ser cautelosos en cuanto a los programas llamados ‘escuelas seguras’, ya que estas frases son eufemismos para encubrir programas que adoctrinan a los niños con radicales ideologías sexuales y de género. De hecho, los padres y los que elaboran políticas públicas necesitan darse cuenta que en muchos casos la CSE no es otra cosa que una educación a favor los [mal llamados] derechos al aborto y al LGBT astutamente disfrazada”.

Family Watch International ha lanzado una petición [4] exigiendo que la ONU “detenga inmediatamente la promoción y el financiamiento de la dañina educación sexual integral”.

“Una creciente evidencia claramente muestra que la CSE es uno de los ataques más insidiosos contra la salud y la inocencia de los niños que uno se pueda imaginar”, declara la petición.

Finalmente, Slater dijo que “con todo el ataque frontal que actualmente se perpetra en la ONU y en las legislaturas alrededor del mundo, el pretender obligar el establecimiento de la CSE para los niños (y en estos mismos momentos en el Estado de Arizona, EEUU), todos tenemos un rol que desempeñar en la denuncia de esta tendencia tan peligrosa. No puedo dormir durante la noche conociendo el daño que estos programas causan a los niños y los tortuosos métodos que se usan para promover la CSE”.


Notas:

[1]. http://www.comprehensivesexualityeducation.org/videos/the-war-on-children-the-comprehensive-sexuality-education-agenda/.

[2]. http://cseorg.wpengine.com/.

[3]. http://www.comprehensivesexualityeducation.org/videos/the-war-on-children-the-comprehensive-sexuality-education-agenda/trailer-the-war-on-children-the-comprehensive-sexuality-education-agenda/.

[4]. http://www.comprehensivesexualityeducation.org/act-now-2/stop-cse-petition/.


Fuente: https://www.lifesitenews.com/news/groundbreaking-new-documentary-exposes-lie-of-comprehensive-sex-ed-programs?utm_source=LifeSiteNews.com+Daily+Newsletter&utm_campaign=416577113f-LifeSiteNews_com_US_Headlines_06_19_2013&utm_medium=email&utm_term=0_0caba610ac-416577113f-326205922.


El Colegio de Pediatras de EEUU se ha pronunciado sobre la falta de seguridad de la vacuna del papiloma humano (VPH). Lo ha hecho para documentar una nueva reacción adversa y defender el derecho de las familias a decidir si vacunar o no -como no podía ser de otra manera- y a favor del consentimiento informado. Esto último no debería ser noticia pero en el contexto español lo es porque aquí la “Gran Pediatría” es el principal lobby de los fabricantes de esta vacuna y hay corrientes fundamentalistas que quieren que las vacunaciones sean obligatorias.

Es con probabilidad la primera vez que un colegio de pediatras critica de manera tajante la falta de seguridad de la citada inmunización. Los pediatras estadounidenses relacionan las dos marcas de la vacuna del papiloma, Gardasil, de Sanofi, Pasteur, Merck, Sharp & Dohme (MSD) y Cervarix, de GlaxoSmithKline, con el nuevo síndrome denominado Premature Ovarian Failure (POF) o insuficiencia ovárica prematura en niñas y adolescentes vacunadas.

El POF puede provocar menopausias prematuras en las jóvenes inmunizadas con estas vacunas y no hay estudios a medio o largo plazo sobre este fallo.

Además, hay indicios de que es bastante frecuente el riesgo de padecerlo. Desde el punto de vista de quienes seguimos todo lo que rodea a esta vacuna desde que comenzó a recomendarse, hace unos nueve años ya, pensamos que la noticia es fruto de las prisas con las que se comercializó que también han denunciado los médicos críticos.

Asistimos pues a un nuevo episodio en larga carrera de ocultación de información u omisión de información sobre los riesgos de estas vacunas que protagonizan sus fabricantes.

A tenor de lo expuesto en su comunicado, en el Colegio de Pediatras de EEUU no confía en que los productores de estas vacunas y la FDA, la agencia reguladora de productos sanitarios en EEUU (que acaba de reconocer, por ejemplo, que el método anticonceptivo Essure lo aprobó con pocas pruebas científicas) lo hagan de la manera adecuada.

El pediatra Scott S. Field escribe en nombre de la organización exponiendo la situación de la siguiente manera:

- La función ovárica no se evaluó a largo plazo en los estudios de seguridad en ratas o en los ensayos de vacunas contra el VPH en humanos.

- hacerla más efectiva- y la toxicidad para los ovarios previamente documentada en ratas de otro componente, el polisorbato 80.

Lo que están poniendo sobre la mesa de debate estos pediatras es si el polisorbato 80 es el ingrediente tóxico de la vacuna contra el VPH que provoca la menopausia prematura en las jovencitas vacunadas. Los fabricantes de la vacuna del papiloma desarrollaron “ensayos clínicos” sobre seguridad de Gardasil, antes de su lanzamiento comercial, en los que usaron un placebo que contenía polisorbato 80, así como un adyuvante a base de aluminio.

