• Temas de Ayuda
  • Embarazo
  • HLI en el Mundo

III ENCUENTRO Latinoamericano para SACERDOTES  Y SEMINARISTAS  POR LA VIDA

08, 09, 10 de OCTUBRE 2014  Instalaciones UNIVA, Guadalajara, Jalisco

Padre Shenan Boquet
Presidente de HLI

Millones de católicos y millones de otras personas que admiran las enseñanzas de la Iglesia y sus obras sociales, todavía creen que Planned Parenthood (“Paternidad Planificada”, traducción libre), la más corrupta de las organizaciones, tiene como objetivo principal la salud de las mujeres y que sus desacuerdos con la Iglesia son de poca importancia.

Lo que distingue a Planned Parenthood de la Iglesia no es cuestión de un mero desacuerdo, como si Cecile Richards (la presidente de Planned Parenthood) y el Papa Francisco pudieran resolver sus diferencias con un simple diálogo. Se trata de una diferencia insalvable cuya raíz se encuentra en una visión equivocada de la dignidad humana y de la libertad por parte de Planned Parenthood. Desde su inicio, Planned Parenthood ha considerado a la Iglesia Católica su principal obstáculo en cuanto al logro de sus objetivos.

¿Y cuáles son esos objetivos? Incitar a la mayor cantidad de gente posible a aceptar el libertinaje sexual, la desintegración de la familia y de cualquier otra institución que se le atraviese en su camino.

Para lograr estos objetivos, Planned Parenthood tiene que esconder información vital acerca del daño que sus principales productos – el aborto y la anticoncepción – le causan a la salud de la mujer. Y para lograrlo, Planned Parenthood tiene que marginar a la institución que no ha dudado en declarar la maldad intrínseca de tanto sus medios como sus fines.

Hay una razón por la cual tantas personas están confundidas. Como el mal tiende a hacer, Planned Parenthood esconde su verdadera naturaleza alineándose con instituciones legítimas, tanto en cuanto les sirvan para sus propósitos. Por ejemplo, las Girl Scouts (“Niñas Guías”) se unieron a Planned Parenthood hace décadas. Y ahora, la organización que antes ejercía una floreciente y sana influencia en muchas niñas, es objeto de crecientes protestas por parte de ex miembros, que se oponen a la ideología sexual extremista que Planned Parenthood intenta trasmitirles. Otro ejemplo, es el hecho que desde hace bastante tiempo, innumerables escuelas preparatorias e intermedias han aceptado la “educación” sexual que, en gran parte, ha diseñado Planned Parenthood o que, de hecho, sus “instructores” están enseñando. Cada vez hay más padres de familia que se sienten indignados al ver que sus hijos o hijas, de hasta sólo 8 años de edad, llegan a casa preguntando cosas gráficas o explícitas acerca de la sexualidad humana.

Se trata de una maquinación. Primero Planned Parenthood obtiene una audiencia cuya atención logra cautivar (menores de edad). Luego les enseña a esos estudiantes conductas peligrosas. Después, les vende productos que se supone convierten en “seguras” esas conductas. Entonces, cuando esos productos fracasan, lo cual eventualmente ocurre tras un uso suficiente de los mismos, les vende la “solución” final del problema que la propia Planned Parenthood ha causado. Así es como funciona este ardid. La “educación” sexual lleva al uso de anticonceptivos y, luego, tras el fallo de éstos, viene el aborto. Y todo ello es financiado con los dólares del contribuyente. Después de todo, ¿quién más sino el gobierno federal podría esconder esa monumental estafa del escrutinio público durante tanto tiempo?

Observemos la destrucción que este malévolo plan ha causado en la vida de menores de edad y sus familias. Los niños y las niñas pierden su inocencia a una edad cada vez más temprana. Las tasas de enfermedades de transmisión sexual continúan ascendiendo vertiginosamente y los que lucran con ello siguen gozando de credibilidad en el campo de la “salud femenina”. Continúan vendiendo fármacos y productos que exacerban el problema al transmitir un falso sentimiento de “seguridad”.

Ahora la oficina del gobierno para la rendición de cuentas (GAO, por sus siglas en inglés), ha confirmado que el Obamacare (el plan nacional de “salud” de Obama) ha estado financiando el aborto a través de sus proveedores de seguros y las cuotas han estado escondidas del escrutinio público. Más de 1,000 aseguradoras han estado usando el dinero federal para financiar el aborto y la mayoría de ellas ni siquiera le dirán a usted si dan o no cobertura al aborto, en caso de que usted intente inscribirse en el Obamacare.

¿Quiénes serán los principales destinatarios de este diluvio de dinero ensangrentado? Usted lo adivinó: los “centros comunitarios de salud” y afiliados del mayor proveedor de abortos de EEUU, Planned Parenthood.

No hay manera de contar la cantidad de vidas perdidas o arruinadas por este programa tan terriblemente malévolo y, al mismo tiempo, lamentablemente exitoso en cuanto a sus propios objetivos. Y el otro número imposible de calcular es el de almas que se pierden. ¿Cuántas mujeres son engañosamente inducidas a pensar que el “procedimiento” que le van a practicar no es realmente la destrucción de un ser humano inocente? ¿Cuántos médicos son obligados, abiertamente o a través de la presión de sus colegas, a cometer procedimientos que ellos saben que matan a seres humanos o a recetar fármacos y dispositivos que inducen a la gente a pensar que pueden tener relaciones sexuales sin quedar tener nunca un embarazo? ¿Cuántas mujeres, como la pasٕó a Abby Johnson, van a trabajar para Planned Parenthood con la esperanza de que realmente van a ayudar a las mujeres, para luego darse cuenta de que todo lo que le importa a esta organización es ganar dinero? ¿Y cuántas mujeres luego se encuentran a sí mismas atrapadas financieramente en un empleo miserable, anti-mujer y anti-bebé?

La ideología de Planned Parenthood ha logrado corromper a casi toda la ayuda internacional y la industria del desarrollo, aún a muchas organizaciones cristianas, que ahora aceptan la falsa premisa de que los niños son una amenaza al progreso y el desarrollo.

Ello es a lo que HLI se tiene que enfrentar todos los días en todo el mundo.

La Iglesia predijo las nefastas consecuencias de la anticoncepción – práctica que Planned Parenthood proclama como “solución” a muchos problemas – en el número 17 de la Encíclica Humanae vitae del Papa Pablo VI, publicada el 25 de julio de 1968: (1) Un aumento de la degradación de la moralidad y de la infidelidad conyugal, (2) la falta de respeto del hombre hacia el equilibrio físico y psicológico de la mujer, (3) la imposición del control demográfico por parte de ciertos gobiernos contra sus propios pueblos y (4) la falsa creencia de que el ser humano tiene “derecho” a un dominio ilimitado sobre su cuerpo o el de los demás. Todas y cada una de estas consecuencias han ocurrido y siguen ocurriendo: promiscuidad, enfermedades de transmisión sexual, cáncer de mama causado por anticonceptivos hormonales y abortos, el aumento de las cifras de abortos, etc.

Si es que tuviéramos que sostener un diálogo con Planned Parenthood, que este comience sobre el fundamento de la verdad. Echemos a un lado las tonterías acerca de los temas en que estamos “de acuerdo”, como el de la salud femenina, cuando para esta organización ello sólo significa fomentar un comportamiento sexual arriesgado por medio del uso de peligrosos anticonceptivos para la mujer, que también causan la muerte de niños no nacidos en las primeras etapas del embarazo. No, intentar razonar con una entidad cuya orientación misma es malévola es empantanarse en una expectativa de una sola vía hacia el transigir continuamente con el mal. Si queremos saber qué pasa cuando una organización intenta transigir con Planned Parenthood y luego se da cuenta demasiado tarde de su error, recordemos lo que le ocurrió a la Fundación Susan B. Komen [1].

Ello es lo que hace el mal: se roba la legitimidad de los que tienen buena voluntad y sólo quieren llevarse bien con los demás, y luego los aplasta cuando intentan zafarse de una relación de una presunta “mutua colaboración”. No se trata solamente del riesgo que corren millones de vidas, sino también millones de almas. La salvación de las almas siempre ha sido la tarea de la Iglesia Católica, lo cual también es el por qué trabajamos tan duro en pro de la justicia y de la salvación vidas humanas.

Ha llegado la hora de restablecer los términos del debate. En HLI, apoyamos la iniciativa de nuestros amigos en la American Life League (“Liga Provida de EEUU”, traducción libre), quienes han lanzado la campaña “Defend the Family” (“Defendamos la Familia”, traducción libre) [2]. Fundamentalmente, se trata de un proyecto de orar para pedir a la Iglesia Católica que haga lo que ha hecho en otras coyunturas de la historia: declarar a una institución Enemiga de la Iglesia Católica. Así como ha sucedido en el caso de los masones y de la ideología del comunismo, es dolorosamente evidente que Planned Parenthood considera que la Iglesia Católica es su principal enemigo. De manera que ya hay precedente y justificación para emitir esa declaración.