Esto puede interpretarse como una trampa. El placebo es una sustancia inerte precisamente para que cuando se compare con él un principio activo salgan a relucir las diferencias. Si una vacuna contiene polisorbato y se compara con un placebo que lleva polisorbato daños como el POF (u otros) NO pueden detectarse y así lo explica Field, que además argumenta:

Un gran número de niñas participantes en los ensayos originales estaban tomando anticonceptivos hormonales que pueden enmascarar la disfunción ovárica, incluyendo la amenorrea y la insuficiencia ovárica. Por lo tanto, la relación causal entre las vacunas del papiloma humano (si no está específicamente en Gardasil®) y disfunción ovárica no pueden descartarse en este momento”.

Destaca este estudio citado en la bibliografía de la nota de los pediatras:

1. Colafrancesco S, Perricone C, Tomljenovic L, Shoenfeld Y. Human papilloma virus vaccine and primary ovarian failure: another facet of the autoimmune/inflammatory syndrome induced by adjuvants. Am J Reprod Immunol. 2013; 70:309-31.

Este trabajo documenta varias facetas del síndrome autoimnune o inflamatorio inducido por adyuvantes. Me resulta curioso porque la defensa jurídica de Sanofi y su perito lo niegan en los juzgados, en los procesos que tiene abiertos la farmacéutica en España. Niegan cualquier síndrome autoinmune asociado a su vacuna. Niegan la literatura científica. Tratan de confundir a los jueces mientras en EEUU sí advierten del riesgo de efectos autoimnunes adversos. Aquí, pagando a un perito, lo niegan ante el juez para crearle dudas.

Desde el otorgamiento de licencias de comercialización para Gardasil en 2006, ha habido cerca de 213 notificaciones de posibles efectos secundarios en el VAERS que implican la amenorrea, POF o menopausia prematura, el 88% de los cuales han sido asociados con Gardasil.

Cervarix se autorizó a finales de 2009 y representa el 4,7% de los informes de amenorrea en VAERS desde el año 2006 y el 8,5% de esos informes a partir de febrero de 2010 hasta mayo de 2015. Es importante destacar los datos del period anterior a la llegada al mercado de estas vacunas, de 1990 a 2006, durante el que NO se registraron casos de POF o menopausia prematura y hubo sólo 32 notificaciones de posible amenorrea.

Field ha contactado con el fabricante de Gardasil, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) y la FDA para dar a conocer las preocupaciones del Colegio de Pediatras de EEUU.

Estos piden que se hagan más estudios en ratas que comprueben a largo plazo la función ovárica tras las vacunaciones; que la información sobre amenorrea del VAERS sea estudiada por la autoridad sanitaria estadounidense; y que los médicos y doctoras sean avisados de los posibles riesgos apuntados.

El problema como he comentado en otras ocasiones es que la FDA ni retira el producto en nombre del principio de precaución ni tomará medidas hasta que los daños sean muchos y palpables (si es que esto no ocurre ya). Si hay una clara falta de información vuelve a demostrarse que aprobó demasiado rápido un producto sanitario.

Al menos debería decretar la suspensión de comercialización hasta nueva evidencia o pruebas y actuaciones para que no haya más víctimas. Que se le pidan a los fabricantes de la vacuna nuevos estudios refuerza la idea de que la documentación que le entregaron a la FDA en su momento no fue suficiente, como ahora indican los/las pediatras.

Resulta paradójico que ahora sean Sanofi y Glaxo quien tengan que ofrecer más datos sobre la seguridad de las vacunas del papiloma cuando todo apunta a que no desarrollaron bien (por escribirlo de manera suave) sus ensayos originales. ¿Qué esperan las autoridades sanitarias que esos laboratorios les cuenten en unos años lo que no les contaron con anterioridad?

El sistema de aprobación de productos sanitarios está tocado. No es la primera vez que un mal producto se cuela en el mercado y luego, cuando ya ha hecho mucho daño, la FDA se ve obligada a advertir de sus consecuencias. Y el sistema falla porque son las compañías las que financian a los reguladores.

La FDA cobra a las farmacéuticas tasas por los trabajos de revisión de documentación sobre sus productos. Esto es un claro conflicto de interés. Los órganos reguladores de medicamentos y productos sanitarios han de ser INDEPENDIENTES.

Lo que se deberían hacer en casos como el que abordamos es una investigación independiente sobre esta vacuna y luego facturársela a las farmacéuticas beneficiadas.

 

Fuente: http://www.acpeds.org/the-college-speaks/position-statements/health-issues/new-concerns-about-the-human-papillomavirus-vaccine.

 

Agradecemos a Gloria Grifo de Rodríguez, de la Fundación Vida y Familia, organización que está afiliada y representa a Vida Humana Internacional en Panamá, el envío de este artículo.



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