Me asombra el hecho de que, a medida que viajo por el mundo, me encuentro con muchos obispos muy buenos que han sido engañados acerca de lo que hace Planned Parenthood. Estos obispos se sienten consternados pero al mismo tiempo agradecidos al enterarse de la verdad. Que nuestros esfuerzos estén caracterizados totalmente por la oración y el respeto. Pidamos al Espíritu Santo que haga lo que Él quiera en este asunto. Después de todo se trata de Su Iglesia.


Notas:

[1]. La Fundación Susan B. Komen se dedica a recaudar fondos para la investigación para la cura del cáncer de mama. Lamentablemente, esta institución es donante de Planned Parenthood. Se trata de una contradicción. Pues Planned Parenthood promueve y vende dos cosas que causan el cáncer de mama: anticonceptivos hormonales y “servicios” de abortos. Debido a la protesta de no pocos donantes, la Fundación le retiró sus contribuciones a Planned Parenthood. Pero poco después sucumbió ante la presión del gigante abortista y continuó dándole dinero. Véase: Susan Michell Tyrell, “Komen sees 22% decline in donations following Planned Parenthood funding controversy,”LifeSiteNews.com, 6 de enero de 2014, http://www.lifesitenews.com/news/komen-sees-22-decline-in-donations-following-planned-parenthood-funding-con.
[2]. Véase: http://www.all.org/nav/index/heading/MTE/cat/Mjky/.

Rosie Villegas
Fundadora y Directora
Voces Unidas por la Vida
Phoenix, Arizona, EEUU
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
602-618-4889 (whatsapp y Viber)

Adolfo J. Castañeda, MA, STL
Director de Educación e Investigación para el Mundo Hispano
Vida Humana Internacional

Este otoño, del 24 de septiembre al 2 de noviembre, se invita a todos los cristianos de nuestro país a tomar parte del esfuerzo nacional provida más grande en la historia: La Campaña de 40 Días por la Vida. Esta campaña se va a lanzar en más de 250 ciudades de EEUU.

Además de los 40 días de ayuno y oración por el fin del aborto en EEUU y en el mundo, se invita a las personas a participar en vigilias de oración afuera de los centros abortivos de su localidad durante una o más horas a lo largo de estos 40 días. Pedimos a todos que corran la voz a otras personas sobre este importante esfuerzo por salvar vidas.

El testimonio público, unido a la oración y el ayuno, ha demostrado ser muy eficaz en cuanto a convertir a las personas que trabajan en la industria del aborto, es decir, en los centros abortivos ante los cuales se está orando. También ha demostrado el poder de Dios en cuanto a convertir los corazones de no pocas madres que se acercan a estos centros de muerte para hacerse cometer un aborto. Hasta la fecha, en EEUU, gracias a Dios y a esta campaña, ¡se han logrado salvar cerca de 9 mil vidas!

El auténtico movimiento provida no está aquí para condenar a nadie, sino para condenar el aborto. Está aquí para extender una mano de ayuda y misericordia, la mano de Dios, a las personas que, de una forma u otra, se han involucrado en el aborto. En campañas anteriores, para la Gloria de Dios, se ha logrado rescatar a decenas de personas que trabajaban en la industria del aborto, las cuales ahora se dedican a defender la vida. También se han rescatado del aborto a muchas mujeres, quienes, la mayor parte de las veces, confundidas, abandonadas o presionadas por su entorno, iban a caer en este grave mal. Por ello es que la actitud de los que participan en esta campaña debe ser de amor, compasión y deseo de ayudar e informar - y no de enfrentamiento ni hostilidad de ningún tipo.

Además de la conversión, esta campaña tiene como objetivo hacer reparación por el pecado del aborto y pedir al Señor que acoja a los niños y a las niñas que trágica y cruelmente mueren por causa del aborto. Por ello, también se invita a las personas que no pueden ir a orar ante un centro abortivo o que viven en países donde el aborto, gracias a Dios, es ilegal, a que oren por esta causa ante el Santísimo Sacramento.

Para obtener más información sobre esta campaña y otras iniciativas similares visite:http://40daysforlife.com/. También puede contactar a Rosie Villegas: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla ; Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla . 602-618-4889 (whatsapp y Viber).

Adolfo J. Castañeda, MA, STL
Director de Educación de VHI

Una activista libertina, cuyo pensamiento también ha contribuido al surgimiento de la perversa ideología de “género”, ha sido Margaret Sanger. Sanger fue la fundadora de Planned Parenthood y cofundadora de la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés). Planned Parenthood es la asociación miembro en EEUU de la IPPF, la federación de organizaciones no gubernamentales (ONG) más abortista y pervertidora sexual de menores del mundo. Las ideas de esta activista se pueden resumir en la promoción de los siguientes males: la eugenesia (la creencia en una “raza superior”), la anticoncepción, el aborto y el libertinaje sexual [8].

La “educación” sexual de Planned Parenthood y de la IPPF continúa el legado ideológico de Margaret Sanger. Hoy en día Planned Parenthood y la IPPF promueven activamente la ideología de “género” en niños, adolescentes y jóvenes [9].

La Organización de Naciones Unidas (ONU) también se ha dedicado a promover la ideología de “género”. Los términos “perspectiva de género” y “equidad de género” fueron acuñados por esta organización antivida en su Conferencia Internacional sobre la Mujer, que tuvo lugar en Beijing en 1995. En esa conferencia se promovió el concepto de “varias formas de familia”, que le abre la puerta a las “familias” donde los hijos tienen dos papás o dos mamás. Más reciente es la promoción por parte de la IPPF de una mega oficina de “género” en la ONU [9].

La Organización de Estados Americanos (OEA) se ha sumado al cártel del “género. Su incursión en esta perversa ideología comenzó con la astuta estrategia de promover la defensa de la mujer ante la plaga de la violencia doméstica. En una convención sobre este tema, publicada en 1994, se afirma lo siguiente: “Para los efectos de esta Convención debe entenderse por violencia contra la mujer cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado” [10].

Luego, en 2009, en la Declaración de Puerto España, la OEA, astutamente también, dejó sin definir el término “género” en la siguiente afirmación: “Reconocemos la importancia de…. asegurar la integración… de la perspectiva de género en las políticas, planes y programas nacionales y hemisféricos que se implementen en los ámbitos político, económico, laboral, social y cultural. Al respecto, continuaremos los esfuerzos de elaborar estudios regionales…. para fomentar la cooperación…. entre los Estados de mejores prácticas…. de igualdad y equidad de género…..” [11]. Y La OEA sabe muy bien que tanto la IPPF como la ONU han vinculado el “género” a la “salud sexual reproductiva”, eufemismo que a su vez encubre la anticoncepción, el aborto y el homosexualismo [11].

Continuará.

Notas:

[8]. Véase: http://vidahumana.org/federacion-ippf.

[9]. Véase: Lic. Marlene Gillette-Ibern, Esq., “Mega oficina de “género” impulsa el aborto en todo el mundo”, Dossier: La ONU y la “cultura” de la muerte (I). Vida Humana Internacional, 1 de mayo de 2013, http://vidahumana.org/dossiers. Totalmente documentado.

[10]. Citado en Gillette-Ibern, “La ideología de “género” en la Organización de los Estados Americanos (OEA)”, Dossier: Feminismo e ideología de “género” (II), 25 de agosto de 2014, http://vidahumana.org/dossiers. Totalmente documentado.

[11]. Citado en Gillette-Ibern, “La V Cumbre de las Américas de la OEA y la ideología antivida de “género”, Dossier: Feminismo e ideología de “género” (I), 9 de abril de 2014,http://vidahumana.org/dossiers. Totalmente documentado.

Brian Clowes, PhD
Director de Capacitación Provida
Human Life International

Los nueve mitos acerca del “matrimonio” homosexual.

Los grupos que promueven el homosexualismo y los medios seculares de difusión venden nueve mitos en sus intentos por hacer lucir el “matrimonio” homosexual como algo benigno e inofensivo. Debemos familiarizarnos con estos mitos y con la manera de refutarlos, si vamos a convencer a la gente que conocemos de que el “matrimonio” homosexual es dañino y no debe ser fomentado.

Mito #1: “¿Cómo es que el matrimonio gay le hace daño a usted?”

El mito que más está de moda es el que vemos en los carteles de protesta: ¿Cómo es quemi matrimonio entre personas del mismo sexo le hace daño a su matrimonio entre personas de sexo opuesto?” No debemos sorprendernos del hecho de que estos carteles no comprendan para nada el tema en cuestión. El tema real no es cómo el “matrimonio” de cualquier pareja podría afectar el matrimonio de otra pareja particular. El asunto es cómo la aprobación de toda una nueva clase de “matrimonio” cambiaría la institución social del matrimonio natural como la conocemos.

El matrimonio, como parte de su significado histórico, le otorga plena legitimidad moral a la relación sexual entre un hombre y una mujer. Admitir que el “matrimonio” homosexual es posible significa que la sociedad le da su total aprobación tanto a las relaciones homosexuales como a las heterosexuales.

El “matrimonio” homosexual no daña simplemente al matrimonio natural. Si es aceptado, el matrimonio natural sencillamente dejará de existir como política pública. ¿Cómo podría ser de otra manera, si se considera que los papeles que desempeñan el sexo y el género carecen de sentido?

Consideremos un caso paralelo. ¿Cómo le causa daño a usted, si yo imprimo mis propios billetes de $20? Bueno, al principio no le causará ningún daño, pero si más y más personas comienzan a imprimir sus propios billetes de $20, menos valdrán todos los billetes de $20, incluyendo los verdaderos, aquellos que el gobierno ha impreso. Si un número lo suficientemente grande de personas imprime su propia moneda, eventualmente todos los billetes de $20 (y todas las demás monedas) perderán todo su valor.

El “matrimonio” homosexual, como todas las falsificaciones, rebaja y degrada al matrimonio real.

Como en el caso de las falsificaciones, el daño al matrimonio natural es acumulativo y no aparente de manera inmediata. Mientras más falsificaciones haya, más pierde su valor lo que es real. Al final, no hay ejemplos de sociedades que hayan dejado de regular el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer que hayan sobrevivido [6].

También se da el daño a los derechos más fundamentales. Canadá legalizó el “matrimonio” homosexual en 2005 y, desde entonces, ha habido más de 300 enjuiciamientos de oponentes al matrimonio entre personas del mismo sexo. En ese país, ninguna persona puede negarse a hacer negocios con homosexuales, ni tampoco un ministro religioso puede negarse a “casarlos”. Los padres de familia tampoco les pueden enseñar a sus hijos la doctrina de la Iglesia acerca del homosexualismo. Cuando el obispo católico de la ciudad de Calgary simplemente escribió una carta explicando la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio, fue acusado de violar los derechos humanos.

En EEUU, los Boys Scouts (Niños Guías) han sido retirados de los capítulos de la United Way y se les ha negado financiamiento por parte de las empresas. Ha habido alcaldes de ciudades importantes que le han dicho a la cadena de comida rápida Chick-Fil-A que es “malévola”, porque su fundador cree que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer. La organización que trabaja a favor de la familia, Family Research Council (FRC), apenas pudo evitar asesinatos en masa por parte de un pistolero, quien dijo que su motivo para atacar a esta organización había sido el hecho de que el FRC había sido catalogado por el Southern Poverty Law Center (“Centro Sureño para las Leyes sobre la Pobreza”, traducción libre) como un “grupo de odio”, simplemente porque se opone al “matrimonio” homosexual.

Una vez que el gobierno legaliza el “matrimonio” homosexual, el sistema legal no reconoce ninguna razón legal que justifique el oponerse a él. De hecho, el sistema legal sencillamente supone que cualquier oposición a dicho “matrimonio” es el resultado del “odio” o la “intolerancia” hacia los homosexuales, como hemos visto en varias decisiones que han tomado ciertos tribunales federales recientemente.

Cuando la gente nos pregunte “¿Cómo es que el ‘matrimonio’ homosexual nos causa daño?”, podemos mostrar que los activistas a favor del homosexualismo están intentando obligarnos, no solamente a aceptar ese “matrimonio”, sino también a respaldarlo y apoyarlo, bajo amenaza de castigo, en caso de que no consintamos. Los activistas a favor del homosexualismo no reconocen el principio de la libertad de conciencia. Les importan un bledo los derechos de los demás.

Cuando les concedemos a las relaciones homosexuales un trato igualitario o preferencial bajo la ley, ello da como resultado que la moral cristiana sea expulsada y castigada. Hemos visto esto en todas las naciones donde el 2% es considerado un grupo especial con “derechos” especiales, y que además puede imponer su falta de moral al 98% restante.

Para decirlo con toda simplicidad, la libertad religiosa y el “matrimonio” homosexual no pueden coexistir.

Continuará.

Nota:

[6]. Pitirim Sorokin. The American Sex Revolution [Boston:  Peter Sargent Publishers], 1956, págs. 77-105.



Vida Humana necesita su Ayuda para continuar defendiendo la Fe, la Vida y la Familia